Una comedia dramática dividida en tres partes y matizada con canciones de amor es este interesante y disfrutable film de Christophe Honore. La historia gira en torno a Ismael (Louis Garrel), un periodista de novio con Julie (Ludivine Sagnier). Como la relación pasa por un desgaste, se han embarcado en un menage a trois con Alice (Chiara Mastroianni). Pero la cosa no mejora. Un hecho inesperado cambia todo y pone a Ismael en el centro de una situación de la que entran y salen miembros de la familia de Julie, Alice y un joven estudiante que hace que descubra otras inquietudes. Lo original, aunque se haya hecho muchas veces, es que buena parte de la historia se cuenta a través de letras de canciones que interpretan los propios actores. Un recurso que si no es bien utilizado puede jugar en contra. No es éste el caso porque las canciones no interrumpen la acción, sino que se incorporan a ella con mucha naturalidad y suman al relato. Son ráfagas de aire fresco cuando la tristeza se impone, pero sin burlarse de ella nunca. El elenco está muy bien, destacando por su rol protagónico Garrel. Si a esto le agregamos que el fondo es nada menos que París, la propuesta aparece por demás tentadora.