Con 45 años de trayectoria en televisión, Laura Martínez atraviesa una etapa de intensa actividad profesional. Acaba de estrenar Gauchos del Este, un nuevo magazine de Canal 11 de Punta del Este, prepara el debut de la obra infantil Laura y las Fresas Mágicas para las vacaciones de invierno y continúa desarrollando su faceta como instructora de Tai Chi. En diálogo con Sábado Show, la conductora, actriz y bailarina habló de sus nuevos proyectos, recordó por qué cerró su exitosa academia Swing y contó cómo se prepara para reencontrarse con su hijo Santiago en Barcelona, meses después de la muerte de Cacho de la Cruz.
-Acabás de estrenar nuevo programa: “Gauchos del Este”. ¿Cómo surgió este proyecto?
-Es un magazine de interés general donde hablamos de actualidad, arte, cultura, espectáculos y todo lo que tiene que ver con Punta del Este y la región. La idea surgió junto a Alfredo Etchegaray, Agó Páez y Sebastián Mutti. Él tenía ganas de hacer un streaming, pero lo planteó en Canal Once, se llegó a un acuerdo y arrancamos el viernes pasado. Muy contentos.
-¿Qué rol ocupás dentro del programa?
-Soy el hilo conductor. Tengo más experiencia en televisión que mis compañeros, que vienen de otros ámbitos. Cada uno aporta una mirada distinta y eso enriquece muchísimo el producto.
-¿Cómo fue la recepción del estreno?
-Muy buena. Fluyó muchísimo. Somos personas con trayectorias y enfoques muy diferentes, entonces los temas se abordan desde lugares distintos. Eso le dio una dinámica muy interesante.
-Además tenés el proyecto de volver al público infantil con “Laura y las Fresas Mágicas”. ¿Qué tiene de especial esta propuesta?
-Es una obra musical e interactiva para niños y sus familias. Lo innovador es que los chicos no son solamente espectadores, sino participantes activos de la historia. Hay teatro, música, canciones, juegos y una experiencia inmersiva que los involucra permanentemente. Vamos a estar en cartel en setiembre.
-¿De qué trata la historia?
-Todo ocurre en una escuela rural que está organizando la Fiesta de la Fresa Mágica. Surgen problemas inesperados y las maestras intentan salvar el evento con la ayuda del público. Después aparezco yo para ayudar a resolver el conflicto y devolver la magia a la celebración.
-¿Cómo estás viviendo este regreso al teatro infantil?
-Con muchísima alegría. Yo siempre voy a estar ligada a la infancia por todo lo que viví en Cacho Bochinche. Además canto, bailo y terminamos con canciones muy queridas por varias generaciones. Es una propuesta muy linda para compartir en familia.
-Durante muchos años dirigiste la academia Swing, que fue un verdadero fenómeno. ¿Por qué decidiste cerrarla?
-Porque nació Santiago en el año 2000. Yo tenía más de 200 alumnas y era un éxito, pero después de tantos años intentando ser mamá, cuando finalmente nació mi hijo sentí que quería dedicarme a él. Había sufrido muchos embarazos perdidos y fue un proceso muy duro. Si bien siguió la academia, con una suplencia divina que me hizo Daniela Marotta en su momento y otras profesores, después fue difícil y no volví. Estaba 100% enfocada en Santi.
-¿Fue una decisión difícil?
-Muchísimo. La academia era parte de mi vida, pero estuve más de 15 años esperando a Santiago. Cuando llegó, entendí que esa etapa estaba cumplida y que quería disfrutar plenamente de la maternidad.
-Hoy tu energía también está puesta en el Tai Chi. ¿Qué lugar ocupa en tu vida?
-Me cambió la vida. Hace diez años que estudio y hace dos que soy instructora. Doy clases en distintos puntos de Maldonado y Punta del Este. Es una disciplina que me ayudó a evolucionar y crecer muchísimo. Ahí hay una continuidad con la danza, el cuerpo y la docencia, que es parte de mi vida.
-En agosto viajarás a Barcelona para reencontrarte con Santiago. ¿Cómo esperás ese momento?
-Con enorme felicidad. Me voy todo el mes para estar con él. Desde diciembre no viajaba a Europa. Después de la muerte de Cacho estuve unos días allá, pero ahora sentimos que necesitamos compartir más tiempo juntos.
-¿Cómo está Santiago en esta etapa?
-Muy bien. Está avanzando muchísimo en sus estudios de piano. Va adelantado en su formación y sus profesores están encantados con él. Incluso le han ofrecido dar clases y realizar conciertos. Estoy muy orgullosa.
-¿Será un viaje especialmente emotivo?
-Sin dudas. El 12 de agosto es su cumpleaños y voy a estar con él. Los dos hemos atravesado meses muy movilizantes y sentimos que este reencuentro es necesario. Estoy trabajando muchísimo para dejar todo organizado y poder disfrutar plenamente ese tiempo juntos.