Desnudo, el basamento al lado del Solís espera por la llegada del busto en bronce de José Soler, el hombre que empezó como albañil y llegó a la lírica por un accidente. Desde la intendencia capitalina se dice que en cuestión de días estará allí. Otros, como el autor de la escultura Ramón Cuadra, dudan.
Hace 12 años, mientras Soler aún vivía, se descubrió por primera vez la obra de Cuadra, quien la hizo por encargo de la comuna montevideana. "Fue algo muy particular", recuerda el artista. "Existía una disposición municipal que estipulaba que tenía que pasar cierto tiempo luego de la muerte antes de que se pudiera realizar un homenaje como éste. Pero en el caso de Soler se dio así: él mismo descubrió el busto que lo homenajeaba. Hasta donde sé, fue el único caso".
Durante unos años, la escultura estuvo atrás del Solís, sobre la calle Reconquista. Pero al iniciarse las obras que renovaron buena parte del teatro y lo dejaron tal como luce hoy, el busto de bronce fue mudado hacia la explanada del teatro. Para eso, hubo que hacer un basamento nuevo.
Ese cambio no fue logrado. El busto quedó mal puesto sobre el basamento nuevo y el año pasado fue retirado. Cuadra agrega que en esa mudanza no se respetó el espíritu original ni del lugar -en un entorno natural, con árboles y verde-ni del basamento en sí, en el que el propio Soler participó para su construcción.
"Puso algo de cemento, hizo unos pequeños aportes iniciales", comenta el arquitecto Daniel De León, quien diseñó el basamento original.
Tanto Cuadra como amigos y familiares de Soler solicitaron que el busto y su basamento fueran declarados parte del patrimonio nacional. Como los tiempos burocráticos suelen ser prolongados -y la Comisión de Patrimonio sigue acéfala- aún se espera por una decisión que ubique de manera definitiva ese busto.
A Cuadra no le gusta el lugar elegido, que le rememora a una estética militar, rodeado de tanto cemento. Pero entiende que sería mejor que el busto dejara de peregrinar de un lugar a otro en torno al teatro Solís. Daniel Carrau, arquitecto de la intendencia, dice que en "pocos días" estará pronto el busto, con nuevos pernos soldados al basamento para disminuir el riesgo de robo. "Como el busto es de bronce y ya tenemos experiencias de hurtos de esculturas..."