Día a día, despertar con Victoria

| Después de Turismo vuelve el magazine de VTV que la modelo conduce con Fito Galli. "No vemos la hora de empezar, nos divertimos mucho".

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Por: Miguel Bardesio

Como una casa. Así describe Victoria Zangaro el clima y la dinámica de Día a día, magazine matinal de VTV que conduce junto a Marcelo "Fito" Galli. La "casa" cerró a finales de diciembre pasado y por estos días se apronta para recibir de nuevo a sus anfitriones. Será después de semana de Turismo cuando, con escenografía nueva, Día a día vuelva para su segunda temporada.

Mientras no llega, Victoria Zangaro, no ve la hora del regreso. "Realmente extraño. Con Fito nos llevamos genial, parecemos dos nenes chicos, como en el primer día de escuela. Queremos empezar cuanto antes porque nos divertimos mucho en esas dos horas", asegura la conductora.

Día a día cambia nada más que la apariencia para su ciclo 2010 pues los conductores y colaboradores serán los mismos del ciclo anterior: Miguel Nogueira será el columnista especializado en política, Martín Charquero para los deportes y en espectáculos, la voz correspondería, otra vez, a Gustavo Escanlar.

El medio hace también al mensaje. Y como Día a día se emite en una señal de cable tiene sus características propias. "No nos preocupa el rating. Nosotros no miramos mediciones. Lo que le interesa al canal y nosotros es el apoyo a los contenidos nacionales y que tengamos entrada en todo el país", asegura Zangaro. A la vez, VTV tiene también su lugar en la grilla de Direct TV por lo que, virtualmente, tiene alcance a todo el mundo. "Nos llegan mensajes de Canadá, España, Estados Unidos. Una vez nos pusimos en contacto con un grupo de uruguayos en Australia; ellos nos decían que el programa les acercaba al país; fue muy emocionante", relata la conductora. Amigos fuera del país, otra característica común a cualquier casa uruguaya.

Zangaro prefiere no revelar su edad. Proviene, claro, del mundo del modalaje: fue Miss Uruguay en 1987 y desde entonces se volcó de lleno a las pasarelas, incluso internacionales. Vivió en Nueva York, Europa, Argentina y Chile. Pero siempre con ganas de volver hasta que la convocaron, en 2000, para un espacio de moda en Buen día, Uruguay. Ese fue el comienzo en televisión. Luego y también en el 4, participó de Todo Punta. Se vino la crisis del 2002 y cambió a Canal 10 donde nació Victoria magazine, una revista de moda. En 2007 pasó a VTV para el horario de la tarde: Los secretos de Victoria se llamó esa primera experiencia. Al año siguiente la convocaron para que armara el magazine matinal de la señal y lanzó, junto a Galli, Victoria magazine (otra vez) que en 2009 cambió de nombre y de estilo para transformarse en Día a día.

Hoy todavía modela, aunque solo en desfiles de alta costura o aquellos que impliquen algún beneficio social. Cuidado personal: apenas un par de sesiones de gimnasia por semana y una dieta nada limitada. "Soy así de familia", asegura.

Victoria está en pareja desde diciembre con el periodista Martín Sarthou y en persona, no da con el perfil de modelo-siempre-regia. Lo confiesa ella: "No soy consumidora de moda. Me da pereza ir al shopping, por ejemplo. En casa de herrero, cuchillo de palo. Ando con pantalones deportivos, de gorrita, sin maquillaje. Voy al supermercado y la gente me queda mirando: ¿será o no será? Claro, me ven en los desfiles de alta costura con todo el glamour y los tacos, pero cuando me cruzan en la calle soy otra totalmente distinta". Pues así nomás, entonces, de camisón o camisa la sorprende cada mañana, antes de salir para su casa televisiva.

-¿Cómo será Día a día 2010?

-Este año sería una reafirmación de lo que comenzamos en el ciclo anterior. En 2008 hicimos Victoria magazine, que tenía mucho de "Utilísima", con manualidad, bricolage y la moda, por supuesto. Con Día a día, en cambio, nos transformamos en una revista mucho más completa, con política, deportes, espectáculos. Y en este 2010 la idea es reafirmar esa idea.

-¿Cómo definirías el perfil de Fito y el tuyo?

-Él tiene toda esa impronta de humor ácido, una forma directa de hablar, tiene improvisación, es más bohemio, viene del teatro, una onda relajada. Yo, en cambio, vengo del palo de la moda, el glamour y soy más cauta, la que pone los paños fríos, digamos. Por eso creo que nos llevamos tan bien; somos tan diferentes que a la hora de trabajar juntos nos complementamos.

-¿Se conocían de antes de trabajar juntos?

-No, él me había hecho una nota para Dos por noche (el programa que Galli tenía con Petru Valensky), pero nada más. Ahora estoy extrañando y quiero que empecemos porque realmente nos divertimos un montón en el programa. Es lo que tratamos de hacer desde un principio, que el lugar de trabajo sea como nuestra casa, no solo para nosotros, sino para los invitados. O la gente, que nos manda mensajes y opina sobre los temas o contesta a otros mensajes. Que sea eso, un lugar distendido, donde todos nos sentimos cómodos, sin presiones del rating ni de ningún tipo.

-¿Nunca se habla de rating?

-Nunca. Al canal lo que le interesa es el apoyo a lo uruguayo; todo lo que hace VTV es nacional y que lleguemos con contenido a todo el país. Para nosotros es muy importante el acercamiento con la gente del Interior. En nuestras reuniones de producción no hablamos de números, sino de cómo mejorar o corregir ciertas cosas que a nosotros no nos parecieron divertidas. Eso es un placer.

-¿Cómo fue para ti salir de un mundo tan específico como la moda para ser una conductora de un magazine?

-Fue algo novedoso, diferente. Había otro mundo más allá de las pasarelas y me daba mucha alegría y cierta curiosidad salir a investigar sobre otros aspectos. Y lo que tiene de bueno es que tampoco tengo que ser una experta. Cuando hago una entrevista me informo de quién está delante mío, pero sobre todo pregunto y escucho. No trato de saber más que el entrevistado. No. Se supone que estoy aprendiendo, en una posición similar a la que está el televidente.

-¿Cómo te imaginás esa primera mañana de Día a día 2010?

-Con unos nervios (risas)

-¿Todavía sentís nervios en cámara?

-Sí, hace más de 10 años que hago televisión y las cosquillas las sigo sintiendo. Es más: me pasa en los desfiles y hace mil años que estoy en eso. Para mí, está bueno porque es señal de que eso me importa, me motiva, me moviliza.

-¿Seguís siendo modelo?

-Lo estoy dejando. Primero, porque hay que darle lugar a la nueva generación y después, porque fui creciendo y una se pone más selectiva. Hoy, solo participo de ciertos desfiles de alta costura o en otros que se hacen por una causa de beneficio social.

-¿Pusiste fecha, por ejemplo: tal va a ser mi último desfile?

-A veces pienso: ¿cuándo será mi último desfile? Pero no me puse fecha; por ahora pienso seguir algún tiempito más, aunque, como dije, con ciertas cosas.

-¿Qué te parece el nivel de los otros programas de la mañana de la TV abierta?

-Todos tienen algo. Para empezar, me encanta que haya apuestas nacionales en todos los canales; soy una fanática de los programas uruguayos. Después, creo que cada uno tiene su impronta y hay público para todos. Además, la gente hace mucho zapping. No creo que haya nadie que mire un programa entero, más en el caso de los nuestros que son largos. No. La gente se copa con algo nuestro y después cambia a Buen día, Uruguay o a Hola vecinos o Bien despiertos. Hay público para todos.

-¿Te gusta madrugar?

-Sí, soy de esas personas que se levantan temprano y la mañana es mi mejor hora, cuando tengo las pilas más cargadas.

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