Cuando el amor se vuelve una peligrosa obsesión

| Se trata de una nueva versión norteamericana de una película francesa no conocida en Uruguay

GUILLERMO ZAPIOLA

Una extraña mixtura de romance y suspenso es lo que propone El departamento, película norteamericana dirigida por Paul McGuigan y protagonizada por Josh Hartnett y Rose Byrne que se estrena hoy en varias salas. El protagonista Josh Hartnett interpreta a Matthew, un exitoso ejecutivo de Chicago que se dispone a casarse con una hermosa heredera aunque continúa obsesionado por el recuerdo de su anterior novia, Lisa (Diane Krüger), de la cual parece haberlo separado un malentendido. Mientras prepara un viaje de negocios a Shanghai, Matthew cree ver a su "ex" en un restaurante, olvida su vuelo a China y sale a perseguir a esa mujer. Lo que sigue es un cuadro de creciente obsesión en el que el personaje fragua una serie de llamados telefónicos para que su novia crea que continúa en China, se esconde en el piso de Lisa y es sorprendido por otra mujer (Byrne) que dice llamarse también Lisa y con la cual termina involucrándose.

A partir de ahí se suscitan algunos enigmas, entre ellos la relación entre las dos "Lisas", y algunos secretos del pasado que tardan en esclarecerse. Se ha dicho que no era sencillo clasificar este film en un género determinado: la obsesiva búsqueda del protagonista lo ubicaría en el género romántico, aunque la serie de misterios que debe resolver a lo largo del trayecto lo acercarían más al ‘thriller’ o el policial.

ANTECEDENTES. En el origen del film hay una producción francesa de 1996, L’appartement, dirigida por Gilles Mimouni (también libretista) e interpretada por Romane Bohringer, Vincent Cassel, Jean-Philippe Ecoffey, Mónica Belluci y Sandrine Kiberlain. Ese antecedente obtuvo en su momento el premio de la Academia Británica (Bafta) y el premio británico al Cine Independiente a mejor película extranjera.

La idea de rodar una nueva versión en inglés deambuló por los estudios norteamericanos durante varios años. En determinado momento el proyecto cayó en manos de Joel Schumacher (Un día de furia, Batman eternamente, 8 milímetros, Veronica Guerin), y se eligió a Kate Winslet y Brendan Fraser como eventuales protagonistas, pero el cineasta terminó desechándolo y los productores tampoco aceptaron las exigencias monetarias de Fraser, que quería diez millones de dólares. Luego fue la actriz y directora Joan Chen quien se interesó en el asunto, pero también terminó abrién- dose del proyecto, que fue finalmente encomendado al director McGuigan.

SORPRESAS. El fiel Roger Ebert, del Chicago Sun-Times, advierte que es casi imposible para un periodista entrar en muchos detalles acerca de la anécdota de El departamento, y ni siquiera contarla en términos generales, porque consiste fundamentalmente en vueltas de tuerca sorpresivas que se suman unas a otras: cualquier precisión al respecto estaría estropeando el posible interés y las expectativas del espectador. A lo sumo, Ebert se permite señalar que el asunto tiene que ver con un romance, direcciones misteriosas, llaves de habitaciones de hotel y notas que son recibidas o no por quien corresponde.

El crítico norteamericano señala empero que el logro del film depende menos de sus trucos de libreto que de la convicción con que el director y los intérpretes los ponen en escena. Ebert llega a hablar incluso del "sorprendente realismo emocional" que, a su juicio, el realizador obtiene de los actores, no solamente los protagonistas Harshnett y Byrne sino también Matthew Lillard, Dine Diane y varios más.

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