AFP | RIO DE JANEIRO
El actor y director brasileño de cine y teatro Fernando Torres falleció el jueves a los 80 años en su residencia de Rio de Janeiro, por problemas pulmonares que hacía tiempo aquejaban al artista, según dijeron fuentes familiares.
Torres estaba casado desde 1952 con la primera actriz Fernanda Montenegro, que alcanzó amplia notoriedad internacional en 1999 con su nominación al Oscar como protagonista de la también nominada a mejor película extranjera Estación Central, del cineasta brasileño Walter Salles.
Torres, un ícono del teatro brasileño y posiblemente una de sus mayores figuras masculinas de los últimos 50 años, nació en Guacui (Espíritu Santo) en 1927 y debutó sobre las tablas en 1949 con La dama del alba, del español Alejandro Casona.
Su primera puesta en escena fue Cuartos separados en 1958, para el Teatro Brasileño de Comedia (TBC) en San Pablo. En la década de 1960 fue premiado como director revelación por El beso en el asfalto, del dramaturgo brasileño Nelson Rodrígues.
Ante su fallecimiento, el ministro brasileño de Cultura, Juca Ferreira, en una nota expresó su pesar, calificándolo como "uno de los nombres más notorios del teatro brasileño. Con una capacidad extraordinaria como actor y creador, tanto en el teatro como en el cine y en la televisión del país, Torres tuvo un papel fundamental en la modernización de lenguajes y repertorios de la escena brasileña", aseguró Juca Ferreira.
Como actor, Torres ganó un premio con Sería cómico.... si no fuese serio, del Nobel de literatura suizo Fiedrich Dürrenmatt. En Hollywood también desarrolló parte de su carrera, participando entre otras en la película El beso de la mujer araña, de Héctor Babenco.
"Nos deja un ejemplo de vida, de ser humano, de profesional y de padre que continuará inspirando a tantos brasileños y familias del país", concluyó el obituario del ministro de Cultura.
Una familia de artistas
La última aparición pública de Fernando Torres había sido el 22 de agosto, con motivo de una exposición de fotos en tributo a él, en el restaurante La Fiorentina, en el barrio Leme. El actor murió a los 80 años en su apartamento de Ipanema, acompañado por su familia. El matrimonio tuvo dos hijos, Claudio y Fernanda, que continuaron en el mundo del espectáculo, él como director y ella como actriz.