La locutora y conductora Maru Ramírez ha vuelto a pleno con la actividad en Radio Viva y Radio Cero, además de su faceta como docente, actriz y voz de doblaje. Un año atrás, Ramírez ingresaba en un sanatorio en Buenos Aires para una delicada cirugía para combatir un cáncer de esófago. Agradece el afecto recibido en este tiempo y valora la experiencia, a pesar de la oscuridad por la que atravesó. “Considero que soy mejor persona gracias a lo que me pasó y gracias a la unión de todas las personas que fluyó como una ola gigantesca”, asegura.
-Diciembre es mes de balances, ¿qué se te viene a la mente cuando piensas en el 2024 en tu vida?
-Renacimiento, sanación, conexión conmigo misma y con mis afectos, aprendizaje, crecimiento… Ha sido un año de introspección pero también de darme los tiempos necesarios para cuidarme, mimarme y dejarme mimar, disfrutando de todo lo hermoso y no tanto, que tiene esta vida. ¿Qué se me viene a la mente cuando pienso en este 2024? Tantas cosas, pero lo principal es el agradecimiento. Un año que comenzó con mucha incertidumbre, donde muchas veces pensé que iba a morir pero mi familia nunca permitió que bajara los brazos. Emoción con mis hijos y sus abrazos, con mi mamá y su fortaleza, con mi pareja, su amor y su cuerpo a cuerpo, y te podría llegar a decir que hasta mi papá me dio tranquilidad con su presencia un rato después de la operación cuando estaba en CTI, a pesar de que físicamente no estaba. Falleció un año atrás.
-Volviste a la radio luego de varios meses de inactividad, ¿en qué programa estás y con qué impronta?
-Si bien estuve sumergida en mi proceso de sanación, gracias a las redes sociales nunca me sentí fuera de la gente, de los oyentes… siempre estuvo ese vínculo super fortalecido y fluido. Pero la vuelta a la radio, a mi lugar, era algo que esperaba y ansiaba mucho. Siempre digo que el trabajo es dignidad y más aún, si haces lo que te gusta y yo amo lo que hago aunque siempre quiera más, más desafíos y más propuestas. En el entrante 2025 estaré cumpliendo 30 años en los medios, hace 15 años que trabajo para Radio Cero donde he pasado por todos los horarios, todos los programas, y todos los formatos.
-¿Cómo te sentiste los primeros días del regreso?
-Como andar en bicicleta... nunca se olvida. Me recarga de energía, me hace sentir llenita de amor, súper mimada y cuidada. Suena muy romántico lo mío pero es algo muy mágico, es como cuando haces algo rico de comer y esperas la reacción de la otra persona cuando lo prueba… le explotan las papilas gustativas y no deja de decir mmmm, mmmm, mmmm. Podría poner otros ejemplos pero creo que esto lo podemos entender todos.
-En enero pasado te sometiste a una cirugía en Buenos Aires y luego a tratamientos. ¿Cómo fue el proceso de recuperación? ¿Qué etapas tuvo?
-El 4 de enero de 2024, me sometí a una esofagectomía laparoscópica, una cirugía mínimamente invasiva pero muy compleja, con una duración de 7 horas, con un equipo excepcional a cargo del Dr. Alejandro Nieponice. La operación fue exitosa. Los días en cti fueron complejos para mí internamente pero a nivel biológico estaba respondiendo mucho mejor de lo esperado. Fue muy duro, días sin comer, sin saber si iba a poder comer y tomar agua. Días de mucho dolor físico y de mucha incertidumbre. Luego de 7 días internada, primero levantándome de a poco y caminando suave, haciendo fisioterapia, pudiendo respirar bien, y tolerar la bebida y los sólidos blandos, me dieron finalmente el alta. Estuve un tiempo más en Buenos Aires solo por control y para estar mas segura hasta que iniciamos el retorno a nuestro país, al hogar. Para que el tratamiento diera resultado debía terminar con lo programado, las últimas 4 sesiones de quimio, durante dos meses más. Cada quimioterapia duraba 48 horas por lo tanto debía estar internada y conectada a la bomba que me suministraba la medicación. Los efectos secundarios fueron terribles para mí. Pero una vez pasada esta etapa pude recuperarme, tomar fuerza, hacer ejercicio, y empezar a acostumbrarme a mi nueva forma de comer, despacio y siendo más consciente.
-¿Te quedan aún etapas de rehabilitación?
-Actualmente estoy en etapa de vigilancia, con controles cada dos meses con mi oncólogo el Dr Ivan Lyra y cada 6 o 9 meses controles de tomografía y endoscopia. Desde el centro de quimio en el Sanatorio Mautone me hacen las limpiezas del Port a Cath un aparatito que te ponen debajo de la piel en el pecho (por ahí me pasaban la medicación para evitar quemarse los brazos) aun lo tengo que tener por lo menos por un año más.
-¿Cómo valoras el “aguante” de tus colegas y de tus seguidores en este proceso?
-Lloro, me sigo emocionando, por momentos no podía creer que existiera tanto amor, no solo de colegas y amigos que si me conocen, sino de personas en todo Uruguay, Argentina y España que pusieron su granito de arena sin conocerme e hicieron posible que hoy esté aquí, respirando, riendo, llorando, abrazando a mis hijos, disfrutando de mi familia, cumpliendo sueños y viviendo.
-¿Cuáles fueron tus principales miedos una vez que recibiste el diagnóstico?
-Miedos muchos, a la muerte, a lo desconocido, ¿qué pasará con mis hijos?, al dolor, a perderme y no encontrarme. Si bien ya estoy curada y es un proceso que sigo transitando de autoconocimiento, de no aflojar, de seguir palante, de darme mis tiempos para llorar si tengo ganas, de estar triste y permitirmelo, hoy considero que soy mejor persona gracias a lo que me paso y gracias a la unión de todas las personas que fluyó como una ola gigantesca. Todos me acompañaron en este proceso, hasta lo llegaron a sentir como propio. Hoy en día sigo luchando contra esos miedos pero mucho más fuerte, más conectada conmigo y más contenida.
-¿Qué se viene para ti de ahora en más?
-Siempre viene lo mejor. Como me dijo mi papá una vez: aunque tenga un 5% de probabilidad de vivir me aferro a eso. Así que aqui estoy abierta a que la vida me siga sorprendiendo, me siga enamorando, me siga dando tiempo para disfrutar de mis amores y seguir cumpliendo sueños.