Por: Mariel Varela
Música para el tercer milenio (MP3) supuso una nueva instancia en la carrera del Bahiano. La propuesta de hacer televisión le cayó en un período de transición y significó un "pulmón nuevo". Le vino al pelo. Se encontraba en la fase post superación de su desvinculación de Los Pericos después de 18 años en el rol de cantante y líder de la banda, y había lanzado su primer disco solista (BH+) junto a Afo Verde. Entre sus planes figuraba incursionar en los medios pero no le cabía hacer cualquier tipo de programa. El proyecto MP3 le cerró de entrada porque combinaba dos asuntos motivadores. Por un lado, le permitía focalizar su profesión hacia otra actividad, pero al mismo tiempo, lo hacía sin alejarse de su real pasión, la música. El programa le posibilitó relacionarse con su tarea profesional desde una perspectiva distinta. "Empezamos a charlar, a pulir ideas hasta que aparece la idea de viajar por Argentina y documentar la música originaria de los pueblos", relata Fernando Hortal, más conocido como el Bahiano.
El ciclo creció y se afianzó en la pantalla de Canal 7. Los trayectos por el interior de Argentina dieron paso a un recorrido más extenso por Latinoamérica. En la piel de conductor tomó contacto con personajes fascinantes de la historia de la música (Silvio Rodríguez Caetano Veloso, Jaime Roos, el Lobo Núñez): "Todos los encuentros fueron fabulosos, y todos ellos tienen una magia que está bueno que te la comuniquen", manifiesta. Se acercó a lo más puro de los rincones que visitó y caló en lo recóndito de cada cultura. "El resultado de esos viajes fue este disco", resume. MP3 resultó, entonces, un trampolín bien utilitario que se materializó en su más reciente creación, Rey mago de las nubes.
Es la primera vez que elabora un disco como intérprete y no como autor. El trabajo se centra en la música popular Latinoamericana, género virgen en la carrera del Bahiano. Recoge apenas dos temas propios ("Fácil no es" y "El sol brillará") "acordes a la general del disco" y diez covers de canto popular que surgieron producto de un proceso de exploración a partir de los viajes. "Empecé a descubrir música que a lo mejor conocía de oído, la había escuchado en la radio, o tenía una información básica. Me empezó a interesar y le quise dar bola", justifica el Bahiano.
Uno de esos tantos recorridos lo trajo por estos pagos hace un tiempito atrás para filmar MP3 Uruguay. Por estos días, la corriente lo volvió a arrastrar hacia estas tierras con el fin relevar buen material y armar un programa especial con el Zurdo Bessio y Los Olimareños. Esta fue la primera vez que pisó Montevideo en febrero y tomó contacto directo con la efervescencia carnavalera. "Voy a recorrer tablados con el Zurdo Bessio y a hablar de muchas cosas con él, entre otras de su voz, ya que se habla mucho de que es el discípulo del Canario (Luna)", comenta. Entre grabación y grabación, el Bahiano se hizo un tiempito al descender del barco para charlar con Sábado Show acerca del proceso de creación de Rey mago de las nubes y la etapa de redescubrimiento que atraviesa en el ámbito musical. Y no logró escaparse de la pregunta que se cuela siempre, aunque cada vez con menos frecuencia: Los Pericos y esa separación que dio qué hablar hace ocho años y aún hoy se comenta.
Proceso. Tenía un disco a mitad de camino pero cantar el tema "Duerme negrito" en el tributo a Mercedes Sosa en Nueva York le provocó un clic mental y modificó de raíz su inspiración. "Lo canté ahí y fue tremendo el recibimiento. Cuando llegué al hotel llamé a mi productor y le dije, mirá, el disco va a ser de esta manera, porque yo estaba haciendo otro disco más de autor. Cambié completamente el rumbo y Sony Argentina aceptó la idea, le pareció buenísima y aparte sumó un DVD con imágenes y situaciones de los viajes", cuenta.
Liquidó Rey mago de las nubes en "tiempo récord" (apenas dos meses). Se basó en algunas premisas para elegir el repertorio: el gusto personal, sentirse cómodo al cantarlas, y el intento por conservar la esencia del original. "No quería hacerlas igual porque para eso está la original. Entonces, quise darle el lugar desde mi punto de vista. Con mi productor trabajamos la forma, hicimos prueba y error, vimos hasta qué punto rendía. Quedaron algunas fuera porque no sentía que estuvieran buenas". La elección no fue al azar: "Hubo que buscar, hurgar y bucear en muchísima música para lograr identificarme con las canciones. Después de haber hecho la selección me di cuenta de que los temas tenían que ver con el inconsciente colectivo de mucha gente", agrega.
Tregua. La separación del grupo que lo acunó durante casi dos décadas se percibe como una etapa superada en la carrera del músico. Sin embargo, la gente en la calle aún se lo cuestiona, aunque la interrogante menguó de un tiempo a esta parte.
-No te escapás de la pregunta en cada entrevista que te hacen ...
-No quiero responder más a eso porque ya pasaron siete años.
-¿Por qué crees que te lo siguen cuestionando?
-Porque estuve 18 años y porque supuestamente fui muy importante. De hecho, fui la voz de muchas generaciones. Es normal que te pregunten. Lo que pasa es que ya es hora de que se actualicen. Cada uno decide tomar sus decisiones. Yo he tomado la mía, y en lo personal, no me arrepiento. Si tengo que pensar en la fanaticada, sí me duele, pero no se puede satisfacer a todo el mundo. Lo que prevalecía era que me sintiera bien dentro del grupo humano, y no me estaba sintiendo bien. Es como cualquier relación, y mi amor, hasta acá llegamos.
Versiones. Escuchó el tema "Calle luna, calle sol" mientras caminaba por las calles de Puerto Rico. Le encantó y se planteó versionarlo. Pero surgió un inconveniente: cómo suplir los coros de los salseros boricuas que tienen una tonalidad particular. "No sabía por dónde salir corriendo. Me gustaba la canción pero no quería llamar a una banda que hiciera covers de salsa porque iba en contra del proyecto", relata. En un abrir y cerrar de ojos se le prendió la lamparita: "Y me acordé de la Catalina, de aquella entrevista en el Centenario. Llamé a Yamandú (Cardozo) y le dije, tengo esto y el coro de murga va perfecto. Se lo mandé, ellos lo grabaron en Montevideo y me lo enviaron por San Internet", rememora entre risas.
El Bahiano opina con la propiedad y altura que le otorga haber sido creador de varios hits y escritor de grandes clásicos de la canción argentina: es más difícil ser intérprete que autor. "Por más que te guste tal o cual canción, no todas las podés versionar, no todas te quedan bien, y no siempre lo que dice una canción va con tus palabras, con tu estilo. Cuando sos autor de una canción, el único parámetro que tenés es el tuyo y el de tu propio gusto porque total nadie la escuchó todavía", compara.
Por la tamaña dificultad que supone interpretar temas ajenos es que cuando se consigue una respuesta positiva y alentadora del autor del original, la satisfacción es tremenda. El Bahiano tuvo la chance de encontrarse mano a mano con Jaime Roos en un recital que dio en Entre Ríos. El compositor uruguayo escuchó la versión que hizo de "Si me voy antes que vos", y le encantó. "Fue buenísimo recibir la aprobación. Después de que terminó la actuación me avisaron que estaba Jaime al costado del escenario, mirando. Cuando uno versiona a otros colegas que están vivos, y más si están presentes, tiene otra carga que si versiona a un autor fallecido. Y la respuesta fue buenísima", redondea.