Por: Analía Filosi
En el final de la tercera temporada, se descubrió por qué Sookie Stackhouse (Anna Paquin) tiene poderes telepáticos y ejerce una extraña influencia sobre los vampiros. La protagonista de True Blood es un hada y hacia su mundo se dirigía en el cierre del tercer año de la serie de HBO.
La cuarta temporada, que la señal de cable estrena mañana, a las 21 horas, retoma en ese mismo momento. Sookie desaparece misteriosamente, dejando muchas interrogantes cuyas respuestas se conocerán con el correr de los capítulos. Lo mismo ocurrirá con la vida de los demás personajes de este drama fantástico, cada uno con problemas que resolver.
El vampiro Bill Compton (Stephen Moyer), por ejemplo, interés romántico de Sookie, trabajará en cambiar la opinión que los humanos tienen de los vampiros, mientras que su rival de todas las horas, Eric Northman (Alexander Skarsgard), intentará acercarse a Sookie. Dos motivos lo impulsan: se siente atraído por la joven mesera de Bon Temps y quiere contarle el verdadero motivo que propició la llegada de Bill al pequeño pueblo de Lousiana. Vale recordar que el vampiro rubio casi muere a manos del vampiro morocho.
Recordemos también que en el final de la tercera temporada, el perverso rey vampiro Russell Edgington (Denis O`Hare) fue enterrado vivo en un pozo de cemento, lo que parecía terminar con su plan de gobernar el mundo. En tanto, Tara Thornton (Rutina Wesley), la mejor amiga de Sookie, huye de Bon Temps buscando recuperarse del sufrimiento que vivió al ser secuestrada por un vampiro.
Pero no sólo con vampiros y hadas se tejen los conflictos de esta serie, también hay hombres lobo (aparecieron en la tercera temporada), y shapeshifter o mutantes (seres que cambian de forma, de humano a animal, por ejemplo), como Sam Merlotte (Sam Trammell), dueño del bar de Bon Temps en el que trabajaba Sookie y alguna vez enamorado de ella. A ellos se sumarán ahora las brujas.
NUEVO AÑO. "Nunca ha faltado material dinámico para Sookie, pero es bueno que ahora esté con un poco más de control de su vida. No quiere decir que no se caiga tan fuerte como siempre, pero ya no tanto como lo hacía en las primeras temporadas y se puede alejar de situaciones que no son buenas", señaló Paquin sobre la nueva temporada, que en Estados Unidos se estrenó el pasado 26 de junio.
La audiencia se reencontrará con algunos personajes de temporadas anteriores, como Jason Stackhouse (Ryan Kwanten), torpe hermano de Sookie y eterno llamador de problemas; los mencionados Sam, Tara y Eric; Lafayette (Nelsan Ellis), primo de Tara, un homosexual confeso y extravagante; Andy Bellefleur (Chris Bauer), el jefe de Policía, y la vampiresa adolescente Jessica (Deborah Ann Woll), también afecta a meterse en líos.
Y habrá por lo menos ocho nuevos personajes, entre los que se encuentran el abuelo de Sookie (recordemos que su abuela murió); Luna (Janina Gavankar), una shapeshifter que llama la atención de Sam; Marnie (Fiona Shaw, Tía Petunia en la saga de Harry Potter), líder del grupo de brujas con intereses sospechosos que representan una amenaza para el dominio de los vampiros; Portia Bellefleur (Courtney Ford), abogada hermana de Andy; Naomi (Vedette Lim), una nueva amiga de Tara, y Katerina (Alexandra Breckenridge), una de las seguidoras de Marnie.
Qué papel cumplirá cada uno, se conocerá conforme avance la trama. Por lo pronto Alexander Skarsgard adelantó algo de lo que ocurrirá con Eric, el vampiro que interpreta. Dijo que se conocerá un nuevo lado del Eric frío y enigmático, un aspecto mucho más vulnerable y abierto en el que comienza a cuestionarse sus acciones, sentimientos y actitudes hacia los seres humanos. Traducción: sufrirá una crisis de identidad completa. Eso lo llevará a buscar consuelo en una persona especial de Bon Temps... revelar su nombre era una de las cosas que el actor tenía prohibido. ¿Será Sookie?
PUESTA A PUNTO. Para los recién llegados a esta serie, una de las más populares hoy en Estados Unidos, les contamos que fue creada por Alan Ball, el mismo de la excepcional Six feet under. El éxito de esta última fue la que lo llevó a firmar un nuevo contrato con HBO para crear una nueva serie en el plazo de dos años. La inspiración le llegó de la saga The Southern Vampire Mysteries, de Charlaine Harris, cuya primera novela -Dead until Dark- encontró por casualidad en una librería haciendo tiempo para ir al dentista. Lo que más le llamó la atención fue la frase de la portada: "Tal vez tener a un vampiro como novio no es tan buena idea".
El disparador funcionó, Ball fue en busca de los derechos y, gracias a que se frustró la película que se iba a hacer con esta saga, consiguió que Harris se los cediera para su proyecto televisivo. Así se ponía en marcha True Blood, con Ball como productor a través de su compañía Face Goes Here Entertainment, en colaboración con HBO.
La primera temporada dejó planteada la historia: la de Sookie Stackhouse, una camarera mitad humana-mitad hada, con poderes telepáticos y fuertemente atraída por un vampiro de 174 años llamado Bill Compton. Vale aclarar que se desarrolla en una situación de convivencia de humanos y vampiros que es posible porque se inventó un sustituto de la sangre humana que permite que los chupasangres no tengan necesidad de matar humanos para sobrevivir… aunque hay muchos que se niegan a abandonar las viejas costumbres.
Desde que Sookie y Bill se conocieron, muchas cosas han ocurrido. Los vampiros se han disputado los poderes telepáticos de Sookie, una secta se instaló en Bon Temps y casi vuelve locos a todos sus habitantes, aparecieron los mutantes y los hombres lobo, el rey vampiro quiso dominar el mundo, Bill le propuso matrimonio a Sookie y fue raptado…
Demasiadas cosas, algunas bastante locas, pero por cierto muy efectivas ya que True Blood se ha convertido en el tercer gran éxito de HBO, detrás de Los Soprano y Sex and the city. De un tibio primer capítulo en materia de audiencia, la serie remontó 24% para el segundo y eso ya determinó que se encargara una segunda temporada, donde el rating siguió aumentando y la convirtió en la más vista de HBO desde el final de Los Soprano. La tercera temporada mantuvo un promedio de entre 4,26 y 5,44 millones de espectadores, por lo que la cuarta era un hecho.
¿En qué se basa este éxito? No hay respuestas concretas, sino un montón de hipótesis que se lanzan, algunas con más criterio que otras. Las mismas pasan desde el gran interés que han despertado los vampiros últimamente, en este caso vistos desde una óptica más sensual y sexual; pasando por una exitosa recomendación boca a boca entre el público más joven o buenas estrategias de marketing, entre las que está una impactante foto de portada de la revista Rolling Stones con los actores desnudos y manchados de sangre; hasta el hecho de que el romance de ficción entre Sookie y Bill haya derivado en el romance real entre Paquin (28 años) y Moyer (41), con casamiento y todo.
En lo que todos coinciden es en el acierto que fue poner a Anna Paquin, precoz ganadora del Oscar por La lección de piano y hoy dueña de un Globo de Oro por True Blood, al frente de esta historia fantástica, oscura y bastante transgresora. Sookie ha pasado de la inocencia a la experiencia arrastrando consigo una trama en la que cada año se corren un poco más los límites, pero con tal habilidad que todo parece posible.