La comedia siguió a la salida del cine

 20100423 800x472

Las películas suelen terminar en la sala y cada espectador vuelve a una rutina que, sea cual sea, tiene algo por seguro: se desarrollará generalmente a una distancia sideral (en todo sentido) de los actores que acaba de ver en la pantalla grande.

La comedia uruguaya La despedida, criticada por algunos en su contenido, no tiene ese problema formal y reduce el trecho entre pantalla y butaca a la geografía de una ciudad. Con uno y otro "bando" tan cercanos, Sábado Show se propuso retratar el encuentro e invitó a varios actores de La despedida a la salida de una sala de Movie Center donde se acababa de exhibir el film, que va por su quinto fin de semana en cartel.

Sábado pasado, 21:50. Coco Echagüe, Paul Fernández, Javier Tió y Karin Steffen se paran en la puerta de la sala. Adentro, transcurre la escena final. Echagüe entra. "Es raro verse. Yo la vi completa por primera vez en una función común porque el día del estreno me tuve que ir a la media hora. O sea, fui público de mí mismo, cosa que no pasa muy seguido, y encima lo hice al lado de una cantidad de personas que pagaron para verme", asegura el humorista, que, otra vez en una sala común, mira los bloopers del rodaje que se reproduce al final de la cinte y se sonríe.

Terminan los créditos y los espectadores aplauden. Los actores se miran entre sí. "¿Escuchás los aplausos?", dice uno a otro.

El público comienza a salir y se encuentra con una especie de continuidad de La despedida. "Estamos acá para devolver el dinero de la entrada si no les gustó", dice Echagüe. Salen celulares o cámaras de fotos y papeles para autógrafos. "No organices más despedida de solteros", le dice una señora a Echagüe. El comentario le sirve al humorista: "Todo el que quiera la organizo la despedida o cualquier otra fiesta", dice alzando la voz.

Un hombre le estira la mano a Paul Fernández, otro de los protagonistas. "Quiero la plata de la entrada", le dice. "No, no, porque vos te reíste", responde y el espectador suelta la carcajada. "¡Cómo le vas a hacer eso a tu mujer!", se ríen, recordando una de las escenas de la película.

Karin Steffen tiene que explicar quién es en La despedida. Interpreta a Telma, la poco agraciada hermana de Milton (Diego Delgrossi) para lo cual aparece con maquillaje y peluca que la transforman en la fealdad hecha mujer. Por eso, en la salida de la sala muestra una foto del personaje para que el público la asocie. "Esta soy yo". "Ah, pero no sos tan fea, entonces", bromea uno de los espectadores. "Saldría contigo sin ningún problema", continúa.

Saludos y fotos se suceden en estos minutos en el pasillo de Movie Center. También los chistes porque, en definitiva, la salida de la comedia se transforma en otra comedia.

Una señora le habla a Javier Tió, otro de los protagonistas del film: "Me hicieron reír mucho, muy bien hecha... un orgullo porque sé lo que cuesta hacer esto", le dice. La espectadora fue, a su vez, una extra que participó en una de las escenas de la película.

A los 10 minutos ya todos se han retirado, pero los actores van a esperar a la entrada de la función siguiente. Mientras tanto, comenta Paul Fernández: "Me parece que la película divierte porque en el público hay avidez del humor uruguayo. Cuando aparece en teatro, va a verlo. Lo pide en televisión y se lo dan en cuenta gotas y cuando aparece en cine una comedia uruguaya, llena las salas". Fernández cree además que en el elenco de La despedida está "la renovación del humor" nacional: "Faltan algunos, claro, pero está Maxi, Diego Delgrossi, Coco, un elenco increíble de humoristas". Ambos factores suman: éxito.

Karin Steffen añade: "Creo que la película logra entretener y es lo que el público valora. Yo también soy muy crítica de esta película, incluso de mi papel, pero creo que logra su objetivo, que es entretener".

De su lado, Coco Echague opina: "Hay un marco de público que viene porque es una película uruguaya, es verdad. Pero otros vienen porque, vía a boca a boca, la gente la recomienda. Si no, no vienen".

Se habilita la entrada para la siguente función de La despedida. Los actores reciben a los futuros espectadores, vuelve el humor: "Señoras y señores", habla Echagüe. "Hubo un problema con la cinta y la función de hoy la vamos a hacer en vivo, como si fuera teatro". Una pareja lo queda mirando hasta que lo reconoce y sonríe. "Vamos a estar acá para devolver el dinero al final si no les gusta", dice Tió.

Y Fernández: "No entren condicionados, pero vamos a estar esperando afuera". Echagüe: "No olviden que es una película uruguaya, hecha con mucho sacrificio. Nunca lo olvidemos", larga con tono irónico.

Karin Steffen tiene ahora más problemas que antes. Debe mostrar la foto de su personaje y decir: "Cuando vean a esta fea, soy yo".

Javier Tió interpreta a Beto, el personaje que se casa y al que le organizan la despedida. "Hice muchos sacrificios por esta película. Tuve que engordar como 30 kilos para ponerme en el personaje", bromea. "Ahora me estoy aguantando para la segunda parte".

Ya no entra más gente a la sala. Coco Echagüe mira hacia todos lados. Aparece una de las encargadas de Movie Center: "¿Puedo entrar a verme?", le pregunta. Los demás, salvo Fernández que debe animar una fiesta esa noche, se suman a la idea. Y entran, otra vez, a ver La despedida.

La comedia siguió a la salida del cine

Sábado Show invitó a cuatro actores de la película al término de una función. Sorpresa, fotos y mucho humor.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar