La pareja más televisiva del medio regresa en breve a la pantalla de Canal 10, con el estreno de Púmbate, un ciclo de entretenimientos y humor basado en los videos virales de la web como materia prima.Gaspar Valverde y Karina Vignola estarán al frente de la conducción y serán acompañados por un amplio equipo de panelistas. Habrá parodias y sketch en clave de humor blanco, para toda la familia. El estreno está prevista para este mes, aunque aún sin fecha. Púmbate implica el regreso de la pareja luego de un año 2015 en que se dedicaron a la radio y otros proyectos, pero sin pantalla. “Estamos ansiosos pero también muy confiados en el proyecto”, aseguran. Padres de las niñas Luana y Alina, la pareja se declara también en un gran momento familiar.
—¿De qué trata Púmbate?
—(Karina) Es un programa de entretenimientos y humor para toda la familia, donde no estaremos solos: va a haber un equipo de panelistas acompañándonos que aún se está definiendo. El programa estará basado en los videos virales que están circulando por todo el mundo. Tendremos segmentos muy divertidos y mucho contenido de humor, que es algo que manejamos hace muchos años y eso le va a dar una gran personalidad al ciclo. Lo que vamos a hacer se hace en muchas partes y funciona muy bien: la materia prima es inagotable. Todo el mundo se graba y lo sube.
—¿Cómo piensan manejar el humor?
—(Gaspar) Hace años que trabajamos en el tema de las parodias y la idea es explotar esa veta en un tono familiar. Parodiar algunos videos y de a poco metiendo personajes o alguna parodia de un programa uruguayo.
—El año pasado no estuvieron en pantalla, ¿cómo lo vivieron?
—(Karina) Si bien nosotros queríamos estar, estuvo bueno el tiempo para descansar. Sentimos que nos hicimos fuertes porque nos revolvimos en el medio de todas maneras. Eso genera una gran seguridad de que cuando una camina derecha y tiene una historia, una pequeña trayectoria, siempre salís adelante por un lado o por el otro. Eso es lo que nos dejó el 2015. Otra de las enseñanzas que nos dejó es la demostración de una cantidad de gente que te quiere y apoya; personas que nos llamaron, se preocuparon y nos dieron oportunidades y abrieron puertas como Sara Perrone que nos recomendó en la radio Catorce10. También otros colegas que nos dieron otras oportunidades.
—(Gaspar) Nos hizo bien un año de no estar en el aire, para dedicarle tiempo no solo a nuestra familia, sino a desarrollar otros proyectos, como los programas para Vera +, el teatro o en mi caso la música. Fue lo primero que hice artísticamente y luego lo dejé por mi trabajo en los medios y la familia. Ahora se presentó la oportunidad y armamos una banda que nos permite tocar y cantar entre amigos. Retrohead se llama y el próximo 10 de marzo vamos a estar en Woodstock, ex Hendrix. Estuvimos ya dos veces, con muy buen suceso. El repertorio incluye covers de música rioplatense en tono de rock y pop. La pasamos genial y lo hacemos como hobbie, aunque lo tomamos muy enserio porque la banda suena muy bien.
—¿Cómo manejan la ansiedad a días del estreno de Púmbate?
—(Karina) Tenemos mucha confianza, pero hasta que no se sale a la cancha no se sabe. En el Canal hay mucha esperanza hacia este programa y le están poniendo muchas ganas, preocupados en cada detalle. Pero tengo un nudo en el estómago del nerviosismo. La TV está cambiando muchísimo, hay mucha oferta desde afuera y da la sensación que desde la producción nacional, tenemos que pelearla cada vez más.
—¿A qué se debe el cambio de look?
—(Karina) Hace mucho tiempo que estaba más o menos con el mismo look de cerquillo y melena. Este año, al haber estado alejada de los medios, tenía ganas de empezar con un buen cambio. También cumplo 40 en mayo y eso me generó ganas de algo radical. Además (el estilista) Fabián Sciutto me decía que debía cambiar y que me animara. Y me animé. Es un año de cambios y sentí las ganas de sentirme nueva y renovada. Mi marido me acompañó y me alentó al cambio. Su primer comentario fue que se volvió a enamorar. Le encantó.
—¿Te cuesta adaptarte?
—(Karina) Nunca me imaginé con el pelo tan corto. El primer día pasaba por un espejo y me escondía. Pero en las redes sociales fue impresionante la buena onda, desde compañeras hasta gente anónima que le encantó. Entonces empecé a verme más en el espejo y ya me gustó.
—¿Crees en la crisis de los 40?
—(Karina) No, yo más que crisis tengo delante un año divino. Nos vamos a ir de viaje en familia y también voy a hacer una gran fiesta para festejar a lo grande los 40. Lo estoy tomando con mucha alegría y con ganas de festejar. También posiblemente estaremos en la radio y en el teatro. Tengo una familia divina, y hay nada de qué quejarme. Estoy feliz de los 40.
—(Gaspar) Yo ya tengo 41 y no voy a decir que es lo mismo, pero no hablaría de crisis. Lo llevo muy bien: tengo mucha energía, muchos planes, estoy feliz y contento. Los 40 me agarran maduro y con la experiencia a favor.
—¿Son una pareja de grabar y subir videos?
—(Karina) Algunos, por lo general de cuando estamos trabajando. En la intimidad, muy poco.
—¿Hay videos prohibidos?
—(Karina) No (risas), no tenemos. Me muero de la vergüenza. Si viene un hacker no me va a encontrar nada de eso. Nunca se nos dio por grabarnos.

La vuelta a la pantalla