El ciclo de microteatro “Teatro A Bocado” encontró en el Centro Cultural MAD una manera distinta de acercar las artes escénicas al público. Cada viernes, el complejo cultural de Carrasco se transforma en un circuito teatral donde conviven distintos géneros, generaciones y estilos, con una dinámica que invita al espectador a diseñar su propio recorrido entre cuatro obras breves que se repiten varias veces durante la noche.
Entre las propuestas aparece una presencia inesperada: la del exfutbolista uruguayo Enrique Peña, que debuta en el drama con No estoy tan loco, un unipersonal escrito, dirigido y protagonizado por él mismo. La obra cuenta además con la intervención musical en vivo del violinista Edison Mouriño, cuyas melodías acompañan y potencian la intensidad emocional del relato.
Peña interpreta al “Mago”, un exjugador de fútbol que alguna vez conoció la gloria deportiva, el dinero y la popularidad, pero que tras el retiro cae en la soledad, la depresión y las adicciones. El personaje inevitablemente remite a historias reales del fútbol uruguayo, y el actor no lo oculta.
“Está inspirado en muchos casos”, explicó Peña tras la función. Entre las referencias aparece especialmente la figura de Fabián O’Neill, fallecido en 2022 y recordado tanto por su talento futbolístico como por sus problemas personales. “El Mago está inspirado ahí. Era muy bohemio, muy regalón, pero después eso le sucede a mucha gente”, señaló.
El exfutbolista contó además que la idea nació de observar situaciones frecuentes entre exjugadores que atraviesan dificultades económicas y emocionales una vez terminada la carrera deportiva. “En la Asociación Civil de Futbolistas pasa mucho. A veces llaman porque no pueden pagar la luz o las cuentas. Y no sabés cómo decirles que no hay plata”, comentó Peña a la vez que criticó por “inacción” a la Mutual de jugadores frente a esta problemática.
Peña aseguró que en su caso pudo reinventarse luego del retiro gracias a distintas actividades vinculadas a los medios y al espectáculo. “Yo terminé de jugar a los 32 años. Después tuve que hacer otras cosas: revista, radio, televisión, teatro. Muchos no saben cómo readaptarse. El futbolista se jubila muy joven y después tiene que vivir 50 años más”, reflexionó.
Teatro a la carta: una ruta por las obras más diversas
La propuesta de “Teatro A Bocado” apuesta justamente a romper estructuras tradicionales. Las organizadoras y administradoras del Centro Cultural MAD, Mónica Silva y Karin Steffen, definieron el ciclo como “un teatro íntimo, cercano y dinámico”.
“Buscábamos algo diferente. El microteatro tiene una cercanía muy especial con la gente. Es casi como un TikTok de teatro”, aseguró Silva al explicar el formato de obras breves y rotación constante de público.
Además de las funciones, el ciclo propone espacios de encuentro entre una obra y otra. El público puede permanecer en el foyer, conversar sobre lo visto, compartir algo gastronómico o simplemente disfrutar del ambiente cultural del lugar. “La idea es que la gente se apropie del espacio”, señalaron.
Otro de los objetivos es captar espectadores que habitualmente no concurren al teatro. “Hay gente que te dice que no se queda una hora viendo una obra, pero capaz que sí se anima a ver algo de 15 minutos. Entonces viene, prueba y termina viviendo toda la experiencia”, explicó Steffen.
Cada viernes presenta cuatro espectáculos diferentes. Entre las propuestas aparecen “Envidia”, monólogo basado en uno de los pecados capitales; “Vaciar Chat”, centrada en los vínculos atravesados por la hiperconectividad y la violencia digital; “El show de Graciela”, una sátira televisiva ambientada en un talk show noventero; y el propio “No estoy tan loco”, entre otras que forman parte de la grilla.
Las funciones comienzan a las 20.30 y las obras se repiten en distintos horarios para que cada espectador elija qué ver y en qué orden hacerlo. El ciclo continuará durante mayo y sus organizadoras ya proyectan extender la experiencia en los próximos meses con nuevas propuestas teatrales.