Un nuevo rumbo

| Luego de varios álbumes íntimos y cerrados, Antonio Birabent se despachó con "Cardinal", un disco abierto y repleto de diversos climas. Su séptimo álbum en nueve años de carrera lo trajo de vuelta a la popularidad, donde él siempre quiere estar, según confiesa.

Agusto en Montevideo para tocar por primera vez, el artista, actor y periodista confesó que nuestra capital es una ciudad que quiere y que lo inspira para crear. SABADO SHOW dialogó con él sobre su feliz y renovada actualidad de su carrera musical.

–En su cara se denota felicidad, alegría. ¿Esto se debe a "Cardinal"?

–Es un disco para muy importante, por varios motivos. Creo que es un disco que me trajo de vuelta a un lugar claramente cancionístico, más allá de que es un álbum variado y tiene diferentes estados. Además me vuelve a dar la posibilidad, luego de editar cuatro discos en forma muy independiente, de entrar en contacto con más gente, volver a tener una relación más directa con el público. Antes no era que no fuera directa porque yo no quisiera, sino que la manera en que yo editaba los discos me llevaba a ser un artista al margen de un circuito más popular. Eso no quiere decir que haya cambiado mis ideales musicales, ni mucho menos, de hecho grabé el disco sin saber de que manera iba a salir. Me doy cuenta que para mucha gente es un descubrimiento o un redescubrimiento de lo que hago a pesar de ser el séptimo disco. Me parece bien que "Cardinal" sea la carta de representación porque resume los seis discos anteriores.

–¿Qué tiene de diferente en comparación con sus anteriores trabajos?

–Tiene la frescura de los primeros discos pero también tiene canciones y sonoridad de la otra etapa más experimental. Esta claridad creo que me viene bien, volver a un rumbo más diáfano.

–¿Qué le ofrece firmar con un sello internacional (Virgin)?

–La posibilidad de llegar a más gente, musicalmente, artísticamente no me aporta nada porque para mí es lo mismo. No hay una situación artística distinta por editar el disco a través de una compañía multinacional o editarlo yo. Creo que la esencia de la música no está en cuanta gente la conozca o en cuanta difusión tenga, la esencia está en decisiones mucho más privadas y que tienen que ver con una elección personal de qué es la música para cada persona.

–¿Usted cree que la gente lo ve como el actor que hace música?

–La gente que lo ve así no sabe nada de mi historia, porque nunca fue así. La música fue donde yo empecé. Yo actúo muy poco, lo que pasa es que la gente ve mucha televisión, por desgracia. Hay que pensar que con los siete discos que grabé muy poca gente los conoce todos, en cambio, si yo actúo un día en un programa de televisión lo ven dos millones de personas. El alcance es muy distinto y eso hace que la gente tenga un contacto directo, instantáneo y gratuito con la "máquina cuadrada" en la casa. Con la música hay que tener una voluntad de encontrarla, y esa voluntad no la tiene todo el mundo y eso puede variar. Yo no hago la música que más se escucha, no me interesa, me parece una mierda, no la escucho y me parece una estupidez.

–Usted realizó "Cardinal", un disco positivo y fresco, mientras que a su alrededor la situación de su país estaba repleta de impactos negativos...

–Puede ser, lo que sé es que la música para mí es la posibilidad de hacer un mundo mejor, de tener un contacto con la realidad más sentimental, más agradable, menos teñido por esta continúa sensación de bombardeo negativo. También creo que la música es una posibilidad de cambio a través de la sensibilidad. Generalmente lo que me sucede en los momentos más críticos es que me hago más fuerte en el lugar que estoy más cómodo: la música. Yo decidí vivir en esta parte del continente a pesar de poder hacerlo lejos, lo cuál muchas veces para la gente es una decisión sorprendente porque hay muchos que se quieren ir. Si decidí tener este rumbo cardinal sur es en gran medida porque acá soy más feliz a pesar de todo este bombardeo y acá siento que es mi lugar.

–¿Qué música escucha?

–Tango, mucho tango. Prefiero escuchar música que no tenga que ver con mi estilo. Cualquiera que escuche "Cardinal" se puede dar cuenta que detrás de eso hay alguien que escuchó de chico a Piazzola, Chuck Berry y Yupanqui. Continúamente estoy pensando o tratando de entender la música, tratando de buscar cuál es mi camino para la música.

–¿Usted considera que en este momento se encuentra en la cresta de la ola?

–Desde que empecé a grabar discos hace diez años la ebullición siempre estuvo, tal vez ahora la madurez hace que cada acción para grabar una canción o componerla es más concreta. Desde que pienso la canción hasta que llega el camino es fácil de recorrer, más natural, más fluido.

Gerardo Minutti

Foto: Darwin Borrelli

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