"Yo soy alguien"

| Con máscaras, títeres y un texto existencialista un profesor da clases de teatro y descubre nuevos rostros.

José Luis Bello portal amarillo droga 400x281
José Luis Bello

En el Portal Amarillo, siete muchachos van llegando sin mucho entusiasmo a la clase de teatro, una de las actividades del centro diurno que funciona allí. Picando una pelota y dejando claro que no tienen ganas se van sentando en las sillas que están contra la pared. El profesor, Carlos Saralegui, reparte unas fotocopias, coloca dos sillas adelante y le dice a dos que se sienten y vayan revisando el texto. Medio a prepo comienzan:

-¿Se puede saber dónde ha pasado la noche el señor?

-En un foso

-¿En un foso? ¿dónde?

-Por ahí.

Monocordes y entrecortados, comienzan a decir los textos: la primera escena de Esperando a Godot, de Samuel Beckett. Dos se sientan, estiran las piernas, cruzan los brazos. Championes Nike dorados y ropa deportiva uno; botitas de gamuza y vaqueros, el otro. El resto habla entre sí, mira para afuera, alguno se burla y se ríe cuando la lectura se tropieza. El profesor pide silencio: "Sentate derecho, levantá el brazo para decirlo, más fuerte, más fuerte". Los levanta, los abraza, los hace caminar, acercarse, alejarse, amagar un abrazo, alejarse, amagar un saludo, alejarse, abrazarse y les entrega las máscaras.

-Tomá la máscara.

-No quiero- dice uno que sigue picando la pelota y silbando.

Los otros dos siguen con Beckett, la máscara desinhibe: empiezan a subir el tono, a agacharse, a mover las manos. El resto observa y se mata de risa.

-¿Y no te han pegado mucho?

-Sí… no mucho.

-¿Siempre son los mismos?

- ¿Los mismos? No sé.

Saralegui saca un títere con el rostro deformado y le entrega una máscara al que sigue silbando. De costado y resoplando se corre para atrás la bisera y se coloca la máscara. El profesor empieza a improvisar: "¿Y vos quién sos? Porque no te quiero, porque no te quiero. Y ¿vos quién sos y vos quién sos?", interroga el docente. La máscara muestra y esconde un gesto de súplica, las manos acompañan y la voz suena cada vez más fuerte. "Y ¿vos quién sos y vos quién sos?", insiste el profesor.

- ¡Yo sooy aaalguien! ¡Yo soy alguien!

Todos aplauden.

-Tenés mucho talento

-No me interesa, yo estoy en otra, si puedo, voy a estudiar cocina.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar