Detrás de cada uno de los personajes que salen en televisión, sea hombre o mujer, hay por lo menos dos o tres atrás de cámaras. Entre ellos, infaltable, el peinador.
¿Cómo peinar a alguien con ese nivel de exposición?, ¿Qué personaje es más difícil?, ¿Qué secretos de peluquería esconde un coiffeur de figuras?
Pues dos de ellos, Fabián Sciutto y Julio César Camacho responden estas y otras cuestiones vinculadas al oficio de peinar para que las figuras se luzcan. Primero, una presentación. Sciutto lleva 26 años en la profesión de las tijeras y entró a los medios "por casualidad". "Tenía algunas conductoras que me fueron eligiendo y después, empecé con la gente de Canal 5 básicamente. Luego, cuando (Sergio) Puglia pasa para el 10, se lleva todo el equipo y ahora estoy en el Canal 12". Esto significa que peina a todos los integrantes de Bien despiertos y del noticiero de la mañana. A su vez, es el peluquero de Omar Gutiérrez, Karina Vignola, los informativistas del Canal 5 y los periodistas de Tenfield, incluido Miguel Pastorino, cuyo look es rapado a cero.
El nombre de Julio César Camacho seguramente lo habrá escuchado de boca de Eunice Castro. Ocurre que la modelo y conductora lo ha elegido como peinador y incluso, se lo llevó todo el año pasado para diseñar los looks de las presentaciones de Eunice en el ciclo Bailando por un sueño. "Fue una experiencia increíble. De mucho trabajo y a un ritmo acelerado porque no sabíamos hasta cerca de la hora, qué día y en qué momento entraba Eunice", asegura Camacho, que lleva 28 años en la profesión y que también ha peinado a Moria Casán, entre otras figuras.
Hoy, en cambio, Camacho está dejando un poco de lado la actividad a nivel de los medios porque fue seleccionado por la marca L`oreal como H3 de Sudamérica. Esto implica una importante dedicación en el área didáctica de la profesión.
¿Qué diferencias encuentran entre peinar a un figura y a una clienta particular? Empieza Sciutto: "Son diferentes. La chica que está expuesta tiene mucho miedo de su imagen continuamente; siente cierta inseguridad. Entonces, tenés que demostrarle que lo que vos hacés, le va a quedar bien". Y Camacho: "La exigencia, me parece, es la misma. Las dos quieren verse bien y que el peinado les marque la personalidad".
Sciutto fue el autor del cerquillo de María Noel Marrone, de Bien despiertos. "Cuando la vi, le dije: `vos tendrías que hacerte un cerquillo, tenés la cara para eso". Y hoy todo el mundo habla del cerquillo de Nole. De eso se trata, de encontrar algo en cada uno que les defina la personalidad y también que vaya con la hora y el estilo de programa en el que salen. Por ejemplo, cuando yo llegué a Canal 12, Fernanda Cabrera se peinaba con un cerquillo torcido. No. No es un peinado para salir en un informativo a las siete de la mañana".
Camacho recuerda su trabajo con Eunice Castro: "Ella tiene una cara, unos rasgos que permiten crear mucho con el maquillaje y el peinado. Nos conocemos desde hace muchos años y también tuvimos nuestras discusiones. Que yo quería una cosa y ella otra".
El peluquero define su profesión: "A cierto nivel, peinar bien es como hacer un buen cuadro. La diferencia es que al lavar la cabeza se termina la obra. Pero eso parece que no se entiende en Uruguay. Como que se fijan en otras cosas, en cuánto sale o en otros detalles, que no permiten ver el valor artístico de esto. Como decía China Zorrilla: `en este país, naides es naides".
¿Peinar hombres? Fabián Sciutto considera que es más fácil. Él atiende a Omar Gutiérrez: "Una cabeza y un pelo difícil porque es un tipo raro. Me da mucho trabajo". Para otros, el problema es la escasez. "Christian Font tiene el problema de que se le está cayendo el pelo. Marianito (López) también, entonces los tratamos y le hacemos peinados para que no se note tanto".
Lo fundamental es la confianza. El primer acercamiento de un ser televisivo a un peinador suele ser cauteloso. "Cuando me encuentro con una conductora nueva, le explico que vamos a hacer el peinado de acuerdo a lo que le guste y también al perfil del programa donde sale. Yo no puedo peinar a María García, por ejemplo, con un moño de fiesta cuando sale a las ocho de la mañana. Tengo que hacer algo más natural", asegura Sciutto.
María García, justamente, llega a la peluquería en el momento de la entrevista. "Me voy a cortar las puntas, pero que no se te vaya la mano", le dice entre risas. Y la conductora añade: "El problema nuestro y de todos es que peinarse, pasarse secador todos los días, va estropeando el pelo".
Sciutto encuentra un problema con las figuras: la informalidad. "Todas llegan tarde, salvo que tengan alguna grabación. Karina Vignola, por ejemplo, sé que si graba el martes de tarde, a las 12: 00 se aparece por la peluquería de Punta Carretas".
Tanto Sciutto como Camacho trabajaron en moda y en distintas producciones de publicidad y hasta en películas. "Hay veces en que uno tiene que definir un personaje con el peinado. O por ejemplo, te traen una mujer de 38 y otra de 25 y te dicen; esta es la madre y aquella la hija. Entonces, a una hay que sumarle años y a la otra restarle".
De su lado, Julio César Camacho asegura: "Si realmente sos bueno, todo se puede hacer. La calidad del pelo en la uruguaya es muy variante: con rulos, lacio, con poco o mucho pelo. La clave está en la excelencia".
¿Y los secretos? Como cualquiera que va a la peluquería, las figuras suelen tener a sus peinadores como confidentes. "Ah, con Eunice hemos hablado tanto de novios", bromea Camacho. Y Sciutto: "Es parte del trabajo, hay que hacer un poco de psicólogo a veces. La gente expuesta en la televisión tiene los mismos rayes y alegrías que cualquiera".