Con 20 años de televisión y 30 de radio, el comunicador uruguayo Christian Font atraviesa uno de los momentos más intensos de su carrera. En pocos meses se incorporó a Canal 10 como especialista en espectáculos, Carnaval y entretenimiento de Subrayado, panelista de Polémica en el bar y nuevo conductor del magazine La mañana en casa.
De esta manera, Font se convirtió en el único conductor que pasó por las mañanas de los tres canales privados uruguayos: estuvo en Bien despiertos de Teledoce, integró durante ocho años Buen día Uruguay en Canal 4 y ahora desembarcó en el programa matinal de Saeta.
Además, mantiene su participación en La pecera junto a Ignacio Álvarez y ya tiene confirmado su ingreso al staff 2027 de Carnaval de Uruguay con la murga La Justa. En esta entrevista, habla de la evolución de los magazines televisivos, el streaming, la inteligencia artificial, el humor en radio y su presente profesional.
-Sos uno de los pocos conductores que pasó por las mañanas de los tres canales privados. ¿Qué diferencias encontraste entre esas etapas?
-Son épocas completamente distintas. Cuando arranqué en la mañana televisiva, allá por 2006, los programas eran mucho más largos y había una única gran mañana. También existía un bloque enorme dedicado a cuestiones domésticas o prácticas que hoy encontrás repartidas entre TikTok, YouTube y redes sociales. Lo que más cambió fue la preparación previa. Me acuerdo de llegar temprano al canal para Bien despiertos y con Gastón Solé, abrir los diarios, marcar noticias con resaltador e imprimir páginas para salir al aire con carpetas llenas de papeles. Después la tecnología agilizó todo: llegaron los resúmenes por mail, WhatsApp, los contenidos compartidos con producción. El conductor empezó a formar parte más activa de la generación de contenidos.
-¿Cambió también la idea del conductor?
-Sí. Yo siempre defendí que el conductor tiene que hacer de todo. No solo presentar. Me gusta poder hablar tanto con un divulgador de inteligencia artificial como con una especialista en mascotas. Ahí acumulás millas. Antes pensábamos demasiado en “el público de la mañana” como una sola cosa y hoy entendemos que la audiencia tiene intereses mucho más diversos.
-¿Qué se mantiene intacto en los magazines?
-El tono. La sensación de acompañamiento. La idea de que sos parte del living de la gente. Eso no cambió nunca. Y también el trabajo en equipo. En La mañana en casa somos varias voces: Petru (Valensky), Eli (Eliana Dide), Magui (Magdalena Correa), Ana Durán, Leti Cohen… uno pasa a ser un instrumento más dentro de la orquesta.
-Todo tu desembarco en Canal 10 fue muy rápido. Arrancaste en Subrayado y enseguida llegaron Polémica y La mañana en casa.
-Sí, fue rapidísimo. Yo estaba cómodo en Canal 12, pero no tenía un proyecto fijo. Ya había existido hace unos años un interés de Subrayado para incorporarme y finalmente se dio ahora. También coincidió con los 70 años del canal y con la necesidad de alguien que pudiera cubrir carnaval, entretenimiento y cultura en general. La propuesta me entusiasmó muchísimo. Me entendieron en Canal 12, de donde me fui en excelentes términos.
-¿Qué buscás hacer en Subrayado?
-Yo lo planteé como un espacio de entretenimiento dentro del noticiero. Me gusta trabajar por segmentos y dar continuidad a ciertas ideas. Hay cosas clásicas, como la cartelera de estrenos, pero también informes sobre los 70 años de Saeta, rankings temáticos, referencias de Uruguay en películas internacionales o aniversarios de programas históricos. Estoy tratando de trabajar a largo plazo, planificando contenidos con 20 días de anticipación. Eso para mí es nuevo y muy estimulante.
-¿Cómo nació el segmento “Uruguay en el cine”?
-Hace años que recopilo menciones a Uruguay en películas internacionales. Cuando empezamos a hacerlo en televisión, la gente empezó a aportar datos y eso me fascinó. Ya hubo informes armados a partir de mensajes de televidentes.
-En Polémica en el bar ocupás un lugar distinto al de otros panelistas. ¿Cómo te adaptaste?
-Muy rápido. Creo que la mitad del trabajo del conductor es escuchar. En los primeros programas fui tratando de encontrar mi lugar sin salir desesperado a buscar un titular. Cada integrante tiene un perfil muy definido: ya sabés desde dónde pregunta cada uno. Yo trato de buscar un lugar riguroso, pero también más irónico. A veces las cosas que más duelen entran mejor desde la sonrisa que desde el puño crispado.
-Pero no le escapás a la confrontación.
-No, para nada. Si hay que discutir, se discute. No tengo ningún problema con eso. Lo que pasa es que mi tono natural no es el del polemista clásico.
-También seguís muy activo en radio con La pecera.
-Sí, y no quería dejar ese espacio. Desde 2021 estoy vinculado al programa. El año pasado cambiamos un poco el régimen de participación porque coincidió con “Tu cara me suena”, que demandaba muchísimas horas de grabación, pero sigo muy conectado. Los martes estoy al comienzo del programa, los miércoles guiono espacios y los viernes participo en vivo durante toda la emisión.
-¿Cómo hacés para sostener tantas actividades a la vez?
-La organización familiar es lo más difícil en el panorama laboral. Llevar a los gurises, médicos, compras, horarios… eso se hace complejo, pero nada pesado. Disfruto muchísimo trabajar. Soy madrugador, me gusta escribir, pensar ideas, preparar guiones. También aprendí algo importante: el año pasado tuve un pico de estrés muy fuerte y tuve que parar. Ahí entendí que había que organizarse mejor y dejar espacios de descanso.
-En estos años aparecieron streaming, plataformas y nuevas formas de consumo. ¿Sentís que los medios tradicionales están en crisis?
-No, en absoluto. Escuché muchas veces que tal o cual invento iba a matar a la radio o a la televisión. Lo que hacen los medios es rediseñarse y converger. El streaming no sustituye a la televisión abierta: la complementa. Y la televisión abierta tiene estructura, gimnasia y capacidad para generar contenido también en lo digital.
-¿Y el público joven?
-Tampoco compro eso de que no mira televisión. Lo vi clarísimo con Reenviado, que hicimos en Canal 4. Era un formato pequeño que iba a durar tres meses y terminó durando años. Ahí descubrí que había gurises que lo miraban con los padres. El consumo cambió, sí, pero no desapareció.
-En La pecera trabajás mucho con inteligencia artificial. ¿Cómo es ese proceso?
-Con inteligencia artificial hacemos humor, canciones, voces y sketches. En muchos casos las voces son mías, pasadas por filtros. Yo grabo, limpio ruidos, edito, ajusto tonos y genero el personaje. La IA es una herramienta fantástica, pero la última palabra siempre la tiene el humano.
-¿Te interesa explorar más ese mundo?
-Muchísimo. Creo que con La pecera fuimos bastante pioneros en Uruguay usando inteligencia artificial para humor y contenidos. Pero siempre entendiendo que es una herramienta complementaria. La creatividad sigue siendo humana.
-También hablaste públicamente sobre tu cambio estético, con el implante capilar. ¿Cómo fue esa decisión?
-Fue un proceso personal. Empecé viendo amigos y colegas que se habían hecho tratamientos y se sentían muy bien. Entonces dejé de preguntarme “por qué hacerlo” y empecé a preguntarme “por qué no”. La doctora María Noel Reyes hizo un trabajo espectacular y la verdad es que me sentí muy bien con el cambio.
-Estás atravesando uno de los momentos más intensos de tu carrera. ¿Cómo te sentís?
-Muy bien. Me siento en un lindo momento. Acá en Canal 10 me recibieron bárbaro, tanto en Subrayado como en La mañana en casa y Polémica. Cuando las cosas se dan en un buen ambiente, la jornada pesa menos. Mientras la familia y la salud acompañen, el resto se acomoda.
-Trabajaste en los tres canales privados, el 4, el 10 y el 12. ¿Qué caracteriza a cada uno, según tu experiencia?
-Cada canal tiene figuras que lo marcaron, ciclos que lo marcaron y también una impronta propia de hacer las cosas. El 12, por ejemplo, es una pantalla muy cuidada. Hay una apuesta al big show y a las grandes producciones que es súper profesional. También hay un concepto de entretenimiento muy ligado a la familia. Canal 4 siempre tuvo una beta más vinculada a lo popular y al vivo, usando un lenguaje muy directo. Además, tiene estupendos técnicos. De todas mis etapas televisivas me llevé algo bueno, además de amigos y compañeros. Y Canal 10 me parece que conjuga un poco lo mejor de esos mundos. Sin dudas es popular, pero al mismo tiempo hace apuestas muy fuertes de producción y entretenimiento. Es un canal exigente con los contenidos, con cada una de sus áreas y con el cuidado de la pantalla. Además, tiene algo especial para mí por este momento particular: coinciden los 70 años de Canal 10 con mis 20 años de televisión y mis 30 años de radio. Y como soy muy fanático de la historia de los medios y del archivo televisivo, estar trabajando acá en este aniversario tiene un valor simbólico muy fuerte.
-Para el Carnaval 2027, ¿tendrás una participación más activa?
-Sí, estoy muy entusiasmado porque seré parte de la murga La Justa, que ya hizo el anuncio oficial. Así que volveremos a salir.