Rock indie | (ultrapop)
A Stephen Malkmus & The Jicks les sobra creatividad y les falta reconocimiento. Como ícono de la escena "indie", Stephen Malkmus ha de pasar por aquella temporada en la que brilla a la sombra, lo glorifican algunos críticos o fans y se lo eleva a la categoría de "artista de culto". Después, se destapa de repente y recibe los laureles de más que algunos hasta ubicarse en oídos (y boca) de todos. Ese es el calvario del arte alternativo: el talento que anda por sendas distintas a las convencionales despega más adelante, si despega.
Ex Pavement (banda emblemática de los 90´), comenzó su carrera solista hace ocho años junto a los brillantes The Jicks. En su cuarto álbum se oyen retumbos de los sesentas y setentas. La voz de Malkmus recuerda al primer Pink Floyd con Syd Barrett, algún eco del británico Beck y notorias influencias de la Velvet Underground. Al igual que en anteriores trabajos, acuden al recurso (y género) lo-fi, que permite un sonido auténtico y crudo como si se escuchara desde un cassette, dándole un encanto singular al material. Como lo que experimentan los melómanos por los vinilos polvorientos y de ruido avejentado.
Real Emotional Trash es anacrónico y no tanto. A la vez, suena moderno. Porque Malkmus y su séquito de músicos depositan vuelos psicodélicos e instantes de rock progresivo, propios de esa época, y agregan porciones musicales desquiciadas, bien del siglo XXI. Hay cierto humor en las melodías, en los cambios que introduce sin aviso y de modo insólito. SM & The Jicks se asemejan a un "circo borracho", que distraen sus comienzos de rock rudo, "serio" y oscuro a través de bríos musicales divertidos. Cada temazo rueda más o menos así: se dispara con un riff metalero que parece conocido y se va destartalando hacia un estribillo pegadizo, entre afable y aniñado, seguido de una explosión de guitarras distorsionadas, viajes delirantes de space-rock y algún punteo "triunfal". De esa "estructura" se compone esta torta colorida y rabiosa del loco Malkmus y amigos. Se trata de un álbum demencial y arrasador, lleno de mil texturas por descubrir. Similar a esos discos "inagotables" de fines de los 60´. Dragonfly, Hopscotch Willie, Cold Sun, Out Of Reaches, por nombrar algunas de las canciones que conforman el disco casi definitivo de Stephen Malkmus.
Emigrantes
LOS CASAL (sondor)
Este grupo uruguayo presenta su segundo disco, Emigrantes, de influencia céltica, guitarreadas acústicas y furores eléctricos, momentos progresivos, algunas voces murgueras, pasajes jazzeros, vientos folclóricos y gemidos de gaita que irrumpen en todo ese amasijo de sonidos que no rechinan, y sí se enriquecen. Versionan House of The King, de los daneses Focus, Norwegian Wood de los Beatles, entre otras. También, temas propios como el de aires irlandeses Balinteskin Omeathm, el jazz moderno Endorfinas (es genial) en el que el bajista Popo Romano mete sus dedos, o El Arocena F.C. de ingredientes Jethro Tull. Esta banda familiera tiene potencial para hacer un tercer disco, entero de temas propios.
East angel town
Peter cincotti (warner)
East Angel Town es el cuarto álbum de Cincotti y el primero de canciones propias. A través de un jazz contemporáneo y mucha dosis pop, este pianista neoyorquino relata historias de ciudad, mujeres perdidas, tiempos de decir adiós, recuerdos eternos. La fuerza de Billy Joel y la frescura de Jamie Cullum como referencias presentes de un trabajo en el que Cincotti da manotazos de piano cabareteros y melancólicos, y los ameniza con "alegría" pop en los estribillos.
Comienza muy alto y decae apenas hacia los últimos temas. Apenas. Angel Town, Goodbye Philadelphia y Cinderella Beautiful, lo mejor del álbum.
This is the life
AMY MACDONALD (universal)
Cantautora y guitarrista escocesa, MacDonald, presenta su primer álbum, volcado al pop-folk. Vigorosas guitarras acústicas, retoques eléctricos, violentas líneas de vientos y violines, y su voz profunda y sombría arman el clima. Cada canción encierra cierto dramatismo y recarga una munición de sonidos hasta lograr momentos de fuerza sorprendentes. Puro nervio expresivo de una joven de tan sólo 20 años que en su debut alcanza una energía similar a la que provocaban The Cranberries, pero en otra línea. Mr Rock & Roll, This Is The Life, Poison Prince y L.A., las destacables.