Abigail Pereira volverá esta mañana al quirófano para realizarse otros cambios en su físico. La bailarina que en pocos meses ha pasado a la actuación tanto en una serie de televisión (La oveja negra), como en un escenario teatral (Asesíname dulcemente, en Carlos Paz), ya tenía pensados los cambios que hoy se realizarán en Clínica Avril, la misma donde fuera intervenida el 25 de octubre pasado.
Aquella fue una primera aproximación que la ex integrante de Bailando por un sueño se practicó para adquirir cierta fisonomía femenina, sexo con el cual se sentía identificada. En la oportunidad se le hicieron implantes mamarios. El Dr. José Luis Grumberg explicó en aquel momento que se la había incorporado la máxima cantidad de silicona que admitía Abigail "de acuerdo a su piel y a sus características" y aclaraba "si en el futuro ella quiere más volumen se puede volver a operar, pero en primera instancia colocamos el volumen máximo posible". También jugaba la reacción que el físico realiza ante la presencia de un cuerpo extraño.
Por eso el tiempo fue fundamental para adoptar una segunda decisión: aumentar los volúmenes de siliconas implantados y corregir la nariz. Esas dos maniobras serán las que se les haga hoy.
Los 25 días de recuperación que tuvo tras la primera intervención terminaron con el estreno de la comedia Asesíname dulcemente. Con el humor que suele mostrar, Abigail decía que iba a hacer la comedia "con este picaporte", en referencia a su prominente nariz.
En primera instancia los cambios terminarán con esta otra operación quirúrgica. "Cambio de sexo no quiero, no siento la necesidad. Estoy bien así y pretendo que la persona que tenga al lado me quiera de esa manera", confiesa.