ESTEBAN OVIEDO, HASSEL FALLAS
EMPRESAS COSTARRICENSES se lanzaron a la búsqueda de trabajadores especializados en el exterior para cubrir la falta de mano de obra en actividades en crecimiento.
Varios grupos productivos han pedido al gobierno autorizar el ingreso de foráneos capacitados en cocina de alto nivel, transporte público e, incluso, ingeniería en informática. Y el sector construcción necesita, además, técnicos especializados en labores como electricidad, topografía, dibujo y carpintería fina.
Se trata de puestos que tradicionalmente no han sido cubiertos por inmigrantes y que, además, requieren título profesional o técnico.
Los empresarios incluso piden al gobierno su aval para buscar personal más allá de Centroamérica (el mercado laboral inmediato), porque consideran que pueden encontrar a las personas que necesitan en el sur de México o en países sudamericanos como Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Por ejemplo, una sola empresa de autobuses solicitó aprobar el ingreso de 300 choferes nicaragüenses.
Costa Rica vive en este momento una tasa de desempleo de solo el 4,6% pero, a la vez, faltan trabajadores calificados.
Desde la década de 1980, este país experimentó un creciente flujo de inmigrantes, en su mayoría provenientes de Nicaragua, quienes se dedicaban a trabajos no calificados como recolectores agrícolas, peones de construcción o servidoras domésticas.
El año pasado, el Ministerio de Trabajo autorizó el ingreso de 10.000 trabajadores centroamericanos para el sector de la construcción. Mónica Castillo, directora de Estudios Técnicos de la Cámara, explicó que se necesitan electricistas, topógrafos, dibujantes, armadores, carpinteros y maestros de obras. El rubro crecerá entre un 10% y un 15% este año, según estimaciones.
Por otro lado, Rónald Jiménez Lara, vicepresidente de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación, confirmó que este sector decidió "importar talento" como medida de corto plazo para aplacar la escasez de profesionales. "Costa Rica tiene una posición geográfica ideal para tomar mano de obra que sobra del sur y hacer negocios en el norte". Agregó que los países desarrollados hacen lo mismo cuando les falta mano de obra.
Los ingenieros y programadores provienen de Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela.