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Cantante de Karibe con K Miguel Cufós relanza su carrera y habla de los excesos: "Cometí errores y aprendí"

El artista de 57 años se refiere por primera vez al consumo de alcohol y drogas y cómo eso afecto a su carrera y a su imagen profesional. En una nueva etapa y tesitura para su vida, está lleno de proyectos.

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Miguel Ángel Cufós.

Redacción El País.
Miguel Ángel Cufós, "El ángel de la plena”, uno de los cantantes principales de la legendaria Karibe con K, ha hecho borrón y cuenta nueva en su carrera y en su vida. Luego de años de excesos, el músico se planta desde ahora en el escenario con el profesionalismo de siempre y renovada imagen para cantar los clásicos bailables y también temas nuevos.

“Me equivoqué, pero también aprendí”, reconoce. Además, prepara con su socio y amigo Gerardo Nieto el lanzamiento de un emprendimiento gastronómico en Carrasco.

Miguel Ángel Cufós canta buena parte de los clásicos de la legendaria orquesta Karibe con K, como Terremoto de amor, Entre la espada y la pared, entre muchos otros. Las canciones forman parte de los shows que brinda en la actualidad, además de temas nuevos.

—¿Qué caracteriza al nuevo “Miguel Ángel Cufós”?

—En el camino uno cometió errores y busco ahora conciliar con la primera imagen que tiene mucha gente de mí. De repente alguien me vio, en mi etapa intermedia, subir medio tomado a un escenario o duro como se dice en la jerga, pero eso se terminó. Desde un tiempo a esta parte, pasé raya en mi vida y en mi carrera. Tengo 57 años y quiero aprovechar a pleno de todo, sin los excesos que alguna vez me perjudicaron.

—¿Cómo fue que caíste en esos excesos?

—Los primeros tiempos de Karibe con K fueron de un crecimiento de popularidad impresionante. Estamos hablando del año 1989 - 1990. En pocos meses pasamos a ser figuras que ya no podíamos salir a la calle. Podés conquistar a la mujer que quieras. Éramos todos chiquilines jóvenes, de 19 o 20 años, que éramos prácticamente que dioses en el mundo de la noche. Nadie te obliga a nada pero las oportunidades de consumo se van abriendo. En ese momento, además, el asunto de la droga era tabú completamente, lo que en cierto sentido la hace más atractiva por lo prohibido.

—¿Llegaste a tener problemas de salud o familiares por el consumo de alcohol o drogas? ¿Perdiste el control?

—No, no. Por suerte nunca llegué a ese extremo. Nunca hice barbaridades. Me afectó la vida profesional, básicamente. Se generó también una fama que no me hizo bien. En mi nueva etapa quiero corregir todo eso. Pero fuera de eso, no tuve problemas. Es verdad que me separé dos veces pero esta circunstancia no tuvo nada que ver. Si nunca hubiera tomado nada, seguramente me hubiera separado igual.

—¿Qué te hizo hacer el clic por el cambio?

—La vida, mis amigos, mi nueva etapa de pareja. Estoy muy bien con mi compañera Paola Álvarez. Gerardo Nieto, mi compañero de Karibe, ha sido un puntal. Me está ayudando mucho musicalmente y en lo personal. Me di cuenta de que por el camino que yo iba no se llegaba a ningún lado bueno. Por suerte, conservo la voz y todas las ganas de brindar a la gente lo que la gente me ha dado. Muchos me paran para decirme que se enamoraron con las canciones de Karibe o que le pusieron “Miguel” a su hijo por mí. Esas cosas me dan impulso tremendo porque el paso de uno por la vida no ha sido en vano

Karibe con K: Miguel Ángel Cufos, Yesty Prieto y Gerardo Nieto. Foto: Leonardo Mainé
Nota a Miguel Angel Cufos, Yesty Prieto y Gerardo Nieto, integrantes de Karibe con K, banda de musica tropical uruguaya, en la plaza 1 de Mayo de Montevideo, ND 20201125, foto Leonardo Maine - Archivo El Pais
Leonardo Maine/Archivo El Pais

—Más allá de actuaciones con Karibe con K, que cada tanto se reúnen, actúas como solista…

—Sí, claro. Voy a fiestas, eventos, reuniones… Actuamos unos 40 minutos, con todos los clásicos y también otros temas menos conocidos. Desde hace dos años que estoy en esta nueva etapa de brindar a la gente lo mejor de mí. Tengo una edad en la que puedo decir que me queda todavía mucha cuerda, conservo la voz y la garganta y tengo la energía intacta. Es un momento bisagra para mí porque en la medida que haga las cosas bien, podré seguir cantando mucho tiempo y retirarme con la imagen que la gente se merece.

—¿Cómo se dio tu llegada a Karibe con K?

—En ese tiempo yo estaba en Los Carlitos y luego a los Gabys, en Carnaval. Ahí conocí a Eduardo Rivero, que en ese momento estaba en Sonora Palacio, a donde me llevó como cantante. Cuando se le presentó la oportunidad de tener su propia orquesta, me preguntó qué quería hacer. Yo podía seguir en la Palacio, que era tremenda orquesta, pero le dije que como él me había traído, me iba con él. Así se armó el plantel de Karibe. A Gerardo (Nieto) lo recomendé yo y Yesty (Prieto) ya estaba en el antecesor “Sonora Caribe”.

—El estallido de popularidad fue intenso, ¿cómo lo vivieron ustedes?

—Fue impresionante. Nosotros salimos a escena por primera vez en mayo de 1989 (se cumplen ahora 25 años) y a los cinco u seis meses después ya no podíamos salir a la calle. Fue un cambio muy rápido. Si bien uno cuando integra una banda, espera una repercusión. Nunca imaginamos esa magnitud. Fue todo muy de golpe; de la noche a la mañana pasamos a tener una popularidad que esperábamos. Se nos caía la plata del bolsillo también.

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Miguel Ángel Cufós.

—¿Derrochaste dinero, también?

—Yo gasté más de 100.000 dólares en un año. Renové todos los electrodomésticos en la casa de mi viaje y después no sé en qué gasté. No me arrepiento pero hoy no los gastaría tan rápido. De ese éxito fueron 10 o más años corridos en los que pasamos momentos muy buenos y también de los otros. Hoy Karibe con K es una marca registrada que sigue siendo convocante y cada vez que nos juntamos, llenamos.

—También estás involucrado en un proyecto gastronómico…

—Sí. Con Gerardo Nieto también tenemos el proyecto de abrir una parrillada en la zona de Carrasco, en Av. Italia en Millington Drake. Se va a llamar El Jardín y además de buena gastronomía, vamos a tener muchas propuestas artísticas, musicales pero también de humor y otros géneros. Me tiene muy entusiasmado y forma parte del mismo proceso de recuperación y de ir para adelante.

—En algún momento hubo algún conflicto en la interna de Karibe, que fue noticia. ¿Cómo es el relacionamiento entre ustedes?

—Como en todo grupo de trabajo hubo y hay diferencias y matices. En aquel momento el mal entendido se dio a conocer, pero no pasó a mayores. De hecho, al poco tiempo hicimos el show que teníamos previsto y todo siguió como siempre. En la primera época también hubo desencuentros, solo que no se hicieron públicos. Convivimos muchos años de trabajo; pasábamos más tiempo más arriba del ómnibus que en nuestras casas. Pasamos varias navidades o fin de año tocando por ahí en lugar de brindar con nuestros familiares.

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Miguel Ángel Cufós.

—¿Cuál fue el secreto de esa explosión de Karibe con K?

—Eduardo Ribero tuvo la visión y nosotros pusimos lo nuestro. Se conjugó todo. En aquel momento, las orquestas (Palacio, Borinquen, Casino, Camagûey…) tocaban y cantaban como los dioses. Nosotros hicimos lo mismo pero apostamos también al show visual: éramos jóvenes, facheros, nos vestíamos con brillos y también había buenos músicos y buenos cantantes. Eduardo nos instruyó mucho: no nos dejaba quedar en los bailes, por ejemplo. “No, ustedes son estrellas. Ustedes son inalcanzables. Se tienen que ir”. Nos obligaba a sacarnos fotos con todo el mundo que nos pidiera pero después, a irse. Fue un adelantado en muchos aspectos.

—El final de aquella etapa, ¿qué lo marcó?

—Hubo algunos desencuentros entre algunos y Eduardo. Algunos vieron la chance de largarse solos. También estaba el desgaste de tanto tiempo. Vino la etapa del llamado “pop latino”. Yo me quedé con Eduardo e hicimos Chicano. Yo siempre estuve eternamente agradecido a Eduardo y a todos los músicos de Karibe. Pasaron muchos: hubo épocas con Fata Delgado, Pinocho Sosa, hasta Martín Quiroga estuvo en la última etapa. Fue una escuela.

—Tenés cuatro hijos. ¿Alguno sigue tus pasos musicales?

—Sí, soy padre de Manuel, Luana, Rodrigo y Diana. Los cuatro son una bendición: tienen 7, 13, 24 y 30 años. El de 24 es percusionista toca y muy bien.

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