El héroe preferido de la pantalla grande

| El actor británico es de los más convocados por Hollywood para protagonizar historias policiales y de acción. Hoy hay tres films suyos en cartelera.

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Sam Worthington es uno de los actores del momento. Actualmente, en Montevideo, hay tres películas en cartel que lo tienen como protagonista: Furia de Titanes 2, Al borde del abismo y Al filo de la mentira. En la primera, es un ex policía preso por un delito que no cometió que escapa de prisión y trama una venganza en la que el principal eslabón del plan lo tiene a él parado en la cornisa de un hotel de Manhattan amenazando con saltar. En la segunda, de estreno reciente pero filmada en 2010, es un agente del Mossad que en los años `60 participa de una misión que lo convierte en héroe junto a otros dos compañeros, pero que en realidad esconde un secreto detrás.

Y en la tercera, encarna a Perseo, un semidiós hijo del dios Zeus y de la mortal Dánae. La historia transcurre diez años después de la primera película, con Perseo debiendo liberar a su padre de las garras de su tío Hades (Dios del Infierno) y su hermano Ares (Dios de la Guerra) y así impedir que Kronos (Dios del Tiempo) vuelva a apoderarse del mundo. De esta última, Furia de Titanes 2, habla en la entrevista que ofrecemos a continuación.

-Furia de Titanes pertenece a las historias que ocurren cientos de años en el pasado. ¿Por qué cree que todavía siguen interesando y cuál es la lección de vida que ofrecen?

-Siento que trata con grandes temas, como el destino, la responsabilidad y ese tipo de valores familiares que son todavía relevantes hoy en día. Esa es la razón por la cual historias mitológicas o de Shakespeare o folclóricas han sobrevivido, porque podemos encontrarle relevancia en nuestra propia sociedad, en nuestro propio camino, ahora. Es por eso que creo que sobreviven.

-Usted ha dicho que en Furia de Titanes 1 aprendió la ventaja de desarrollar un trabajo práctico mientras lidiaba con efectos especiales. Teniendo en cuenta que esta segunda parte tiene efectos especiales más complejos y en mayor escala, ¿cómo fue el trabajo? ¿Cambió?

-Es una versión mejorada de interacción en el sentido que Jonathan (Liebesman, el director) es muy bueno combinando lo práctico con los efectos especiales. Aprendió una cantidad de técnicas. Por ejemplo, gran cantidad de las explosiones es real, lo mismo que los árboles dañados… Entonces estás lidiando con una abundancia de cosas para interactuar.

Además, los efectos especiales no dominaron todo porque en muchos casos tenías que actuar escenas para las que los efectos especiales aparecían cinco o seis meses después de rodadas. Por eso teníamos que trabajar todos juntos. Yo los quería trabajando en la misma línea, para poder colaborar o discrepar. Había que aprender lo que yo ya había aprendido a hacer en Avatar y después en Furia de Titanes 1. Y luego mejorarlo y refinarlo. Pienso que la interacción entre los actores y la gente de los efectos especiales fue más orgánica.

-¿Qué esperaba que fuera diferente en esta película en relación con la primera?

-Es mi responsabilidad crear un personaje, más que sea la acción la que lo conduzca. Hay que tener en cuenta que pertenece a una familia disfuncional en la que le toca ser un semidiós en un mundo de monstruos. Para cada escena de acción nos hacíamos la misma pregunta: ¿tiene que ver con la familia? Si ves, mi primera escena es con mi hijo. No hay monstruos. La segunda con los Cíclopes, que es más una cacería divertida, soy yo yendo tras mi primo. El factor principal se vuelve entonces introducir esta historia familiar en un gran, espectacular Blockbuster.

-¿Cómo califica este tipo de películas?

-Creo que esta historia mitológica griega no es una lección de historia. Este tipo de películas nunca lo fueron para mí. Solamente utilizamos y minamos este campo de personajes, criaturas, situaciones. Para mí es lo más excitante. Me gusta el hecho de estar llenando este mundo de temas y criaturas, y así crear nuestra propia mitología, crear nuestro propio canon de historias.

-¿Cuál fue su escena favorita?

-La del Minotauro. Fue una pelea brutal para mí, como las de la UFC (Ultimate Fighting Championship, artes marciales). Fue como la cereza de la torta de todo lo que esperaba en materia de acción.

-¿Hubo algún monstruo con el que le hubiera gustado pelear más?

-Me gustan todos. Jonathan y yo miramos películas como Duro de matar y Arma Mortal, y viejos westerns donde la acción y los villanos significan algo. En este caso, cuando Chimera aparece, lo combatimos porque está destruyendo todo el pueblo.

Se trata de tomar la escena de acción, hacerla crecer y crear un villano para abuchear. En el caso de Hades, Ralph Fiennes crea un villano para abuchear desde el vamos. Kronos es otro caso similar. Muchas veces, en las grandes películas podés perder esa perspectiva. Entonces creo que todos los monstruos merecen que los enfrentes.

-Estuvo en Islas Canarias para algunas escenas. ¿Qué es lo bueno de filmar allí?

-Lo bueno de estas películas es que podés visitar estos lugares épicos. Eso ayuda acontar la historia. No podés comprar Tenerife o las grandes minas de Gales. Entonces es divertido. Cuando estás en esa situación, me encanta.

-¿Complica el rodaje?

-No en mi caso.

-¿Fue difícil la incorporación de nuevos personajes, como Agenor (Toby Kebbell) o Andrómeda (Rosamund Pike)?

-Cuando alguien como Toby o Rosamund llega, automáticamente creés que el actor viene con el peso de "Estoy llegando a una secuela en la que hay actores como Liam (Neeson) y Ralph (Fiennes". Hay nervios, no solamente por tratarse de una secuela, sino porque llegás a un elenco en el que hay actores que no conocés, pero que has admirado. Lo otro es que Jonathan y yo hablamos de que no queríamos que Agenor fuera sólo un actor de reparto o que Rosamund sintiera que no podía con su propio personaje. Creo que lo que estuvo bueno con Jonathan es que todos estaban seguros de que podían tener su personaje. No queríamos que nadie se sintiera perdido en un Blockbuster. Aún Billy Nighy, que llegó e hizo algo completamente distinto a lo que esperábamos, pero lo seguimos. Eso es lo bueno de trabajar con gente tan talentosa.

Worthington nació en el Reino Unido, pero siendo muy joven se fue a Australia donde se formó como actor.

CASI, CASI ES EL 007

Ganar el Premio a Mejor Actor por el film Somersault (2004), le permitió saltar a Hollywood e incluso llegar a ser candidato a reemplazar a Pierce Brosnan en el rol de James Bond.

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