Ser la loca

Locas es un unipersonal interpretado por Gabriela Iribarren. Se inspira en la vida de la escultora francesa, Camille Claudel.

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Por: Bernadette Laitano

Hace más de diez años que Sandra Massera y Lila García comparten proyectos con otros creadores que se cruzan bajo el nombre de Teatro El Umbral. En el rol de actrices, directoras o escritoras, ambas artistas desarrollaron un método de trabajo que hoy es guía en su línea estética. Se trata, en palabras de García, de "un teatro de acción, un teatro donde tiene una importancia sustancial el texto, pero también son puestas en escena donde, además, todos los demás elementos -que son el cuerpo del actor, el movimiento, el sonido, la iluminación, el espacio escénico-, tienen un peso bien relevante. No es que hay un texto y todo lo demás es secundario, sino que hay momentos en que todo estaría en primer plano y luego la gráfica varía. Momentos en que el texto es más importante porque es decisión de dirección qué se pone de relieve en ese momento y, de repente, hay momentos de puro cuerpo, de pura coreografía o de sostener, de repente, un gesto y nada más".

El estreno de Locas en el Teatro del MuseoTorres García, unipersonal interpretado por Gabriela Iribarren, combina estas poéticas y las palabras de la directora son exactas en su descripción. El texto de Massera, la dirección de García y el trabajo actoral de Iribarren se unen en una partitura en la que no es posible elogiar sólo un aspecto. Exige, de parte del espectador, reconocer el peso de los tres componentes.

Locas presenta a María del Pilar, una joven de familia tradicional que es encerrada en un asilo. No está loca, pero a mediados del siglo XIX no era bien visto que una joven se proclamara artista independiente y eligiera su propia manera de vivir el amor. La consecuencia: aislamiento en un asilo en el que, ni siquiera, podía acceder a sus pertenencias.

La obra se sostiene tras la lectura de varias cartas que aportan información sobre el personaje y que representan las únicas herramientas de batalla para lograr que la saquen de allí. Junto a las cartas, el trabajo corporal y gestual de Iribarren.

La obra se basa en la vida de la escultora francesa, Camille Claudel, pero esta María del Pilar podría representar a un personaje universal. Sin ir tan lejos, en Uruguay está el antecedente de María Clara García de Zúñiga, encerrada por su familia en el altillo de su casa en el Prado, hoy Museo Blanes.

Teatro. En entrevista con Sábado Show, la directora repasa la génesis de la obra: "Se está acostumbrando mucho trabajar una dramaturgia de intercambio entre el autor y el director, pero en este caso no, es un texto que escribió Sandra Massera. Hace más de un año, ella estuvo investigando para escribir y yo traté de meterme un poco en el tema por mi otra profesión (N.R. García también es psicóloga), para colaborar con ella y pasarle algún escrito. A partir de ahí no participé más en la escritura del texto hasta que un día me llegó el primer borrador, ella lo fue perfeccionando y una vez que me manda el último, me dice `esta es la versión definitiva`. Recién ahí empecé a pensar en una puesta para ese texto".

Respecto a los años de trabajo en conjunto con Massera: "Es imposible no influirnos la una a la otra porque estamos en la misma búsqueda desde hace mucho tiempo. Tenemos modalidades diferentes de trabajo, fundamentalmente en la dirección, pero en los caminos de búsqueda y los procesos de investigación y de estudio que estamos haciendo hace más de diez años, tenemos muchos puntos en común".

Los ensayos comenzaron en noviembre de 2009, una vez que García tuvo definido el plan de dirección. Las inspiraciones surgieron de la propia obra: "En este caso, lo fundamental fue (el escultor francés, Auguste) Rodin, haciendo una doble trampa porque la inpiración de este texto es Camille Claudel, que fue la amante de Rodin. Aunque después se universaliza, no es la vida de Camille, me gustó la idea de que los podía mezclar históricamente, artísticamente y afectivamente. Entonces, tomé de Rodin algunos cuerpos, varias esculturas y varios dibujos para buscar cuerpos de dos planos, cuerpos simples, cuerpos achatados, que después lo ves en la iluminación porque están iluminados sólo de adelante o sólo de atrás. Después, busqué la escultura de grandes torsiones para los cuerpos que no manifiestan el exterior de una loca pero sí cómo se debe percibir la locura, cómo siente su cuerpo alguien que se siente distorsionado mentalmente. Trabajamos el cuerpo de la actriz sobre las esculturas de Rodin y de ahí salieron maneras de estar, maneras de pararse, de sentarse, de caminar, distintas formas de mirar, distintas posiciones de la cabeza, cosas re sutiles, que luego trabajamos en la coreografía".

La actriz. Ambas, autora y directora, pensaron en Gabriela Iribarren para el papel de María del Pilar. La aceptación inmediata de la actriz resultó en alivio para las creadoras que no manejaban, en ese momento, otros nombres. "Fue una entrega absoluta a la dirección -recuerda García- con tremenda humildad y un rendimiento fantástico. De un día al otro ella era capaz de encontrar todos los elementos que le había marcado en un ensayo anterior y eso implica que hay una gran capacidad de la actriz, hay un gran talento, pero además hay una gran voluntad ante el trabajo porque la capacidad de estar absorbiendo todo como una esponja está si uno tiene todas las áreas en alerta, uno puede entenderlo intelectualmente pero emocionalmente no".

Desde la dirección, la intención era clara: "Teníamos que buscar a una mujer que está encerrada por sus convicciones de existencia. Yo borroneo, tanto en el inicio como en el final, qué es la locura, trato de no dejar claro si esta mujer está o no está loca (...) Encerrada en un manicomio tiene un tinte hacia el lado de la locura, el aislamiento donde las otras personas sí están en situación de locura, donde de entrada sos tratada como loca porque eso es lo primero, si estás ahí al enfermero jefe no le decís `mirá que yo no estoy loco` porque eso es lo primero que te condenaría".

Locas, obra ganadora del los Fondos Concursables del Ministerio de Educación y Cultura, se presenta los fines de semana de abril en el Teatro del Museo Torres García y luego iniciará una gira por el interior del país.

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