Esperar el 2013 agitando varias más

El Colo y Matías esperarán las doce y recibirán el 2013 al aire por la pantalla del 4.

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MARIEL VARELA

Los productores de Unidad Publicitaria tiraron la idea de hacer unas fotos en paracaídas y los conductores de Agitando una más reaccionaron de forma bien dispar. Eduardo "El Colo" Gianarelli se copó y le pareció súper divertido. Matías Rosende, algo más miedoso, no quería hacerlo, le parecía pésimo e incluso propuso una alternativa: hacer imágenes abajo del agua. Pero no tuvo aceptación, insistieron, insistieron y el domingo pasado se tiraron desde una avioneta en Melilla. "Al final estuvo bueno, lo recomiendo, es para repetir", asegura. Según el Colo, fue la mejor experiencia de su vida. Ambos coinciden en que lo peor es cuando te asomás a la puerta y te lanzás al vacío pero cuando se abre el paracaídas "está divino y gozás". "Yo le tengo miedo a la montaña rusa, pensaba que era la misma sensación pero es bien distinto", confiesa Matías.

Este 31 de diciembre no se tirarán en caída libre ni harán deportes extremos pero tienen otra aventura en puerta: llevarán adelante el especial de Fin de Año por Monte Carlo Televisión que irá de 21:30 a 2:00. El Colo se queda en Montevideo. En los estudios de Canal 4 entregará los premios (plasmas, una moto) y presentará las bandas en vivo. Matías hará lo propio desde Punta del Este. Se instalará en el Puerto y dividirá el programa en dos segmentos: antes y después de las doce.

La experiencia del año anterior les sirvió de termómetro. "Este año el canal dijo, `queremos más pachanga`, el rating y la gente dicen `pachanga` así que este año todo pa arriba", cuenta Matías a propósito de los conjuntos que actuarán. "El año pasado cuando ponías rock, caía", agrega el Colo.

Hay química. Se conocieron hace un año y medio, cuando Matías entró como co conductor de Agitando una más. Tienen la misma edad (27) y la buena onda fue inmediata. Se percibe la química entre ambos a lo largo de la charla: no paran de reírse, de hacer chistes, comentarios cómicos y bromas internas. "Él me llevó por el mal camino, me hizo conocer la noche", le reprocha el Colo. "Él no salía, estaba de novio y ahora cambió un poquito", se ríe Matías.

Uno más serio, el otro más jodón. Se reconocen bien distintos pero complementarios y han aprendido a jugar con esa diferencia frente a las cámaras y en la diaria. "Él es el desbolado y yo soy más cabeza", describe el Colo. "Potenciamos nuestras diferencias. Él es profesor de matemática, un poco más serio, nunca pierde un examen y yo voy por el otro lado. En Dirección de Empresas estoy por batir un nuevo récord pero algún día la voy a terminar, no me va a ganar, lo que pasa es que quiero tener los conceptos bien firmes", bromea Matías.

Se sienten cómodos, a gusto, se divierten y con esa misma actitud es que planifican Agitando una más y este especial del 31 de diciembre. "La clave de la buena onda delante de cámara es que cada uno sabe su lugar. Por ejemplo, yo sé que no soy cómico y no me quiero hacer el gracioso. Soy el conductor y lo llevo para acá y para allá", asegura el Colo. A Matías no le gusta conducir, se siente incómodo, "no soy tan serio como para poder llevar una situación, me gusta más tirar comentarios atrás".

Esa espontaneidad con la que dialogan es la misma que tienen cada sábado a lo largo de las tres horas de programa. La "onda" y la "agilidad" son dos características que han convertido este ciclo en un éxito. Este horario perteneció a Omar Gutiérrez durante muchos años pero estos dos jóvenes han sabido hacerse su propio sitio y ganarse al público. "A mí lo que me gusta es que somos tres atrevidos, es un programa juvenil y no hay otro. Está bueno que se arriesgue. La productora nos banca la cabeza en todo", destaca el Colo. Y al rato se percata de que no son sólo jóvenes quienes se arriman a saludarlo: "Voy por la calle y las que más me gritan son las veteranas". "Es tu público, lo que pasa", lo joroba su amigo y compañero.

Hobby. El Colo trabaja con Unidad Publicitaria desde chiquito. Su primera aparición fue en Jugo de colores y siempre lo llamaban para hacer comerciales. Un día levantó el tubo y le propusieron hacer notas en los boliches, seguir a las bandas. Se animó y "cuando las vimos al otro día me preguntaron, `¿te animás a estar en el piso con Omar?` `Yo nunca hice nada con él`, les dije. `Vos sólo tirás los teléfonos`, respondieron. Al otro día empezamos". Cuando Omar se fue a Canal 10, lo llamaron en verano y le dijeron, `mirá que seguís solo`. De eso hace tres años y medio. "En ese momento llevábamos 15 bandas, después entró Matías y cambió el perfil, empezamos a hacer más entretenimiento y llevar menos bandas".

-¿Qué tal se llevan con la música tropical?, ¿siempre les gustó?

-(Matías) A mí no me partía los ojos, me gustan más otras cosas. La gente dice es `terraja`, pero disculpame, vas a un casamiento, un boliche y si no te ponen cumbia agarrás al dj y le decís, `escuchame una cosa, poneme un tema de Los Fatales porque queremos bailar`. Es un tema festivo, de divertirse, capaz que estoy en casa y no escucho música tropical.

-(Colo) Yo pienso igual, capaz que a mí me gustaba un poco más, conocía un poco más que él pero creo que sería muy difícil hacer un programa de tres horas sólo con rock.

-(Matías) A mí lo que me molesta es que si a nuestro programa va Antonio Ríos es un terraja pero si van a La cocina del show es un fenómeno. Es un problema de los uruguayos, si está de la vereda de enfrente está bien, pero cuando está acá, está mal.

Los dos tienen otros trabajos y hacen Agitando una más por el afán de pasarla bien. Casi como un pasa tiempo. Mientras lo disfruten, lo seguirán haciendo... Esa es la mentalidad de ambos. "Si bien cobramos un sueldo, lo hacemos porque nos divierte. El día que no me divierta, no lo hago más", confirma Matías. "Más allá de que es un negocio la pasamos bien y es como una mini familia, el productor me pasa a buscar, nos banca todo y nos rezonga como si fuéramos los hijos", agrega el Colo.

31 en vivo. La repercusión del Fin de Año pasado derivó en que la productora y Canal 4 apostaran a repetir la experiencia. "Que no llueva, por favor", ruega Matías que recibirá a los famosos que estén en Punta del Este y quieran acercarse al móvil que se ubicará en el Puerto a mandar un saludo. "Antes de las doce es más tranqui, la gente está comiendo, pero después de las doce descorchamos".

La esencia será la diversión en el Este y lo bueno de hacerlo allá, según el Colo, es que está lleno de extranjeros: "El uruguayo es más complicado con la cámara, el argentino y el brasileño se tira arriba de los flashes, les encanta, entonces se crea un clima accesible". Tal es así que el año pasado Matías hizo que una pareja de norteños se comprometiera en vivo. Les preguntó cuánto hacía que estaban enamorados, contestaron seis años y Matías reaccionó, `¿y cuándo se van a casar?` "Justo teníamos rosas, el tipo se arrodilló y le pidió matrimonio. No sé en qué quedó, capaz el loco se quiso matar pero esas cosas están divertidas".

Más allá del entretenimiento que supone para ambos conductores, pensar en el alcance de un programa de estas características los asusta y llama la atención. "Hay mucha gente que pasa sola, no tiene con quién celebrar y capaz que con el programa en vivo se siente más acompañada. Y vos decís, nosotros estamos jodiendo, tirando champagne para arriba y la gente que está sola brinda con nosotros. Ahí pensás, `no es tan en joda lo que hacemos`", cierra Matías.

UNA ANÉCDOTA

Les llegó un rumor de que un chico discapacitado miraba siempre Agitando una más. "Bailando regeneró parte de su discapacidad. Un día vino al piso en silla de ruedas, después volvió y ya no usaba la silla. No puedo creer cómo un chico se mejoró bailando con nosotros", cuenta Matías.

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