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Phontana, el productor de "La morocha" y "M.A.": "Si estás buscando el hit es porque se te está escapando"

El argentino Gonzalo Fontana, quien firma sus trabajos como Phontana habla de su carrera, influencias, el trabajar con amigos, la presión de la industria y la receta para crear un hit.

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Phontana.
Phontana.
Foto: Difusión.

Se llama Gonzalo Fontana, tiene 25 años, ha colaborado con artistas como Rei, Duki, Neo Pistea, Quevedo, Luck Ra, Rusherking y BM, y ha producido éxitos de música urbana como “La morocha”, “Pininfarina Remix”, “Fernet” y “M.A (Mejores Amigos)”, entre otros. Phontana, el productor musical nacido en Morón, cuenta a Sábado Show que se mudó a un apartamento hace pocas semanas y que su día lo ocupa, en las mañanas a entrenar, y por las tardes a trabajar en el estudio que está armando para crear más hits. Sobre cómo se crea un hit, su carrera y el éxito es esta charla con Phontana.

No sabía de qué manera lo iba a lograr pero Gonzalo Fontana sabía desde niño que su vida iba a estar ligada a la música.

“Fue un proceso muy interno”, reflexiona el productor musical argentino que firma como Phontana, vía Zoom, a Sábado Show.

Se fue a vivir solo, hace poco, a un apartamento y por eso las paredes todavía están blancas, sin adornos. Se ríe ante el comentario; es que su vida hoy se divide entre ese nuevo hogar y el estudio, en la Capital argentina. Por las mañanas escucha sonidos y entrena, y por las tardes “va a la oficina” para trabajar.

Phontana cuenta que la música es una cuestión casi familiar, y por eso ya desde niño tocaba la guitarra y tenía bandas con amigos.

“Siempre me gustaba cuando íbamos a las salas de ensayo. Me acuerdo que había una sala en mi barrio (Morón) que también era un estudio de grabación. No tenía consola, pero sí se podían hacer cosas analógicas, tenía una computadora con varios monitores y me dije: ¿qué onda esto?”, cuenta.

Phontana.
Phontana.
Foto: Difusión.

Para ese entonces, inicios de 2010 apareció un nombre que cambió la forma de hacer música: Skrillex. “Es el productor que todos tenemos como referente; aparece de la nada, desde en su cuarto con una computadora y un aparatito haciendo locuras. Desde el lado más nerd me digo: este loco está haciendo esos sonidos, una creación artística reinteresante y que además es un éxito”, dice.

Llamó a un amigo de la secundaria que lo ayudó a interiorizarse en el universo de los DJ’s; se descargó varios programas decidido a hacer música como ese referente, lo que no fue tan sencillo como pensaba.

“Empecé a hacer pistas de electrónica y terminando la secundaria, la bandita que tenía con mis amigos solo nos juntábamos a tocar covers y a reírnos, y yo quería dedicarme a la música. En eso se empieza a poner de moda el freestyle y por un amigo me había enganchado en la onda”, dice. Un día lo invitó a que fuera a Castelrap, un evento conocido dentro de la movida de Castelar donde daban sus primeras batallas Duki, Echo y varios más.

Con un micrófono que le había regalado su padre, y la ayuda de unos amigos que se animaban a rapear, comenzó a hacer sus primeras pistas. Rápidamente entendió que hacer la melodía, no componer o cantar.

Así fue aprendiendo a grabar, mezclar, apretar botones y teclas para hacer música, después de haberlo soñado tanto.

“Creo que el privilegio más grande que tuve, fue el aguante de mi familia”, dice. “Mi abuelo me imprimía el manual de 80 páginas del micrófono. Era de la vieja escuela, con mucho papel, mucho para anotar; y cuando termino la secundaria me anoto en la carrera de Artes Electrónicas donde conozco a gente del palo como Ernesto Romero, uno de los capos, un maestro que me fue mostrando cosas piolas, sintetizadores y cosas así”, comenta.

“Estudiando conocí muchísima gente que en distintas áreas se dedicaba a la música, y yo más abocado a la producción. Fui aprendiendo, fui grabando artistas, en el proceso conozco a Nissa, se fue dando así. Nunca dije ‘quiero hacer esto’, se fue dando y yo fui siguiendo la corriente.

—¿Hubo un momento bisagra?
—Sí, el año 2020, cuando sale “Pininfarina remix” y cuando las cosas ya se empiezan a poner más serias. Empezás a ganar plata, empezas a poder vivir de esto, y si bien nunca dudé poder hacerlo, había llegado el momento. En eso hice el siguiente paso: ir por la producción.

Phontana.
Phontana.
Foto: Difusión.

—Venís haciendo varias canciones exitosas, ¿cómo fue la primera vez que escuchaste una canción que hiciste en la radio?
—Creo que la primera vez que me pasó de subirme un Uber y que esté sonando un tema fue con “Fernet” de Rei con Qevedo, que la produjimos con un amigo, y es loquísimo. Desde el hecho de escuchar la canción en una radio a que el que me está llevando ni sabe que yo la produje. Todo eso es como raro. Como que te la sube pero a la vez decís ‘uy qué loco’ porque mientras eso pasaba yo estaba ahí mandando al grupo de familia: ‘mamá, papá, está sonando Fernet en la radio’ y filmaba el momento. El chofer no entendería nada. Aparte mi familia siempre fue de escuchar la radio, y que uno esté sonando en ese medio también es un mimo.

—Imagino que la industria, después de una canción como “La Morocha” pide otra que pegue, se escuche y sea igual de viral.
—Pasa que todas las canciones que produje, porque las hicimos en conjunto, y que “fueron exitosas”, no se crearon con esa intención. Cuando hicimos “M.A.” con BM, al principio la canción no me gustaba. Igual me enseñó un montón de cosas como productor, porque la veía como tan simple, y desde el beat no hice mucho; le puse el piano, la batería y bajo, y nada más. Venía de otras producciones a las que le ponía un millón de cosas, pero no se me ocurría nada más para esa canción, y me dije: ‘claro, como la pista es simple le dio mucho espacio a la voz’; entonces frases como ‘te estás portando mal…’ tenía más espacio y a la gente le quedaba la frase. Si hoy en día me preguntás cuál es el próximo hit, la verdad que no sé. Pero sí te puedo decir que todas las canciones que hicimos y fueron un éxito, las hicimos con mucha buena onda.

—¿Entonces no hay presión?
—Sí, me ha pasado a veces de hacer canciones con colaboraciones y demás, situaciones muy estresantes, que por querer que sea un hit super industrial, le fue bien pero no tuvo el alcance como “La morocha”.

—¿Y cómo surgió esa que fue la canción del verano?
—La compusimos con BM en mi estudio, después nos juntamos con Luck Ra, la hicimos en dos horas, nos cagamos de risa, nos tomamos unos mates, dijimos: qué bueno está el estribillo y quedó ahí la canción. Después con el equipo de Luck Ra decidieron sacarla y fue un éxito. Muchas veces te dicen ‘tenés hacer esto’ y ‘lo otro’, y en realidad uno tiene que hacer lo que siente en el momento. Porque si estás buscando el hit es porque se te está escapando. Así que hay que atráerlo, dejar que venga. Obvio que tener un hits te ayuda; hoy en día los pibes cambiaron su estilo de vida, no me voy a hacer el bohemio pero no hay que forzar nada, se tiene que dar. Por eso cuando estoy en el estudio no pienso que la quiero romper, que se vuelva un hit, quiero hacer una buena canción, dar lo mejor de mí y listo. Porque después el resultado final, depende de un montón de factores externos donde uno no tiene control.

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