Charlize y su año malvado

La despiadada Reina de Blancanieves y el cazador y una empresaria fría y calculadora en Prometeo son los roles que eligió para este 2012.

 20120622 800x551

Entrevista gentileza Life Films

La sudafricana Charlize Theron irrumpió en la pantalla grande del 2012 con dos papeles poco simpáticos. Ya la vimos como la Reina Malvada de Blancanieves y el cazador, donde es uno de los pilares de una versión bastante oscura del cuento de los hermanos Grimm. Y desde hace una semana está en cartel también con Prometeo, el esperado film de ciencia ficción de Ridley Scott en el que encarna a la empleada de la corporación que financia la misión en la que un grupo de exploradores va tras una pista que puede llevar al origen de la humanidad en la Tierra. De este último trabajo habla en esta entrevista que brindó en el Comic-Con de San Diego.

Charlize Theron es una de las más versátiles y encantadoras actrices de primera magnitud actualmente en el cine. Nacida en África del Sur, ya era una muy buena actriz de la pantalla grande cuando en 2003 ganó un Oscar por su extraordinaria actuación como una prostituta convertida en asesina en serie -Aileen Wuornos - en la película de Patty Jenkins, Monster. Antes, había llamado la atención por su participación en películas tan diversas como El abogado del Diablo, Las reglas de la vida y La leyenda de Bagger Vance.

Prometeo, su más reciente estreno en cine, no es la primera experiencia de Theron en ciencia ficción. En 2005, interpretó el papel principal en la película Aeon Flux, basada en la serie de televisión animada creada por Peter Chung, y también fue parte de la adaptación de John Hillcoat del libro de Cormac McCarthy, La carretera, como la difunta esposa del personaje de Viggo Mortensen en las secuencias de sus recuerdos.

Es además una experimentada productora de cine, involucrándose como tal en Monster, el documental East of Havana, y la comedia Young adult, del director y la guionista de La joven vida de Juno -Jason Reitman y Diablo Cody-, película que también protagonizó y por la que fue candidata al Globo de Oro como Actriz de Comedia o Musical.

En 2008, ayudó a llevar a la pantalla el drama en dos etapas de Guillermo Arriaga, Lejos de la tierra quemada.

Este año, se la puede ver en Blancanieves y el cazador, como la Reina Malvada, y estará además en la cinta de George Miller, Mad Max: Fury Road.

En esta entrevista realizada en el Comic-Con de San Diego, la actriz habla de la experiencia que significó filmar Prometeo, bajo las órdenes de Ridley Scott.

-¿Cómo fue que supo del proyecto?

-Estaba en Malasia y mi agente me llamó para decirme "te voy a enviar el guión". Había conocido a Ridley (Scott) hacía un par de años de manera social, así que sabía que estaba trabajando en este proyecto. Como iba a ir a Australia para hacer Mad Max, no le di mucha importancia, aunque tenía muchas ganas de trabajar en Prometeo. Cuando se pospuso Mad Max, Ridley nuevamente me buscó, me envió el guión y me dijo "leélo y vas a ver que a los treinta minutos el texto explota". Estaba en medio de un chubasco sobre una montaña, tratando de leer el guión bajo un árbol pues era el único lugar en donde tenía recepción.

-¿Cómo fue trabajar con Ridley Scott?

-Siempre hay un director que es como un sueño y Ridley es eso para mí. Solía bromear cuando tenía una mala experiencia con directores novatos. Volteaba hacia mi socio en la producción y le decía "¡Cómo me gustaría estar trabajando con Ridley Scott!". Quiero estar cerca de alguien que sabe lo que está haciendo y que toma el control. Siempre fue Ridley con quien fantaseaba trabajar.

-Damon Lindelof, el guionista, dice que usted colaboró con él para darle mayor cuerpo al personaje en el guión cinematográfico. ¿Cómo fue ese proceso?

-Pensé que tenía un potencial tremendo para explorar los temas que el guión ya estaba explorando a través de los ojos de un personaje que es tan distinto a todos los demás que van en esta misión. Están los científicos que van en el viaje -uno es creyente, el otro realmente no lo es- y se tocan todos esos temas; pero para realmente experimentar todas esas cosas está el punto de vista de alguien que proviene de un ambiente más frío, más fundado en lo económico… fue algo interesante. Con Damon tratamos de encontrar la manera de darle mayores facetas al personaje. Fue en ese momento en que realmente me emocioné. Es algo increíble cuando ves ese potencial y realmente querés que resulte. Estás a dos meses de iniciar la filmación y hablas por teléfono con el escritor y estás totalmente loca diciendo "no lo sé... ¿qué sucede si...?". Estás lanzando todas estas ideas a alguien a quien admirás y luego, una semana y media después, te envían el borrador y te quedás como "¡Wow!". Fue muy halagüeño, me emocionó mucho colaborar con Damon y Ridley, y salir adelante.

-¿Quien es Meredith Vickers, tu personaje?

-Es alguien muy distinto a los personajes que había interpretado antes. Es esencialmente alguien dedicada a los negocios. Es quien opera la máquina que va a esta misión en el espacio. Al principio da la impresión de ser muy profesional, muy fría y acartonada. Parece que todo tiene que ver con el dinero para ella y eso es tan sólo una faceta. No es científica, no es una creyente. Mantiene una nave ordenada pero uno se puede dar cuenta de que va a ser un problema. Es hasta cierto punto un enigma. Uno cree saber quién es pues da la imagen de ser muy profesional, pero se vuelve una persona bajo mucha sospecha. Te preguntás qué está sucediendo con ella y qué es lo que realmente está haciendo. La verdadera emoción para mí al interpretar este personaje es que en el tercer acto realmente se revela y vemos finalmente qué es lo que está haciendo ahí.

-La ciencia ficción ciertamente permite que los personajes femeninos se vean con mucho poder, algo en lo que Sigourney Weaver fue pionera en la primera película de Alien y algo que usted misma ha tenido oportunidad de interpretar con Aeon Flux. ¿Pasa algo similar en Prometeo?

-Ripley es un clásico, ¿no es así? Para cualquier muchacha que vio eso, fue algo así como "¡Sí... es hora de bailar!". Creo que Ridley fue el primero en sacar plena ventaja de cómo explorar temas que les habían permitido desarrollar mayormente a los hombres en el cine. Lo grandioso de él es que creo que esto vive bajo su piel. Tiene cierta visión de las mujeres que lleva de manera natural. La manera en que filma a las mujeres… está constantemente añadiendo nuevas capas. Es algo muy especial que un director hombre esté consciente de cómo elevar el papel de una mujer todos los días, aún cuando no esté escrito en el guión. Creo que es algo innato pues así siente él sobre de las mujeres. Le gustan ese tipo de mujeres.

En una de las primeras conversaciones que tuve acerca de mi personaje en Prometeo, aprendí que Ridley hace aterrizar el tema y lo ubica dentro de la realidad. Ella está a cargo de esa operación y creo que hay algo acerca de una muchacha que está a la sombra de su padre. Hay temas interesantes con los que uno puede jugar si estás creando a esta mujer que tiene una fuerza increíble y muchas agallas.

-¿Siempre está buscando papeles femeninos fuertes?

-No me propongo interpretar a un personaje con fuerza. Trato de encontrar las circunstancias y ser lo más honesta posible dentro de ellas. No hay nada más falso que meterse en la ropa de un personaje que en realidad no posee esas características. Una vez que todos entendimos el mundo que queríamos que ella explorara, me puse el traje y pensé "¡Sí, quiero dar órdenes a la gente!". Es algo que sólo vas encontrando por el camino.

MEREDITH VICKERS

Es una empleada de la Corporación Weyland, enviada por su jefe para supervisar (y probablemente controlar) la misión espacial. "Es una mujer en un traje que poco a poco va mostrando su piel con el desarrollo de la historia", ha dicho Theron de su personaje en Prometeo. "Es una especie de villana que definitivamente maneja un plan".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar