Martín Imer
Se estrenó El agente secreto, la película que extiende el impacto del cine brasileño del año pasado Aún estoy aquí, al ser nominada a los Oscar no solo en la terna de película internacional sino también en la categoría principal.
No es sorprendente el éxito de la película, cuya carrera empezó en el Festival de Cannes donde ganó premio a mejor dirección, actor y premio de la crítica. Marca además toda una tendencia: el amplio cuerpo votante que conforma la Academia cada vez mira con mejores ojos el cine internacional, entre ellos el latinoamericano.
Este es también la nueva de Kleber Mendonça Filho, el director de Aquarius, potente drama protagonizado por Sonia Braga, y Bacurau, cruza de western y thriller político con toques de ciencia ficción de una seductora rareza. También tiene el documental de reconocimiento mundial, Retratos fantasmas, en la que deja ver el pasado de crítico de cine de Mendonça Filho al explorar su ciudad natal, Recife, desde los antiguas salas de cine.
El agente secreto es su mayor consagración internacional.
Ayudó a eso la presencia de Wagner Moura, estrella local de proyección internacional gracias a papeles de Narcos donde fue Pablo Escobar, Tropa de elite o la reciente Guerra civil, el intenso drama de Alex Garland. Es otra de las nominaciones de El agente secreto al Oscar por un papel que le dio, además, el Globo de Oro.
Aquí es Armando, un profesor que, huyendo de la dictadura militar (la acción transcurre en 1977) que llega a Recife para tratar de llevar una vida tranquila con un nombre falso. Pero allí tampoco son fáciles, y las amenazas de su pasado regresan para acosarlo.
Con la excusa de ese estreno, El País conversó con el director y su estrella. Sobre el final de la conversación, Moura dejó un mensaje de fuerte impronta política: “¡Uruguay! ¡Que viva Pepe Mujica! Uno de los grandes de la historia, que viva la memoria de ese hombre increíble”. Mendonça Filho aportó un “maravilloso”.
-Kleber, ¿su trabajo anterior, el documental Retratos fantasmas, tuvo algo que ver con esta meticulosa reconstrucción del período histórico brasileño en el que se ambienta esta película?
Mendonça Filho: Realmente todas las películas que he hecho hasta ahora han estado interconectadas, y Retratos fantasmas me dio acceso a una serie de descubrimientos emocionales sobre Recife y, por supuesto, sobre Brasil. Trabajé siete años con archivos y ese trabajo abarcó desde mis propios archivos, fotos familiares y videos hasta la ciudad, los periódicos y las películas de la época: me dio una sensación casi física de viajar en el tiempo. Por supuesto, todos podemos estar de acuerdo en que las máquinas del tiempo, no existen, pero cuando te sumerges en el trabajo de los archivos, eso es probablemente lo más cerca que estarás de viajar en el tiempo. Y eso me inspiró mucho a escribir el guion de El agente secreto, sí. Pero también debo decir que la situación política en Brasil en los últimos 10 años también ayudó, porque (el expresidente Jair Bolsonaro) y su gente estaban intentando revivir los “buenos tiempos” de la dictadura militar, y eso era extraño, pero logré convertirlo en algo creativo.
-Wagner, como actor, ¿cuánto te ayuda tener una recreación tan buena a la hora de actuar?
Moura: Increíble para cualquier actor, es simplemente maravilloso cuando te pones el vestuario y te vistes como se suponía que debía vestirse el personaje. Eso también me trajo muchos recuerdos, porque nací en 1976, así que la dictadura no me resulta tan ajena. Y también dirigí una película sobre eso llamada Marighella en 2019. Así que todo eso, cuando lo ves, y ves el trabajo del diseñador de producción, Thales Junqueira, es realmente asombroso y sientes que estás inmerso en eso. Así que reviví todos mis recuerdos, y el solo hecho de usar esas camisas que los chicos solían llevar hasta la cintura y con el pecho abierto, exactamente como mi padre solía lucirlas, con el paquete de cigarrillos en el bolsillo izquierdo, me trajo muchos recuerdos.
-¿Cómo surgió esta colaboración entre ustedes dos?
Mendonça Filho: Bueno, cuando eres cineasta, tienes una lista de personas con las que quieres trabajar, y algunas son conocidas, como es el caso de Wagner. Nos conocimos en Cannes hace 20 años, yo era crítico de cine y él tenía una película como actor. Y fue entonces cuando empezamos a conocernos y a hablar, y de repente nos apetecía trabajar juntos. El agente secreto fue escrita específicamente para Wagner.
Moura: Y creo que la situación política en Brasil, bajo el gobierno de Bolsonaro, nos unió mucho porque ambos nos manifestamos abiertamente contra ese gobierno y sufrimos las consecuencias. Así que creo que eso, en cierto modo, se refleja en la obra de Kleber, cuando escribe una película sobre alguien que simplemente intenta aferrarse a sus valores cuando todo a su alrededor dice lo contrario. De alguna manera, reflejamos nuestra propia situación en aquel entonces.