Conozco esa voz

| Una moda que se impone en Hollywood: prestar la voz para doblar un film de animación.

2007-06-16 00:00:00 449x398

VOCES FAMOSAS

Dopey, el menor de los enanitos de Blancanieves, no era mudo. En 1937, cuando Walt Disney decidió realizar la primera película animada de la historia, no pudo encontrar un actor con la voz adecuada para el personaje, así que vencido, modificó el guión.

Varias décadas después, cuando Pixar causó la segunda revolución en el género animado, presentando Toy Story, primer film realizado enteramente por computadora, consideró que sería conveniente, para atraer el interés del público, que tres de las principales estrellas de la década de 1990 dieran voz a sus personajes. Así fue que Tom Hanks se convirtió en Woody, Tim Allen en Buzz Lightyear y Joan Cusack en Jess.

Unos años más tarde, codiciando el éxito de Pixar, surge DreamWorks con su primer producto, Hormiguitaz, y un reparto de voces que sería casi imposible reunir en una misma película: Woody Allen, Sharon Stone, Silvester Stallone, Jennifer López, Gene Hackman, Danny Glover, Anne Brancroft y Christopher Walken.

Ante la aceptación del público, Pixar decide atacar y si su competencia propuso hormigas, ellos ofrecieron una gama interminable de insectos en Bichos, logrando el doble de recaudación.

A partir de ese momento, la animación se convirtió en uno de los sectores más rentables del mercado cinematográfico al punto que Disney no dudó en pagar más de 7 mil millones de dólares para adquirir Pixar y DreamWorks le prometió a sus inversores producir dos películas anuales, superando a su principal competencia. Mientras cientos de millones de dólares engrosan las cuentas de estas empresas, dos nuevas firmas ingresan en la escena digital: Blue Sky se asoció con Fox para crear La Era de Hielo y Sony Pictures Animation presenta su primer film Amigos Salvajes.

Lejos del millón y medio que costó realizar Blancanieves, ganadora del Oscar y una de las películas que más ganancias generó -y genera- en Hollywood, este tipo de films tiene un presupuesto que ronda entre los 100 y 150 millones de dólares. Esto se debe, en parte, a la cantidad de involucrados que tienen estas producciones (400 personas trabajaron en la preparación de Shrek 3, que comenzó la etapa de preproducción en 2002) y a los cachets que deben pagarse a las estrellas de Hollywood que dan su voz a los personajes y aseguran, por su renombre, una victoria en la taquilla.

La receta del éxito recae en contratar actores famosos que sean capaces de realizar la difícil tarea de expresarse solamente a través de su voz, sumado a un argumento original y divertido, que llame la atención de un público de todas las edades.

EL OGRO DE LA SUERTE. El mejor resultado lo consiguió la saga Shrek, que burlando la fórmula Disney creó una historia capaz de convencer a superestrellas de participar por salarios bajos, prometiéndoles ganancias futuras. El papel principal está a cargo de Mike Myers, escritor, productor y director de Austin Powers. El actor comentó que para preparar su personaje se basó en el timbre de voz que utilizaba su madre para leerle cuentos infantiles cuando era niño. Además, Myers lleva a su esposa al plató para poder grabar, frente a ella las declaraciones de amor que el ogro le realiza a la princesa. Cameron Díaz, una de las actrices más hermosas y mejor pagas de Hollywood, presta su voz a la Princesa Fiona y Burro se entregó a Eddie Murphy. El Gato con Botas posé la seductora voz del latino más cotizado, Antonio Banderas, que realiza el doblaje para la versión original y también para las habladas en castellano, en italiano y, a partir de la tercera entrega, en japonés. Tanto fue el éxito de su personaje, que tendrá su propia película en un futuro cercano. La lista continúa con estrellas consagradas como Julie Andrews, Rupert Everett, John Clesse y Justin Timberlake, que se suma en Shrek 3 asegurando la asistencia de millones de fanáticas que apreciarán su voz en el nuevo personaje de Artie.

ACTORES QUE INSPIRAN. Aunque los actores de Shrek siempre grabaron las voces por separado, cada vez es más común que los intérpretes se reúnan durante el rodaje. El gran equipo humano que se crea en este tipo de producciones permite desarrollar la creatividad de los guionistas tomando como inspiración a los propios actores. Por ejemplo, cuando el espejo presenta a la Princesa Fiona, agrega que le gusta tomar Piña Colada bajo la lluvia, lo que en realidad es un guiño hacia la actriz, que canta una canción cuya letra refiere a lo mismo en una de las secuencias de La cosa más dulce. También la primera escena, en que el ogro se lava los dientes y se mira al espejo, es una réplica de la primera escena que realiza Myers en Austin Powers: The spy who shagged me.

Por otra parte, también se utiliza el humor para homenajear grandes películas de la época, tal es el caso de Toy Story, que alude a Volver al futuro cuando el personaje Rex repite textualmente dos citas del actor George McFly: "No me gustan las confrontaciones" y "No creo que pueda aceptar este tipo de rechazos". El Espantatiburones marcó en su guión que Renée Zellweger repitiera una de las frases de su parlamento en Jerry Maguire, "Soy tuya desde el vamos", y que Will Smith aludiera a Gladiador usurpándole la frase "¿No estás entretenido?".

Para varios de estos actores, arriesgarse en este tipo de proyectos representa una ventaja porque, de tener éxito la película, les permite volver al tapete mediático y, de fallar, al ser sólo la voz que queda expuesta, no les perjudica tanto como una mala actuación o la elección de una pésima película. Es el caso de Nicole Kidman, que luego de ser duramente criticada por algunos films que ha realizado en este último tiempo, logró darle un puntapié a su carrera gracias a los elogios que cosechó su trabajo en Happy Feet, donde también volvió a cantar.

En un tiempo en que las películas largas se han convertido en moda, las animaciones pocas veces superan los 90 minutos ya que por la técnica utilizada se necesitan dos meses para dejar preparados 5 minutos de cinta, lo que provoca que cada productora no pueda realizar más de dos películas por año.

La primera entrega de Shrek se presentó en 2001, pero se venía trabajando en ella desde 1996. Sin embargo, no es ninguna dificultad conseguir nombres famosos para crear cada sonido, teniendo en cuenta que hasta los indescriptibles chillidos de la ardilla de La Era de Hielo provienen de las cuerdas vocales de Seann William Scott (American Pie).

DE CARNE Y HUESO. En la larguísima lista de estrellas que realizan doblajes, figuran nombres como Martin Scorsese, Will Smith, Robert De Niro, Steve Carell, Avril Lavigne, Nick Nolte, Chris Rock, Ellen DeGeneres, Billy Cristal, Robin Williams, Paul Newman, Holly Hunter, Samuel L. Jackson, Elijah Wood y Hugh Jackman, entre muchísimos más.

El clan de actores cómicos de Hollywood, la casi mayoría procedente del programa Saturday Night Live, son los principales contratados para estas labores. Es el caso de Jack Black, que luego de interpretar al tiburón vegetariano en El Espantatiburones y a Zeke en La Era de Hielo, será la voz protagonista del film de DreamWorks para 2008 Kung Fu Panda, Ben Stiller y Sacha Baron Cohen en Madagascar, Owen Wilson en Cars, y Amy Sedaris, Maya Rudolph y Amy Poehler, que se unen como Cenicienta, Rapunzel y Blancanieves al equipo Shrek.

Varios de los que rechazaron este tipo de propuestas terminaron arrepintiéndose, como Jim Carrey y Paul Newman que, según afirma Tim Allen, eran los preferidos para doblar a Woody y Buzz Lightyear en Toy Story, pero no aceptaron porque el cachet que se les ofrecía no les era suficiente.

Otras celebridades parecen volverse adictas a este tipo de trabajo, así es que Angelina Jolie, que ya tenía experiencia como la sexy pecesita de El Espantatiburones, decidió volver al cine luego de dar a luz, interpretando a la tigresa de Kung Fu Panda, donde también trabajarán los novatos en el área Dustin Hoffman, Jackie Chan y Lucy Liu. Will Smith, Oscar en El Espantatiburones, es otro fascinado con el género: "Me encanta doblar personajes animados, como actor tengo mucha más libertad, se puede hacer casi cualquier cosa con el personaje".

Bruce Willis ya es experto si tenemos en cuenta que le dio voz al bebé más famoso de la pantalla grande en Mira quién habla y también fue RJ en Vecinos invasores. Kathy Bates, reconocida como una de las 25 actrices más importantes de los `90, no sólo prestó su voz para La telaraña de Charlotte, sino que volverá a hacerlo para Bee Movie, al igual que Renée Zellweger, que ya había conquistado a la crítica y a la audiencia como Angie en El Espantatiburones.

Otros actores más relacionados al cine independiente no están lejos de estos proyectos: Steve Buscemi es el villano Randall de Monster S.A. y Rat Templeton aparece en La telaraña de Charlotte, mientras el escritor y director de la elogiada Tiempo de volver, Zach Braff, dio voz al exitoso Chicken Little.

Varios nombres que figuran en los créditos se deben a intervenciones simbólicas. Si El Espantatiburones es una sátira al cine de gánsters, que fuera el propio Martin Scorsese quien interpretara a Sykes y Robert De Niro a Don Lino, es el broche de oro del film. Luego de filmar nueve películas juntos, es la primera vez que director y actor tenían la posibilidad de actuar juntos: "Nos reímos mucho. Me gustó poder parodiar algunos de los diálogos que llevamos 30 años haciendo", comentó el ganador del Oscar a Mejor Director por Los infiltrados. Otro caso similar es el trabajo del actualmente retirado Paul Newman en Cars, el mítico actor es fanático del automovilismo.

BOOM ANIMADO. Mientras Will Smith planea abrir su propia empresa de animación en la India y Tom Hanks se propuso superar la dificultad de incorporar varias figuras humanas en un proyecto de animación (el dibujo más difícil de animar, ya que requiere mucho más tiempo cuidar los detalles), con El Expreso Polar y Ant Bully, el antihéroe del cuento de hadas al revés arrasó nuevamente con la taquilla estableciendo un récord. La tercera entrega del ogro, que deberá prepararse para ser padre y rey, consiguió 122 millones de dólares durante el fin de semana de estreno, superando así el éxito de la segunda entrega de la saga, que convirtió a Shrek en el film de animación con mayor recaudación (1.400 millones de dólares). Sin embargo, la desplazada Blancanieves puede presumirle a Shrek de seguir siendo el dibujo más visto de la historia, mientras que él, hasta ahora, debe conformarse con ser el tercero.

La industria cinematográfica argentina se propone imitar la moda hollywoodense de contratar las voces de intérpretes famosos como herramienta de marketing. Sin embargo, la falta de cultura de doblaje hizo que varios intentos resultaran fallidos. Este es el caso de los trabajos de Daddy Brieva y Luciana Salazar, quienes les dieron voz a Isidoro y Cachorra en la película animada Isidoro. Mejores fueron las críticas para Patoruzito, que luego de un casting de 700 candidatos los directores de la animación decidieron contratar únicamente a dos intérpretes consagrados, que realmente pudieran estar a la altura de las exigencias, mientras que el resto del elenco lo completan actores impecables en el doblaje, pero sin exposición mediática. Norma Aleandro dobló a la bruja Jiuma y Julián Weich al fantasma Benito. Los increíbles, éxito de Pixar, fue doblada en México, España y Argentina. Entre los artistas con renombre que prestaron su voz, se encuentra el director español Alex de la Iglesia, que interpreta a El Socavador. Mientras en la versión argentina, Juana Molina remplaza a Holly Hunter como La Sra. Parr, Ruben Rada a Samuel L. Jackson como Lucio Best y Favio Posca da voz a Edna Moda.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar