"CQC" vuelve levantando varias críticas

Blanco. Pergolini es acusado de oficialista por obtener favores del matrimonio Kirchner

BUENOS AIRES | IGNACIO QUARTINO

Monte Carlo emitirá esta noche a la hora 21.00 el primer programa del ciclo 2008 de "CQC", con escasas novedades respecto a temporadas anteriores y promesa de cambios radicales de cara al futuro.

"Lindo día elegimos para volver", arrancó Mario Pergolini con tono irónico característico el regreso de CQC a la televisión argentina el martes pasado, mientras Plaza de Mayo era copada por ciudadanos que, cacerola en mano, protestaba contra la postura del gobierno de Cristina Kirchner en el conflicto con el sector rural.

De esta manera, el hombre vestido de negro que conduce el "resumen semanal de noticias" que dio a conocer como CQC en 1996, arrancó el 2008 junto a sus dos compañeros de siempre, Eduardo De la Puente y Juan Di Natale por última vez. Al menos, eso fue lo que informó Pergolini ni bien hizo el esperado comentario sobre el inicio el conflicto social. A partir de 2009 CQC cambiará radicalmente porque uno de sus tres integrantes no estará más. Queda la intriga de quién abandonará la silla, quién lo reemplazará en caso de haber sustituto o, en su defecto, si quedará un dúo frente a ese enorme escritorio que caracteriza la escenografía de este programa.

Pergolini, como buen animal mediático, se encargará de tirar pistas en el correr de la temporada que provocará tema de conversación y debate en los ciclos televisivos autorreferenciales, para eclipsar el boom Tinelli que regresará el 7 de abril en Canal 13.

Como hace casi 20 años, Pergolini intentará echarle un poco de leña al fuego a su rivalidad con el conductor de ShowMatch y, como ocurrió desde su desembarco a Telefé en abril de 2006, disparará contra los personajes bizarros que emergerán en el ciclo de su enemigo íntimo para dejar un poco más tranquila a la clase política argentina, su presa favorita durante el menemismo.

Es que, si bien CQC mantiene la estética de siempre, con sus conductores vendiéndose como ácidos e irreverentes, la madurez y la línea editorial del ciclo ha sufrido cambios sustanciales, que poco tienen que ver con las duras críticas que salían de la boca de Pergolini al gobierno de turno.

No en vano, los más críticos con este programa lo califican como una de las propuestas más oficialistas de la era Kirchner. Uno de los argumentos es que los noteros de CQC son los únicos capaces de robarle un par de palabras a la presidenta o a su marido durante una gira o visita protocolar. La estrategia del matrimonio presidencial de mostrarse simpáticos y descontracturados ante el micrófono que años atrás era el terror de los políticos, les permitió acercarse a los jóvenes que siguen las propuestas de Pergolini tanto en TV como en la Rock&Pop. El conductor se niega a decir que su programa es oficialista porque asegura que sus noteros cuando formulan preguntan serias e incómodas, pero los "K" contestan con una broma o con gestos que siempre los deja bien parados. Lo concreto es que CQC no es el de antes con los políticos que están en el poder. Entonces, así surgieron secciones como "Proteste ya", en el que se hacen investigaciones periodísticas donde dejan al descubierto malas administraciones de políticos desconocidos que gobiernan pequeñas localidades del interior argentino.

"Proteste ya" se mantiene durante toda la temporada. También seguirá el famoso "Top 5" de la televisión argentina, una de las secciones más viejas del programa pero que sigue rindiendo como el primer día. El primer puesto de este ranking bizarro que se verá esta noche, se convirtió en el punto más alto de un programa que tuvo más sombras que luces.

A quienes no le renovaron contrato fue a las Cucarachas. Los bichitos animados que no escatimaban críticas e ironías hacia los personajes de la farándula faltaron con aviso. Y se las extrañará, ya que los entendidos en medios sostienen que las Cucarachas decían lo que Pergolini pensaba pero no podía hablar delante de cámaras. Tampoco estará el columnista deportivo que formó parte desde el primer año del ciclo, Nacho Goano, que decidió abrirse camino propio en la televisión por cable.

Pablo, en cambio, es la única incorporación que se verá en cámaras. Pergolini dijo haberlo conocido en la playa y le delegó la misión de entrevistar a los manifestantes que protestaban en Plaza de Mayo por el conflicto rural. El notero, casi sin tiempo para prepararse, lució visiblemente nervioso y dejó en evidencia la calidad de los reportajes de un Andy Kusnetsoff o Daniel Tognetti. Definitivamente, CQC no es el de antes.

Lo más exitoso de Cuatro Cabezas

Si bien Mario Pergolini nunca disimuló su predilección por la radio, CQC se ha convertido en su niño mimado en la carrera televisiva. Al menos, fue el producto con el que inició su despegue en los medios tras sus rebeldes inicios en Hacelo por mí, a principios de los 90. Con Cuatro Cabezas, su productora, vendió el formato de Caiga quien Caiga a Francia, Italia, España, Israel y Chile. Este producto le permitió desarrollar otros contenidos como Punto Doc., El gen argentino, La Liga, Algo habrán hecho y el ciclo de TV autorreferencial Zapping, pero ninguno ha logrado el éxito de CQC.

El año pasado, Pergolini y su socio, Diego Guebel, vendieron Cuatro Cabezas a Eyeworks (empresa holandesa) en una cifra que rondó los 50 millones de dólares. Eso no quitó que Pergolini se mantuviera al frente de los contenidos. Además, sigue firme en la conducción de CQC, el rating lo acompaña y, lo más importante, este programa mantiene el segundo en publicidad más caro de la televisión argentina (alrededor de 1.300 dólares). Caiga quien caiga, pese a quien le pese, es una mina oro.

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