NEW YORK TIMES | DAVE ITZKOFF
Mucho se ha hablado sobre el hecho de que Branagh, el más respetado adaptador de Shakespeare al cine, haya dirigido una película de un superhéroe: "Thor". El director explica sus motivos y lo que descubrió durante el proceso de trabajo.
Mientras terminaba la posproducción de Thor, en el edificio 29 de la 20th Century Fox, Kenneth Branagh se ubicaba a menudo en cualquier sitio, desde alguna de sus salas gigantescas hasta el oscurísimo recinto en el que se corrigen colores, tan cavernoso y majestuoso como el Valhalla. Pero cuando necesitaba un espacio personal, Branagh se retiraba a una oficina tipo closet que él describe como "mi pequeño cuchitril", cuya única marca era una señal en la puerta con sus iniciales.
Un lugar tan pequeño parece una degradación para Branagh, de cincuenta años, nominado al Oscar y director que ha sido considerado como el principal intérprete cinematográfico de Shakespeare. Así también podría sonar el encargo que se le hizo: una versión 3D de 150 millones de dólares de Thor, historieta de Marvel basada en el dios nórdico del trueno. La dedicación de Branagh a este blockbuster, puede traer una inspirada combinación, aunque en los papeles suene como una movida populachera de un director de prestigio.
Aunque por un lado la historia de un poderoso combatiente que es arrancado de su lugar y que debe reclamar su merecido sitio en el panteón podría ser un tema ideal para él, Branagh dice que Thor fue simplemente la oportunidad de poner sus habilidades narrativas en el mayor escenario de filmación en el que ha estado jamás.
Para explicar su interés en Branagh, Kevin Feige, presidente de producción de Marvel, dijo: "Me intrigaba la idea de que alguien tomase a uno o más de nuestros bien conceptuados héroes y los traduciese para el gran público".
Branagh, quien de adolescente se fue del norte de Irlanda a Inglaterra, se dedicaba más en su juventud a buscar artículos sobre el teatro Laurence Olivier que a leer o coleccionar historietas de Thor. Pero aclara que tiene recuerdos vívidos de las tiendas británicas repletas de brillantes y dinámicas historietas estadounidenses.
"Era como ver películas americanas", dice. "Parecían tan representativas del atractivo y emocionante Estados Unidos que no podías evitar sentirte atraído por ellas". Volviendo a Shakespeare, Branagh afirma que los elementos místicos en Thor (martillos encantados, gigantes de hielo) no son más absurdos que los ejércitos sobrenaturales de obras como Macbeth o La Tempestad. Pero al fin y al cabo lo que lo atrajo fue la historia familiar sobre el padre Odin y la rivalidad entre sus hijos, Thor y Loki, el dios tramposo, contada a un nivel cósmico.
Feige dijo que Branagh "fue capaz de destilar exactamente aquello de lo que se trata esta franquicia y reducir todo a la historia de un padre y sus dos hijos". Con todo, la producción de la película fue demorada casi un año mientras el guión era afinado para conseguir el balance que Branagh buscaba entre la intriga palaciega de Asgard, el reino de los dioses, y la historia de la Tierra, donde transcurre la relación entre Thor y la científica Jane Foster.
Durante esta demora, Branagh abandonó la dirección de la producción de Hamlet que Jude Law protagonizó en Broadway. Pero consiguió el elenco que quería para Thor, incluyendo el poco conocido actor australiano Chris Hemsworth como el héroe del título, Natalie Portman como Jane Foster y Anthony Hopkins como Odin.
Aunque Marvel no guarda secreto en cuanto a su ambición para Thor (cuyos personajes, junto a los de Iron Man y Capitán América se encontrarán en The Avengers, el año próximo), Branagh afirmó que el estudio le delegó la mayoría de las decisiones creativas. "Se me han metido tan sutil y hermosamente que no los vi venir", aseguró.
Para algunos, la sola idea de que Branagh dirigiera una película con aspiraciones tan masivas era una herejía. En el diario The Guardian, el crítico ensayista Joe Queenan escribió que su contratación para esta película era algo que lo dejaba por debajo de su talento y que evidenciaba que "el tren entre el teatro y el estrellato ha descarrilado".
Pero Branagh dice que, sin importar cómo, Thor afectó la forma en que el público lo ve. Entre sus próximos proyectos hay muchos que apenas pueden ser descriptos como poco "Branaghescos": una producción radial de la BBC sobre historia rusa, un nuevo film sobre una novela de Henning Mankel coprotagonizada por Anthony Hopkins y dirigida por él, una posible película sobre un equipo de canotaje estadounidense en los Juegos Olímpicos de 1936. Y, además, se lo verá encarnando a Laurence Olivier en My week with Marilyn, un biopic sobre cómo se hizo la película El príncipe y la corista.
Mientras se preparaba para colgar el teléfono y salir de los estudios de Fox para ver una versión terminada de Thor por primera vez, el director dejó claro que algunos aspectos del proceso de realización de películas nunca cambiarán para él, sin importar el proyecto ni cuánta experiencia uno tenga. "Estoy muy emocionado", dijo, "estoy nervioso como un gatito. Y mantengo todo lo que puedo los dedos cruzados".
Calatrava detrás de un cómic
Para ilustrar sus ideas, Branagh (un locutor elocuente que puede mostrarse orgulloso y crítico consigo mismo a la vez) se presentó a los ejecutivos de Marvel con un tratamiento corto que escribió, acompañado por fotografías de obras de los arquitectos Frank Lloyd Wright y Santiago Calatrava como referencias. Recordando esa instancia, el director dijo: "Me sentí muy contento pero creo que no estaban muy interesados. Todo ese proceso, como danza de cortejo con ellos, fue bastante divertido".
Un director querido por sus actores de distintas edades
Hemsworth, exactor de telenovelas que estudió la película Mucho ruido y pocas nueces, de Branagh, para preparar una producción en su secundaria, dijo que se sintió intimidado con la idea de conocerlo. Pero en lugar de lo que imaginaba encontró un director sencillo y muy animado que le sugirió leer Siddhartha para prepararse. "Me dijo: `Mira, tal vez no saques nada de ese libro. Pero no es una prueba, no te voy a preguntar cosas después de que termines de leerlo`. Y terminó convirtiéndose en uno de mis libros favoritos". Hopkins dijo que, como actor, muchas veces se sintió tentado a decirle que se estaba volviendo viejo, pero que al ver el aura del director con el que ya había trabajado antes en teatro resolvió aplicarse con más fuerza a Thor. "Cuando estábamos en el Teatro Nacional con la obra Olivier", dice Hopkins, "él se conocía de memoria los nombres de todos los del equipo. Se sabía sus cumpleaños".
Dos experiencias shakespereanas
Mucho ruido y pocas nueces
actor y director
Cinco años después de debutar con Henry V, Branagh había ganado mucho prestigio. Aquí también escribió el guión, dirigió y actuó junto a Emma Thompson, que por entonces era su esposa.
Henry V
actor y director
Estrenada en 1989, fue la primera de doce películas que lleva dirigidas Branagh hasta el momento. Él mismo escribió el guión, dirigió y también protagonizó, haciendo el papel del rey del título.