Los tiempos de la fuga

La filtración de música por Internet ha barrido con campañas de expectativa y fechas de lanzamiento. ¿Cómo reaccionan sellos grandes y chicos? ¿Qué sucede en Uruguay?

Por Sebastián Auyanet

Cuenta el periodista Douglas Wolk, de la revista norteamericana Spin, que el pasado 30 de mayo un enojadísimo Jack White llamó a la emisora Q101. El cantante y guitarrista de los White Stripes estaba en España, pero eso no le impidió enterarse de que en Estados Unidos una radio estaba pasando su disco Icky Thump entero... tres semanas antes de su lanzamiento. La dirección de la radio se defendió diciendo que el disco le había llegado gracias a un fan vía Internet y que la radio suele emitir siempre álbumes no lanzados aún y filtrados por la red. Minutes to midnight, el último disco de la banda Linkin´ Park, también fue emitido en versión full por la Q101. "Nuestra audiencia quiere escuchar música nueva tan pronto como esté disponible y nosotros lo único que hacemos es adaptarnos a esas opciones de disponibilidad. Tan sólo estamos reaccionando a la forma en que la música aparece". Antes, la única forma de escuchar un disco antes de su lanzamiento era estando en la industria o siendo parte de la prensa especializada. Pero desde el surgimiento de las primeras plataformas "peer-to-peer" hasta el advenimiento de los blogs de música con links a sitios de almacenaje de archivos, las fechas de lanzamientos son apenas una formalidad. Uno se arma una una buena cartera de blogs de música a partir de Google, entra, cliquea y en minutos un archivo comprimido de varios megas comienza a bajar. Para satisfacción inmediata también se puede recurrir a programas como Kazaa o Emule. Así, novedades esperadas como La Radiolina, de Manu Chao, el propio Icky Thump en su momento o cualquier otro disco, llegan a los oídos de cualquier internauta un mes o dos antes de que aparezcan en los negocios. Ah, y gratis, por supuesto. "Ya no se trata de si se va a filtrar un disco antes de su lanzamiento, sino de cómo y cuándo sucederá eso, y qué significa para el futuro de la industria musical", escribe Wolk.

El pulso de este conflicto parece estar decidido y los sellos no hacen más que intentar lidiar con la cuestión. En los Estados Unidos ya funcionan varias empresas que monitorean las ubicaciones de estas fugas o "leaks" para interferir en ellas, dar de baja los archivos colgados en la web o mandar amigables mensajes que solicitan se le dé de baja a un disco. MediaDefender, Macrovision, MediaSentry o Web Sheriff son apenas algunas de ellas. Si bien los resultados son casi nulos, laburan por encargo de los sellos ya que de todas formas ellos son quienes pretenden dar primero la noticia de que el álbum se ha filtrado a managers y artistas.

Si bien antes existía un acuerdo de palabra entre el sello y los medios en función de la salida de un disco, en el cual los medios fingían no tener el álbum hasta la fecha de su lanzamiento, momento en que lo descubrían como cualquier mortal, la dinámica ha cambiado significativamente. Los directivos de estas empresas monitoras no dudan en señalar que, de todas formas, en casi el cien por ciento de los casos alguien que busca una canción conocida consigue una copia gratis de ella. Servicios como YouSendIt, Rapidshare, Megaupload, Zshare, Badongo y muchos otros.

Hace apenas unos meses, el pánico en los sellos de la vieja guardia era generalizado: los discos intentaban ser guardados bajo medidas extremas pero aún así se filtraban. Y es que dentro de la cadena de producción, los eslabones son demasiados (ver recuadro). De todas formas, una vez que el producto sale a la calle, los links para descargas inundan Internet.

¿Soluciones? En un mundo tan amplio y con tan poco margen de control como es Internet, es poco lo que puede hacer cualquier estación de monitoreo o intimación de sello alguno para con quienes suben estos archivos. Lo que está surgiendo, contrario a lo que muchos auguraban, es una externalidad positiva para la música como negocio y como género. Los sellos llamados independientes o "indie" señalan que la calidad de sus productos es lo que asegura que el negocio no genere demasiados perjuicios para el sello. A pesar de tener menos negocios en riesgo que las conocidas "majors" (Universal, Warner, EMI, Capitol, Interscope, Sony-BMG), están comenzando a ver el lado positivo de las fugas. Martin Hall, publicista del sello Merge, explica a Wolk que las fugas permiten que el disco esté en la calle, que la gente hable de él. Si el disco funciona las ventas no se verán demasiado afectadas. Las cifras le dan la razón, puesto que bandas suyas como Arcade Fire, Spoon o The Shins no tuvieron problemas en debutar entre los primeros lugares de los charts e incluso superar las previsiones de ventas para la primera semana, así como tampoco los tuvieron grandes artistas como U2 o los Rolling Stones con los grandes sellos. Otro punto a favor para los fanáticos de este lado del mundo es la accesibilidad a discos que llegarían muchísimo más tarde por políticas de distribución y difusión de los sellos más grandes. En muchos casos estos discos ni siquiera llegan al mercado, con lo cual el lado positivo de la filtración de discos se complementa al democratizar el acceso a cualquier tipo de música por sobre cualquier filtro empresarial.

Por otro lado y siempre en la cancha de los grandes sellos, el valor del disco como objeto crece, ya que la gran industria diseña nuevos mecanismos. Germán Carballo, de Universal Music Uruguay, explica que parte de las estrategias de su sello están centradas en un nuevo packaging (empaque) que incluye un diseño nuevo de caja de CD que ya puede verse en nuestras disquerías, así como también la inclusión de material extra (DVDs o pósters, por mencionar algún ejemplo). También es llamativa la acción de Soda Stereo junto al sello Sony-BMG, que consiste en agregar un código en el CD original. Insertando el CD y el código correspondiente a partir del 20 de octubre, el usuario tendrá derecho a bajar de forma gratuita tres videos y diez temas en vivo del primer concierto de reencuentro de la banda en el Estadio Monumental de Nuñez. También músicos como Beck trabajan en novedosos diseños de tapa: The Information, su último disco, viene con una hoja en blanco desplegable y una plancha de adhesivos para que quien lo compra personalice la tapa como quiera. El batacazo más reciente es el que acaba de dar la banda británica Radiohead, que lanzó su séptimo disco en dos modalidades: la primera llamada DiscBox, que incluye el álbum, un segundo disco de material extra y una edición en vinilo, a cuarenta libras (unos ochenta dólares). En la segunda modalidad, el disco está disponible a partir del 10 de octubre a través de la web www.inrainbows.com para descargarlo. ¿El precio? A voluntad, señores. Los artistas apuestan a la sensatez del fanático, lo cual rompe con cualquier política y se convertirá en un medidor real de los actores fundamentales en la industria: los consumidores.

Claro que en Uruguay las cosas son bien distintas y las "fugas" aún no se han registrado de forma escandalosa. Uno de los antecedentes más conocidos es el de Todo es tan inflamable, último disco de No Te Va Gustar, que salió un día antes en la Argentina por problemas con la llegada del disco. El álbum vio la luz en Internet 24 horas antes de llegar a nuestro país. "El retraso no fue tan grave como puede ser en otros lados en cuanto a que el disco se filtrase meses antes. Acá se cuida mucho el disco hasta el momento de su salida", explica Andrés Sanabria, director del sello Bizarro. Carballo añade que La Vela Puerca y Bajofondo, artistas locales que editaron este año, tampoco sufrieron la fuga previa. "Eso sí, una vez que están afuera es mucho lo que se piratea en CD´s vírgenes y mucho más lo que anda por Internet ahora que la banda ancha tiene más llegada".

Ambos coinciden en que una masificación del fenómeno de fugas en nuestro país sería tremendamente negativo en función del mercado que la música nacional mueve, que de por sí ya es acotado. "Con las condiciones económicas que hay en Sudamérica, si los discos se filtran, menos gente va a comprar y eso va a hacer que los sellos no se arriesguen a desarrollar nuevos artistas y se queden con los que aseguren una buena venta. Eso va a cerrar más espacios que en Europa o Estados Unidos, donde el mercado tiene otra resistencia o en Brasil, donde es más fácil acceder al CD por su precio".

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