Tras completar una primera transición que transformó su matriz eléctrica en una de las más limpias del mundo, Uruguay avanza ahora en una segunda fase orientada al transporte, la industria y la producción de derivados del hidrógeno verde.
En la actualidad, el 99% de la generación eléctrica proviene de fuentes renovables y la cobertura alcanza al 99,8% de los hogares. A esto se suma un reconocimiento internacional sostenido: el sistema eléctrico uruguayo es el de mayor calidad de América Latina y se ubica entre los ocho primeros a nivel mundial en desempeño energético, de acuerdo con el Foro Económico Mundial.
El avance de la segunda transición energética encuentra el impulso en proyectos de gran escala en el desarrollo del hidrógeno verde y sus derivados. En esa línea, la compañía HIF Global prevé desarrollar una planta de e-combustibles basada en hidrógeno verde y captura de CO₂, con una inversión estimada superior a los US$ 5.300 millones, la mayor en la historia del país.
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona aseguró que el Poder Ejecutivo trabaja la industria y la energía con una “visión única” que constituya “una sola política de desarrollo nacional”.
En este marco, la jerarca puntualizó que la energía es la “llave” del desarrollo de Uruguay en áreas como la industria y la innovación.
Por otra parte, Cardona afirmó que Uruguay tiene “el talento” y “las capacidades” para desarrollar una nueva transformación energética. Sostuvo que se trata de una transformación de triple impacto —económico, social y ambiental—, la generación de empleos de calidad, la descentralización y la integración regional.