Por: Analía Filosi
El lunes se estrena en FX la séptima temporada de The office (15 horas), pero no se trata de una temporada más, sino nada menos que de la última con Steve Carell como protagonista de la versión estadounidense de la genial serie creada en Gran Bretaña. Recordemos que allí su co-creador y protagonista fue Ricky Gervais.
Pero volvamos a Estados Unidos y a lo que de ese país llegará a la pantalla de FX. Empecemos por decir que en este séptimo año habrá varios actores invitados. Por ejemplo, Timothy Olyphant, que será un enemigo del jefe Michael que le roba clientes, lo que hace que éste y sus empleados decidan crear una falsa empresa para averiguar cuál es el secreto de su éxito.
Otras de las ilustres invitadas serán la talentosa Kathy Bates, que se pondrá en la piel de la estricta ejecutiva Jo Bennet, y la ascendente Amy Ryan, que regresa como Holly, la última novia de Michael. A ellas se sumará Jack Coleman, que participará de un episodio como un oficial del gobierno que inspecciona la empresa Dunder Mifflin.
The office es una comedia rodada al estilo pseudo-parodia de un docu-reality sobre la vida moderna en una oficina de los Estados Unidos. Como ya dijimos, se basa en su homónima británica, pero muestra un ritmo más acelerado.
Mientras la original ha ganado dos Globo de Oro (Comedia y Actor) y varios premios BAFTA (los más importantes de Inglaterra), la norteamericana se ha quedado con un Globo de Oro (Actor de Comedia, en 2006), aunque ha sido candidata a varios más. Sí ha conseguido numerosos Emmy, uno de ellos a Mejor Comedia (2006), y fue nominada a muchos otros. También recibió el premio del Sindicato de Actores a Mejor Elenco de Comedia en dos oportunidades (2007 y 2008) y el Teen Choice Award a Actor de Comedia, también dos veces (2007 y 2008).
OFICINISTAS. Steve Carell es Michael Scout, un hombre convencido de ser el mejor jefe de todos los tiempos, creencia que justamente logra el efecto contrario. Michael es en realidad un insufrible directivo tolerado por sus resignados empleados, sólo porque es quien paga sus salarios.
La oficina está conformada por el Jefe de Ventas, Jim Halpert (John Krasinski), pareja de la recepcionista Pam Beesley (Jenna Fischer) y saboteador del asistente de Michael, el sabelotodo Dwight Schrute (Rainn Wilson). También está el becario Ryan Howard (B.J. Novak), joven, inteligente y muy adaptado a la verdadera dinámica de la oficina.
En su incansable intento por gustar y mostrarse "cool", Michael generalmente termina en posiciones absurdas y patéticas. Su mayor posesión es una taza con la impresión "El Mejor Jefe del Mundo"… que él mismo se compró.
Si bien estos personajes se concibieron tomando como referencia la serie de la BBC, con el correr de las temporadas fueron adquiriendo sus características y adaptándose a la idiosincrasia estadounidense. Antes del estreno de la versión de la NBC, Gervais bromeó diciendo que ésta tendría actores con mejores dientes que los actores británicos. Gervais y Stephen Merchant, creadores de The office original, fueron también guionistas de un capítulo de la tercera temporada de The office Estados Unidos.
Vale recordar que la The office británica contó apenas con dos temporadas, mientras que la estadounidense va por la séptima y buscando actor para seguir varias más en el aire. Carell ha logrado ser el alma de esta comedia, pero hay que decir que no fue la primera opción de la NBC. Su programador, Kevin Reilly, quería a Paul Giamatti, pero éste rechazó la propuesta. Se manejaron entonces los nombres de Michael Short, Hank Azaria y Bob Odenkirk. Cuando se lo propusieron a Carell, éste se encontraba haciendo otra comedia, Come to Papa, pero fue cancelada rápidamente y el actor pudo dedicarse de lleno a The office.
Carell sólo había visto parte del primer capítulo de la serie original y al enterarse de que se quedaría con el papel decidió no ver más para que no lo influenciara el trabajo de Gervais. También audicionó para ese rol Rainn Wilson, pero los responsables del casting le vieron más perfil para quedarse con el personaje de Dwight.
El elenco se fue conformando así con actores conocidos y otros que se fueron haciendo a medida que la serie fue ganando popularidad, caso de Krasinski y Jenna Fischer. Muchos de ellos se ganaron su lugar gracias a su talento para la improvisación, base de esta comedia. También se ha dado que muchos papeles o "cameos" han sido otorgados a guionistas o integrantes del equipo técnico, y estuvo la idea de incorporar a tres actores de la versión británica (Mackenzie Crook, Martin Freeman y Lucy Davis), pero finalmente no se dio por conflictos con la emisión.
historia Y DESPUÉS. The office comenzó con una temporada de apenas seis episodios de veinte minutos, muy ligada a la serie original y rodada en una oficina de verdad. La respuesta del público fue determinando que las siguientes temporadas no sólo crecieran en número de episodios sino también en la extensión de los mismos, llegando a especiales de una hora (tercera temporada), y a que los personajes fueran adquiriendo vida propia, separándose de sus modelos británicos.
También se crearon los websodios, es decir episodios más cortos para emitirse en la web y matizar la espera entre una temporada y otra. Primero fue un ciclo de diez, entre la segunda y la tercera temporada, que terminó como parte de los extras en el DVD de la segunda temporada. Y así siguieron en los descansos posteriores entre un año y otro.
Eso sí, el descanso del personaje de Michael Scott será definitivo al concluir la séptima temporada porque Steve Carell quiere dedicarse a su familia. La búsqueda de reemplazante está en marcha, pero el adiós podría deparar una sorpresa más: su salto al cine. Se comenta que habría película al final de esta temporada y con Carell como protagonista. Mientras eso no se confirma, otro país ya piensa en su propia versión de la serie: China. Ricky Gervais es quien está detrás de la idea que ya fue puesta en práctica por Francia, Canadá y Alemania.
El humor de oficina no pierde vigencia, como tampoco los jefes al estilo David Brent (Gervais) o Michael Short (Carell). Que pase el que sigue.