El regreso de Monk

Luego de varias premiaciones, la serie sigue creciendo. En una rueda de prensa de la que SÁBADO SHOW participó, Tony Shalhoub explicó el éxito del detective maníaco.

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Hace cinco años que Tony Shalhoub interpreta al detective Adrian Monk. Y según cuenta, resulta muy difícil evitar incorporar algunos aspectos del personaje a su vida cotidiana. El cuadro se agrava cuando el personaje es alguien que sufre de un desorden compulsivo desde la muerte de su mujer, volviéndose alguien extremadamente hábil para resolver casos pero, también, maníaco del orden y la limpieza: "Me está sucediendo algo a la inversa. Mientras Monk se vuelve más normal y permisivo con algunas cosas, yo pienso más a menudo en las cosas que le afectan. Por ejemplo, la semana pasada estaba en un restaurante a punto de comer, cuando me acercaron un menú. Entonces, como él, pensé en que si algo hay sucio en los restaurantes son los menús. Uno está seguro de que los platos, cubiertos o manteles lo están, pero ¿qué hay de los menús? Hace un tiempo no lo había pensado y me parecía ridículo, pero ahora lo veo más claro. De aquí en más pensaré en eso cada vez que entre a un restaurante, aunque nada pueda hacer al respecto", explica Shalhoub a los periodistas que integran la rueda telefónica de prensa, lanzando una carcajada. Detrás suyo se oyen también las de Ted Levine, su compañero en la serie (interpreta al Mayor Stottlemeyer). Levine agregará que, a su juicio, es el fanatismo por el trabajo y el perfeccionismo lo que comparte el actor con el personaje que le dio fama a Shalhoub a nivel mundial. "Con todo, creo que tengo muy poco de Monk, básicamente porque somos dos tipos muy distintos en nuestra vida de todos los días", comenta Tony para zanjar la cuestión.

Lejos de lo que muchos pronósticos auguraban al principio de la serie creada por Andy Breckman (ex guionista de Saturday Night Live, entre otros programas) en el año 2002, Monk ha logrado pararse como un nuevo referente a nivel de las series de detectives, al punto de que el personaje que Shalhoub interpreta ha sido comparado con leyendas como el famoso detective Columbo, que estuviera presente por muchos años en la pantalla de Monte Carlo Televisión (canal que años después también comenzó a emitir capítulos de Monk). Pero Shalhoub no cree siquiera estar cerca de la talla de aquel detective, al menos de momento: "Las series de investigadores como Columbo o Andy Griffith estuvieron muchísimo tiempo en el aire y con buenos niveles de audiencia. Además, el hecho de que estuvieran tanto en el aire les hizo forjar una increíble base de fanáticos de la que nosotros no disponemos aún. Creo que, de cualquier forma, todos los que hacemos Monk tenemos a aquellos shows como referencia. Quizá si Ted y yo nos mantenemos bien de salud y seguimos contando con el apoyo de las cadenas de televisión, podemos llegar a lograr algo similar. Pero por el momento yo me siento lejos".

globos y emmys. Más allá de la humildad o ubicación de Shalhoub y los suyos, lo cierto es que el éxito de Monk ya se traduce en premios. Desde el año 2003, Monk ha ganado un Globo de Oro y cuatro premios Emmy, además de otros siete galardones y 21 nominaciones a otras distinciones. Tanto el Globo de Oro como tres de esos Emmy fueron obtenidos por Shalhoub por su trabajo, obteniendo entonces, gracias a la TV, lo que en la pantalla grande aún no había conseguido. Este año, el equipo de Monk celebró una nueva nominación a los Globo de Oro, también cortesía de Shalhoub. "Luego de haber ganado hace tanto tiempo un premio tan importante, fue muy bueno volver a estar nominado. Eso es señal de que tenés una cierta vigencia frente al público y a la crítica. Eso no sería posible si Monk fuera el mismo desde hace cinco años, cuando comenzó. Personalmente creo que el espectador de Monk se siente rápidamente integrado al mundo de la serie, se familiariza con él y con sus personajes. Una cosa buena que tiene esta ficción es que los personajes son muy `amigables`, por decirlo de alguna forma. Al mismo tiempo, ese mundo que la serie propone ha ido cambiando pero ha mantenido esa familiaridad, algo que se tiene muy en cuenta a nivel de los guiones. El show ha evolucionado mucho, junto al público, y eso nos ha hecho mantenernos en el camino".

Pero ¿dónde está la razón de tanto reconocimiento y de una audiencia fiel? Además de hacer referencia a la calidad en lo que a escritura refiere, Shalhoub destacó el ritmo de capítulos anuales: "Son dieciséis capítulos por temporada, con lo cual todos los actores tenemos tiempo de trabajar en otros proyectos y, cuando llega el momento de Monk, concentrarnos en dar lo mejor de nosotros a la serie. Esa libertad es un tanto extraña cuando uno hace TV, donde todo es demasiado vertiginoso y uno para con poca frecuencia. Precisamente, creo que el hecho de tener pocos capítulos mantiene abierto el apetito de la gente por seguir viéndola. El hecho de que además sea apta para todo público es otro punto a favor". Del mismo modo, Shalhoub asegura que la vigencia del show es un tema de calidad: "Mientras podamos mantenerla, no va a haber problemas en seguir haciendo capítulos. Por ahora el formato sigue funcionando".

La historia de monk. En el año 2002, el ex detective del Departamento de Policía de la ciudad de San Francisco, Adrian Monk, sufre de traumas obsesivo-compulsivos y una buena serie de fobias producidas como consecuencia del asesinato de Trudy, su esposa. Entre ellas, una enfermiza obsesión por la limpieza. A causa de estos desórdenes es que Monk resulta apartado de su trabajo en el departamento, con lo cual se retira a su casa y comienza a trabajar como detective freelance, intentando convencer a su ex jefe, el detective Stottlemeyer, para que le permita reintegrarse a la División. Sttotlemeyer se mueve entre la admiración por la habilidad de Monk para unir pequeñas pistas y el espanto al mismo tiempo, cuando toma contacto con sus excentricidades. Además, el perspicaz investigador carga con el peso de no haber podido resolver el crimen que lo dejó viudo. "Creo que lo bueno de la serie es precisamente que no es sólo una cuestión de detectives, asesinos y la resolución individual de cada uno de los casos entre capítulo y capítulo. Siempre nos interesa mucho desarrollar la historia que está por detrás del personaje, para así poder verlo en diferentes situaciones. Adrian Monk es un personaje demasiado complejo y rico como para trabajarlo sólo a nivel detectivesco. Detrás suyo hay un mundo muy interesante: la relación con su padre, a quien no ve desde hace muchísimos años, un encuentro con sus compañeros de clase, sus asistentes... Todo eso enriquece a la historia y por eso lo trabajamos mucho con los guionistas", explica Shalhoub, quien además se supo desempeñar como productor ejecutivo de la serie en 2004.

Además de la compañía del capitán Stottlemayer, otros dos personajes son relevantes en el mundo de Monk. El primero de ellos es el Teniente Randall Disher (Jason Gray-Stanford), quien se deslumbra por las habilidades del detective mientras trabaja a su lado, pese a que en un principio no confía del todo en sus facultades. El cuarto personaje es femenino y su nombre es Natalie Teeger, enfermera de Monk que además juega como una suerte de Dr. Watson, ayudando al detective a conseguir pistas y resolver los casos. Durante tres temporadas ese lugar fue ocupado por Sharona Fleming (Bitty Schram) quien, frustrada por lidiar con la personalidad de Adrian, decide abandonar su puesto. Según dicen algunos blogs especializados en la serie, el tándem Teeger-Monk es más efectivo, dado que ella perdió a su padre en un incidente con delincuentes, con lo cual existe un pasado en común entre ella y el protagonista.

En Monk, estos cuatro personajes son fundamentales y están mucho más desarrollados que en otras series del género: "Creo que una de las diferencias fundamentales de Monk con las otras series con las que nos han comparado se encuentra en que nosotros nos vamos a casa con los personajes", explica Ted Levine. "Tiene mucho más desarrollo personal, y eso es lo que también le da el tinte de comedia a la serie. Sin hacer eso, el humor que se podría plantear sería mucho más trillado, tendríamos mucho menos margen de acción. Columbo, por ejemplo, era una serie que giraba en torno al detective en un día de trabajo y su relación con los sospechosos. Esto va un poco más allá del trabajo de Adrian Monk en sí", añade.

Las expectativas para el próximo año están centradas en mantener el nivel de comedia: "Hay un capítulo en el que Monk llegará por casualidad a un campo enorme de una granja donde se está plantando marihuana. Imaginarlo con todas sus fobias en un lugar así es bastante divertido. Como decíamos antes, en estos capítulos se van a ver ciertos cambios en el personaje y en toda la historia, pero siempre manteniendo la coherencia. Muchas veces hay que saber mantener ese balance. Nuestros personajes rompen mucho sus propias reglas y se contradicen a sí mismos, pero nunca al punto de que el show se convierta en algo que no es". En Uruguay, esos nuevos capítulos sólo podrán verse a través del codificado Universal Channel. Ya vienen siendo emitidos desde el pasado domingo 22, a las 19 horas.

una serie para invitados. Otro aspecto saliente de la serie es la adaptabilidad de su formato a la presencia de artistas invitados. Actores como Stanley Tucci o John Turturro (que también se llevó un Emmy al Mejor Actor Invitado por su presencia en un capítulo) e incluso algún músico, como el cantautor Willie Nelson, ha pasado por la serie. "Nos sucede mucho. Lo que hacemos cuando nos enteramos de que algún actor está interesado en aparecer en algún capítulo es comunicárselo a nuestros guionistas. Ellos piensan rápido en qué personaje componer o qué historia armar para que encaje. Los mismos guionistas nuestros también suelen traer actores, ya que ellos también han trabajado o trabajan para otras series o programas. Hay algunos que escriben para Saturday Night Live, The David Letterman Show o incluso Los Simpson. La nuestra es una serie en la que guionistas y actores trabajamos muy unidos y nos escuchamos mutuamente, eso es muy difícil de lograr en un show de TV".

jefe inseparable. Pese a que los personajes más relevantes dentro de la serie son cuatro, la presencia del capitán Stottlemeyer que interpreta Levine es fundamental dentro de la historia. Este actor nacido en Ohio hace exactamente cincuenta años no ha conseguido apariciones demasiado relevantes dentro de las salas de cine, pese a algunas pequeñas actuaciones en películas como Ali (2001) o Rápido y furioso (2001). Así, la TV se ha convertido en el verdadero trampolín de su carrera, como sucede con tantos otros actores que no suelen tener éxito en la pantalla grande. Levine desecha la condición de "actor de segundo orden" que le suelen imponer a quienes trabajan en TV y considera que su camino en el cine recién está comenzando a abrirse. Prefiere disfrutar de sentirse parte del éxito de Monk y de la fórmula exitosa que se generó entre él y Shalhoub: "Creo que las cosas funcionan bien para un personaje como Stottlemeyer dentro de la historia. Monk es como una suerte de amuleto y de herramienta también, aunque no esté integrado al departamento en forma definitiva. Gracias a que tiene a Monk en ese lugar, las cosas le salen mucho mejor que cuando lo tenía incorporado. No creo que vayan a haber demasiados cambios en ese sentido dentro de la historia".

algo más que un alien. Quizá en Uruguay se conozca más a Tony Shalhoub por sus apariciones en las películas de Hombres de Negro, protagonizadas por Will Smith y Tommy Lee Jones. En esa película, Shalhoub interpreta a un vendedor de armas extraterrestre llamado Jack Jeebs. Pero más allá de ese personaje, Shalhoub tiene muchas otras apariciones. En Mini Espías, el actor nacido en Wisconsin el 9 de octubre de 1953 interpreta a Alexander Minion. Además, uno de sus papeles más recordados es el de la película Una gran noche (Big night) y también alguna aparición en películas como Una acción civil y Barton Fink, una de las mejores obras de los hermanos Joel y Ethan Coen. También prestó su voz para Luigi, uno de los personajes de la película animada Cars, de los estudios Disney-Pixar. "Tengo planes para seguir haciendo cine. De hecho tengo otras dos películas en preproducción y otra ya filmada, todas para salir en 2007. Una de ellas se llama American East, una gran experiencia en la que pude conectar con mis antepasados, dado que también soy libanés. Se trata de una historia basada en la comunidad árabe en América y lo que sucede con ellos. Es una historia post - 11 S, con todo lo que eso significa. Elegí ese papel por sobre otros porque me significa una oportunidad de interpretar un personaje con el que pueda tener una historia en común y con el que pueda decir algo acerca de la minoría a la que pertenezco. De hecho, luego de involucrarme en ese proyecto decidí comenzar una iniciativa personal llamada American Filmmakers Award, que premia a pequeños trabajos de guionistas árabes en los Estados Unidos. Les damos un premio para que puedan financiar esos guiones. Es algo que puede hacerse y ser de mucha ayuda para que una minoría pueda expresarse más seguido a través de su arte. Más aún hoy, cuando la mayoría de las historias de árabes en los Estados Unidos son negativas". Otros proyectos que Shalhoub tiene para este año se llaman Cita a ciegas y Las aventuras de Beatle Boyin.

Además, Shalhoub tiene una carrera hecha sobre los escenarios de teatros en Broadway y Los Ángeles. "Durante el invierno estuve trabajando en The Scene, una comedia con rasgos muy negros y muy brutales. Comenzamos con mucho éxito en Nueva York y nos consolidamos allí durante los meses de enero y febrero. Hago teatro desde hace muchísimo tiempo, con lo cual es muy divertido para mí volver cada tanto, aunque Monk no me permita demasiado margen de acción como para estar un año con una obra en cartel y porque, además, vivo en Los Ángeles. Pero cada tanto es un gusto que me doy, porque además dejo al personaje Adrian Monk en el armario por un rato y eso es muy saludable. Con todo, cada vez me cuesta más readaptarme al ritmo de trabajo del teatro. Para ponerme a tiro tengo que practicar mucho antes porque es un ámbito y una metodología completamente distinta al de trabajar en televisión o cine, al menos en mi caso".

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