Por: Miguel Bardesio
Fue pintor de autos, vendedor de medias en la feria, repartidor de alfajores y empleado de una quesería. Después vino el Carnaval, el teatro y luego la TV con el personaje de Charoná, de ahí a Canal 10, donde estuvo al frente de Récord Guiness y de Dale con todo... hasta que las circunstancias (internas y externas) lo dejaron fuera de la pantalla: mano atrás y rostro adelante, se fue a Buenos Aires para participar de alguna cámara oculta en Videomatch. De vuelta a Uruguay, en 2007, entró a Canal 4 como pizzero y conductor de Pizza a Carballo, cuyo ciclo de cuatro años se cerró en 2010. Ahora, el lunes, Luis Alberto Carballo, de 43 años, oriundo de La Comercial y uno de los conductores de TV más populares de los últimos años se lanza a una nueva apuesta. A las 14:00 del 2 de mayo se estrena en Monte Carlo TV Algo contigo un programa diario, en vivo, con entretenimientos, premios y humor... tan variopinto, tal vez, como la propia vida del comunicador.
Lo acompañarán Diego Bello, (el cupletero de A contramano, aquel de "vos no sos normal, Esteban), la sexóloga Carolina Villalba y la modelo y conductora Natalie Yoffe. "Es un programa raro, igual a todos, pero también distinto. Va a haber música, muchos juegos con la gente, invitados, notas, personajes", adelanta Carballo a Sábado Show. La producción será de Ariel Telles y Karina Broglia y el guión, de Fernando Schmidt, el mismo equipo que trabajaba para Terapia de pareja, el programa de Gaspar Valverde y Karina Vignola.
Dos de la tarde y en vivo. Algo contigo implicará el regreso de Monte Carlo TV, con una producción nacional, al horario de la tarde. La comparación con el histórico ciclo de Omar Gutiérrez, que estuvo 20 años en esa pantalla, será inevitable en muchos casos. "Es obvio, pero también van a ver cosas que lo diferencian mucho de De igual a igual. Ojalá repitamos el éxito de Omar, que es un ícono de la TV, pero no estamos pensando en hacer lo mismo", asegura el conductor.
La verdadera competencia empero, será Esta boca es mía, por Teledoce e Intrusos en el 10. De todos ellos, de riesgos y desafíos y hasta de su pasado como vendedor de medias, Carballo contestó a todo.
-¿Cómo surge Algo contigo, como idea?
-Cuando terminó Pizza, el año pasado, el Canal tomó la decisión de no continuar con ese ciclo. Pero también me comunicó que quería seguir contando conmigo. Me ofrecieron hacer Gran Hermano y en el interín surgió este proyecto, que fue presentado por Ariel Telles. Lo aprobaron y nos pusimos a trabajar en él.
-¿Cómo lo definirías?
-Va a ser raro… igual a todos pero distinto. Va a tener música, notas, muchos juegos con la gente, humor... Capaz que a los tres meses decimos que es un programa así o asá. Obviamente es un programa de entretenimientos, pero con muchos condimentos. Tendremos, por ejemplo, un certamen donde esté involucrada toda la familia. Se llamará "una familia de película" y la idea es que los miembros repitan una escena de una película famosa. Tendremos un jurado y votación del público. Ese es uno de los juegos, pero tenemos muchos otros previstos. Va a haber importantes premios en efectivo. Una producción muy grande.
-¿Cuál será tu rol?
-Voy a ser el conductor, pero además está pensado aprovecharme más en la parte humorística… Un día capaz que me pinta hacer el programa vestido de Einstein y lo hago. Sin dejar de ser Luis Alberto Carballo, queremos jugar con personajes. Diego Bello me va a acompañar en eso, es una garantía.
-¿Qué es lo que más me te entusiasma?
-Esto no es demagogo, ni nada, pero me entusiasma que encontré en Ariel y en la producción un equipo de gente que, en el buen sentido, me quiere exprimir, aprovechar todo lo que podría dar. Siempre está bueno que te dirijan. Hay grandes actores, pero de repente, si no están bien dirigidos, no lo hacen tan bien. Yo era y sigo siendo de ponerme las cosas al hombro y hacer todo. En este caso, me voy a poner el programa el hombro, pero tengo gente al lado mío que también lo hará de la misma manera. Me estoy entusiasmando porque me gusta mucho la idea de aprovechar lo histriónico, la alegría, el jugar con la gente…
-¿Te gusta el horario de la tarde?
-Me gusta. Hay un público definido. La ama de casa, el veterano, el adolescente que vuelve del liceo. Vamos a tratar de entretenerlos a todos y que el programa se alargue muchas horas en la casa, que se comente. Uno hace todo para trascender, para que tenga éxito. A veces no nos sale tan bien, pero uno hace las cosas para que sean un éxito.
-Seguramente se lo compare con el ciclo de Omar Gutiérrez de Canal 4...
-Sí, es obvio. Pero hay cosas que lo van a diferenciar mucho. Cuando hice Pizza me iban a comparar con El show del mediodía. Es como todo. Si hago un programa como Sonríe (te estamos grabando), lo van a comparar con Bendita TV. Es parte de la cosa, pero si nos ponemos a pensar en eso, no hacemos nada. Ojalá repitamos el éxito de Omar cuando estuvo en el Canal, pero lo haríamos con cosas diferentes.
-¿Vas a tomar mate?
-Depende del chivo (risas). Pero no, en serio, cuando Omar se fue del canal, a mí me habían propuesto hacer un programa en ese horario. Estaba esa idea pero en ese momento dije que no, porque quedaba como que desplazaba a Omar. Políticamente hablando, artísticamente ni hablar. Es un ícono.
-¿Y ahora por qué aceptaste?
-Porque pasó el tiempo, Omar está en otra pantalla, en otro horario. Esta vez, la verdad, cuando me propusieron Algo contigo, ni pensé en Omar. Como seguramente él no pensó en Sarita (Perrone) y Leo (Lorenzo) cuando le ofrecieron la mañana de Canal 10.
-¿Lo vas a invitar?
-Sí, ¿por qué no? Yo lo adoro a Omar. Ha sido mi padrino en la radio, siempre le pedí consejos.
-¿En Omar no pensaste, pero sí en Victoria Rodríguez? La competencia va a ser con Esta boca es mía?
-Son programas muy distintos. Me gusta el programa de Victoria, pero nuestra propuesta pasa por otro lado. En el 10 creo que está Intrusos a esa hora. Nosotros algo de eso vamos a tener, un poco de farándula uruguaya. Creo que la farándula, de la forma en que se trataba en Pizza a Carballo, con el personaje de Drácula, estaba bien. Nadie se va a meter debajo de la cama de nadie. También vamos a tener un notero, móviles. Es una producción grande, con mucha gente involucrada. Hasta algo de archivo vamos a tener, sin ser un Bendita TV o un Sonríe.
-¿Te pareció bien que se discontinuara Pizza a Carballo? ¿qué te llevás de ese ciclo?
-Fue una decisión del Canal que yo, si bien me parecía que podía continuar, compartí en muchos de sus argumentos. A mí siempre me queda la nostalgia del primer año, eso era Pizza a Carballo, los sábado a la noche. Lo manejábamos de otra manera, con mujeres en ropa interior, con algo de sexualidad, con un elenco increíble: Horacio Rubino, Julio Vázquez, Flavio Miller que falleció, Patricia Fierro, Fernanda Silva... Hacíamos sketchs en vivo. Siempre quedé nostalgioso de ese primer año. Después, todos tuvimos que readaptarnos al horario del domingo al mediodía, donde se cambió el contenido y también los costos. Quizás la gente no lo sabe, pero un minuto de publicidad a las 10 de la noche es más caro que un minuto al mediodía. Y el último año fue complicado personalmente, para mí. Con muchos problemas. De remarla demasiado y se fue desgastando el producto.
-La despedida de Pizza fue extraña, con una nota a Cacho de la Cruz...
-Es verdad. Fue raro. Habíamos intentado hacerle notas antes y esto salió por una gestión de Carlos Viana. Me enteré que Cacho terminaba con Chichita antes que nosotros y se me ocurrió hacerlo. Nos dijo que sí y fuimos a la casa. Habló de muchas cosas, fue una charla muy linda. Es un grande, es el Señor Televisión, le pese a quien le pese. Yo siempre digo que en este país si hay alguien que lo critiquen mucho, miralo porque debe ser bueno. Yo trabajé con él un año, le he robado todo lo que pude robarle y él lo sabe. La nota no está editada, salió todo lo que hablamos. Es más: él hizo un comentario que no era bueno para mí y yo pedí que no lo editaran. Es la postura de él y yo la respeto.
-Dijo que eras una primera figura y que no daba para que presentaras Gran Hermano...
-Es su postura. Yo pienso diferente. Me divierto mucho con Gran Hermano, con Evangelina (Ortiz). Lo hago un 50% como televidente y un 50% como conductor… uno se engancha con las locuras que hacen los participantes.
-Con Evangelina has sido malo...
-No, Yo fui muy bueno con Evangelina. Es difícil darse cuenta, capaz. La gente dice que soy malo porque le marqué las cosas o posibles errores. Pero es mejor que lo haga yo porque si no, si la dejo pasar, la trataría como una tonta. Además, quiero contarle a todos que Evangelina no es ninguna tonta, ella compró el personaje que era entre comillas "tonta".
-En el marco de tu carrera, ¿con qué compararías Algo contigo?, ¿con Dale con todo?
-No, con Dale con todo no. Si me pongo a repasar, un programa que me divertía como loco era Record Mundiales Guiness. Me gustaba esa conexión más de disfraz, de estar caracterizado. Volvíamos de cada récord y yo estaba en un personaje que tuviera que ver con eso.
-¿Cuál es el programa del que peor recuerdo tenés?
-No tengo malos recuerdos de fracasos, aunque no he tenido muchos. Hice alguna cosa que no estaba buena, como un programa en VTV que se llamana Los García González, pero no me arrepiento. Por lo demás, trabajé en tantas cosas.
-¿En qué?
-Tuve laburos que no se pueden creer. Mi padre murió muy joven. Ojo: no quiero decir con eso de que me puse la casa al hombro, porque no fue así. Pero la realidad es que mi viejo murió cuando yo tenía 16 y trabajé desde muy joven. Vendía medias en la feria, aprendí el oficio de pintor de autos, repartí alfajores, fui vendedor en La cancha, la famosa tienda de deportes. Cambiaba mucho de trabajo porque me enganché en Carnaval y nadie me bancaba que faltara dos meses, así que tenía que renunciar. Después sí aparecieron más cosas que tenían que ver con lo artístico, el teatro, la televisión y me fui perfilando.
-Hoy sos una de las figuras de Canal 4, ¿no está mal para un vendedor de medias?
-(Risas) Sí, es raro. De repente entrás al Canal y ves mi foto en la pared. Pará. Estoy acá, la pucha. Yo siempre fui un tipo de no autobombearme. Capaz que alguna vez pareció, pero nunca fue mi intención. A mí me gusta esto. Al aire, cuando la cámara se prende, soy el tipo más feliz del mundo. Por eso cuando no tenía laburo, fue una etapa muy difícil. Casi me muero: se terminaba el mundo para mí. No fue mucho tiempo, por suerte, un año y medio. Me acuerdo que un día llegué al canal y no me acuerdo por qué estaba re tirado, bajoneado. Tenía que grabar una presentación de las películas de Porcel y Olmedo y fue prenderse la cámara y me transformé. Cómo será que una chica que estaba acá me dijo: "Vos deberías llevar una cámara siempre contigo".
Fotos:
Inés Guimaraens Vestuario: Casa Rey (Maldonado 1083). Gracias: a Gabriel Semino, Eduardo Rey y Karina Broglia.