La idea de "glamour" ya no es una sola, y su última acepción está ligada a lo raro y excéntrico, más cerca de la indumentaria escogida por divas del pop, como Lady Gaga o Madonna, con prendas que rozan el límite y con la actriz Anne Hathaway como exponente impensada. En un evento en el Ziegfeld Theatre, la actriz lució un modelo "atrevido", como lo definió el sitio TMZ, poco asociado al look de una alfombra roja, con un diseño de Tom Ford "total black", que consistió en un vestido con tajo, sandalias de caña alta íntegramente caladas, con taco aguja. Lo completó con un peinado bien estirado con su último corte a la "garcon", con labios pintados de granate, desprovista de accesorios y sin esmalte en sus uñas. Toda la prensa se sorprendió con su look.