Rodrigo Lussich: el show que presenta en Uruguay, la dura pérdida que enfrentó y por qué se siente peronista

"El chimento llegó a mí y no yo al chimento", afirma el conductor de "Intrusos" antes de presentar su unipersonal "Acelerado" en el Teatro Movie de Montevideo.

Rodrigo Lussich
Rodrigo Lussich presenta "Acelerado" este sábado en el Teatro Movie.
Ignacio Sanchez/Archivo El Pais

Rodrigo Lussich repasa, durante la gira de prensa de su show Acelerado, el largo viaje que comenzó cuando llegó a Buenos Aires con apenas 11 años y el sueño de actuar. El destino llevó al artista nacido en Uruguay al periodismo de espectáculos, un terreno al que supo encontrarle su propia forma.

En 2020, con el espacio “Los escandalones” en Intrusos, pudo desplegar su costado más histriónico y, poco tiempo después, llegó a la conducción del histórico ciclo junto a Adrián Pallares. Tras presentar durante tres años un show teatral con él, ahora se anima a lanzarse solo con una propuesta de stand up en la que toma distancia de los chimentos para afianzar su perfil como comediante.

-Estás viniendo más seguido a Uruguay en el último tiempo. ¿A qué se debe?

-Es el tercer año seguido que vengo a presentar un espectáculo, pero además estoy viniendo por cosas de familia: cumpleaños de números redondos de primos, tengo una hermana y una sobrina que viven acá, entonces hay motivos para venir.

-Estás presentando Acelerado (este sábado en el Teatro Movie), tu primer espectáculo propio sin Adrián Pallares, ¿lo echaste?

-(Risas) ¡No! ¡Pobre Adri! Hicimos un ciclo de tres años, más de 100 funciones y una gira hermosa. En un momento yo quise experimentar el género del stand up: hacer monólogos, probarme solo en un escenario sosteniendo el show durante una hora y pico a puro humor. No descarto que nos volvamos a juntar con Adrián en el futuro en otra obra.

-Esta búsqueda coincidió con una pérdida personal muy fuerte.

-Sí. Éramos un trío cerrado con nuestra amiga Meche (Portillo), que era muy amiga mía y se hizo muy amiga de Adri. Todo ese proceso lo vivimos con ella, y justo Meche falleció cuando terminó la gira. Todavía estamos de duelo como compañía teatral y hubiera sido raro hacer una gira con Adrián sin ella.

-¿Cómo fue lanzarse a sostener un espectáculo de humor solo en el escenario?

-En la obra que hacía con Pallares ya tenía algunos monólogos que funcionaban muy bien. Convoqué a Darío Orsi, un comediante argentino muy bueno, para que me coacheara, y terminó dirigiendo y escribiendo conmigo. En el verano viajé a España con un flyer y un título provocativo: Argentino que huye. A partir de ahí armamos el show Acelerado, lo estrené en Buenos Aires y ahora estoy de gira por varias ciudades y con funciones confirmadas para el 2027.

-Argentino que huye era un título polémico tratándose de vos...

-¡Tuve que contestar esto muchas veces! A algunas personas en redes les dolió. Pero era un título marketinero y conceptual, no era sobre mí.

Rodrigo Lussich.
Rodrigo Lussich en "Acelerado".
Foto: difusión

-Has reivindicado la idiosincrasia uruguaya, pero se te asocia mucho al perfil porteño, ¿dirías que sos un argentino que nació en Uruguay?

-Es un poco eso. Mis primeros 10 años fueron de andar por mares y montañas adonde me llevaban mis viejos, y a los 11 me fui a vivir a Argentina, entonces viví poco tiempo en Uruguay. Y el porteño tiene un cierto modo que seguro se me pegó. Se dice que es agrandado, y si bien yo no me considero un tipo soberbio, Buenos Aires es una ciudad que me calzó justo desde el primer momento. Nunca viví un proceso de sufrimiento. La disfruté muchísimo: la noche, los bares, las salidas durante la soltería.

-Empezaste como actor pero la vida te llevó al periodismo, ¿al inicio te daban ganas de ser el que estaba del otro lado siendo entrevistado y perseguido por la prensa?

-Me pasaba algo de eso, pero lo que más quería era trabajar en televisión. De chico miraba los Martín Fierro como un sueño inalcanzable. Hoy me invitan y no voy; te agarra una fobia a todo eso cuando le conocés los hilos a la industria. Preferís entrar, hacer tu trabajo e irte. El chimento me llegó más a mí que yo al chimento, y después le encontré la vuelta para hacerlo como yo quería. Entré por donde pude. Cuando no tenés un padrino político o del medio que te empuje, es a fuerza de laburo e ir encontrando oportunidades.

-Muchos conductores de espectáculos terminan renegando del género, ¿te está empezando a pasar lo mismo?

-Yo no reniego. Apunto a que el chimento no sea la única cosa para hacer, porque a veces no hay tema y te ves forzado a tocar cosas que no te divierten. Para mí el chimento es un género de entretenimiento, no un género periodístico. Mis colegas difieren conmigo, pero es entretenimiento: contar cosas, chusmear, debatir o lucubrar situaciones, como cuando te encontrás en el ascensor con un vecino. Darle una entidad periodística es subirle un precio que no necesita.

-A diferencia de tus colegas que disfrutan protagonizar cruces mediáticos, vos parecés sufrirlos, ¿es así?

-Hace mucho que los padezco. Me pongo malhumorado y no me gusta verme así. Trato de no tener cruces. En el caso del que tuve con Mariano Martínez, por ejemplo, pedí disculpas por la parte que me tocaba. Él no estuvo bien en cómo encaró el tema, pero yo reaccioné mal y pasé de 0 a 100 en cinco segundos. Pedir disculpas genuinas me deja tranquilo.

-¿Le escribiste?, ¿él te pidió disculpas también?

-Él me contestó bien y aceptó mis disculpas. Yo me hice cargo de lo que me tocaba a mí.

-¿Consumís programas de espectáculos en tu rutina diaria?

-Pispeo algo de LAM a la noche cuando estoy en casa. Hoy la gente ve los programas a través de las redes, los clips y los recortes. Ver un programa de televisión entero ya es una cosa media utópica.

-¿Cómo está tu relación con Ángel de Brito y Yanina Latorre?

-Con Yanina hablé un poco más porque se portó muy bien cuando murió Meche. Estuvo muy presente y se lo valoré como gesto personal. Con Ángel no somos amigos. No me invitó a su cumpleaños y me parece perfecto porque hubiera sido incómodo para mí tener que decidir si ir o no. Me pareció genuino de su parte. Yo ya me saqué las ganas de pelear con él; hubo mucha pirotecnia verbal en su momento porque los dos sabemos jugar ese juego.

-Habías sido muy crítico del estilo de periodismo combativo que hacen ellos, ¿seguís pensando lo mismo?

-No. Yo dije lo que pensaba en aquel momento, pero nadie deja de reconocer que hace un programa muy exitoso y que trabaja mucho para tener las primicias. Después puede gustar más o menos el estilo de cada uno. Hoy te digo que muchas veces lo miro, antes no.

-Por otra parte seguís cuestionando mucho el periodismo antiperonista.

-No me gusta la idea que vendieron durante muchos años de que hacen "periodismo independiente" cuando han operado con fake news y con intereses marcados contra el progresismo o lo nacional y popular.

-¿Vos te definís peronista?

-Sí, me convocó mucho el peronismo a partir de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Soy filokirchnerista. Hay cosas que cuestiono y no me inmolaría por ningún político, pero entre estar de ese lado o del de la derecha, estoy del lado del peronismo. La derecha tiene maneras de gobernar que son horribles y hoy están muy exacerbadas. El gobierno actual no me gusta nada. Las políticas que llevan adelante y las formas son espantosas, empezando por el presidente. La gente genuinamente la está pasando mal en lo económico. Pasás por los negocios o los bares y están vacíos; hoy a la gente no le alcanza la plata y eso es responsabilidad del gobierno. Igualmente no voto en Argentina, nunca saqué la credencial.

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