Trabajar en el tercer mundo

Más allá del ballet y el Auditorio, el Sodre sobrevive como puede, como siempre.

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Leticia costa

En la planilla de personal de la Orquesta Sinfónica se lee: "concertino: vacante, primer clarinete: vacante, primer fagot…". Pero ninguno está vacante. Hace 10 años que están ocupados por músicos que cumplen funciones permanentes y figuran bajo contratos temporales.

En 2000 se organizó un concurso para cubrir más de 40 vacantes en la Orquesta Sinfónica del Sodre. Se realizó una convocatoria abierta, se llamó a un jurado internacional, se realizaron las pruebas pertinentes, se evaluaron los resultados…y no se contrató a nadie.

Fallas administrativas, trámites burocráticos y demoras en la toma de decisiones hicieron que transcurriera el tiempo y los puestos laborales no se cubrieran, según informó Raúl Saavedra, secretario general de la Asociación de Funcionarios del Sodre (Afusodre), y trombonista de la orquesta.

En 2003 se realizó un nuevo llamado. Pero volvieron a no nombrarse los cargos generados. Tres años más tarde, con nuevo gobierno, el Sodre volvió a llamar a un jurado internacional, y convocó a sus músicos para presentarse por tercera vez, para esta vez sí regularizar los puestos. Según hicieron saber los artistas, hubo quienes concursaron por un cargo más alto que el que habían obtenido en las ediciones anteriores. Pero la planilla quedó intacta.

A 10 años de aquel primer concurso, algunos de los músicos que ganaron los cargos fallecieron, otros se jubilaron, y otros viven en el extranjero. En consecuencia los distintos instrumentistas han ido "ascendiendo", reemplazando a quienes dejaron la orquesta.

Gabriel Pereira, por ejemplo, concursó como músico extra de fagot (instrumento de viento) hace cuatro años. Pero hoy trabaja entre los músicos titulares, como segundo solista de su fila. Los instrumentistas como Pereira, son llamados "extras permanentes". Nadie tiene certeza de quién ocupa el lugar que le corresponde.

Reglamentariamente, si los cargos no se efectivizan, las vacantes no pueden ocuparse. Y si las vacantes no se ocupan, no puede haber músicos nuevos.

Pero la orquesta tiene que seguir tocando. Entonces, se buscan vías administrativas para realizar las contrataciones. Una de ellas es el rubro 042-013, una categoría que permite al Sodre afrontar gastos imprevistos.

Es una partida limitada. Y en la medida en que se acumulan los cargos para cubrir, el presupuesto alcanza cada vez menos. Este año se acabó en junio. Desde entonces, los 45 músicos que ocupan las vacantes, más los "extras permanentes", pasaron al régimen de "caché artístico".

El contrato de caché es un sistema de retribución por el cual el Ministerio de Educación y Cultura contrata servicios sin generar la relación laboral de "funcionario público". "Si se usa como tiene que usarse, por un espectáculo concreto, está bien, pero por esa vía se contrata a funcionarios permanentes", acusó Verónica Rivas, presidenta de Afusodre.

Formalmente, el sistema está diagramado para el contrato con empresas unipersonales. Por lo tanto, quien debe pagar los impuestos y realizar sus aportes es la persona que cobra.

Pero en la Orquesta Sinfónica no hay músicos que tengan empresas, porque consideran que están bajo una relación de dependencia, y si un día no cobraran el sueldo tendrían que pagar impuestos de todos modos.

Así que nadie paga. Entre músicos y extras permanentes, más de la mitad de los integrantes de la orquesta trabaja en negro. "Se hace la vista gorda y no te piden los papeles de BPS", dijo una fuente de la administración. Con salarios que promedian los 22.000 pesos, mensualmente se evaden más de 155.000 pesos. Si se considera el segundo semestre de 2009, en el cual se trabajó bajo la misma modalidad, la cifra asciende a 1.400.000 pesos., unos 70.000 dólares.

Según fuentes, las irregularidades son objetadas mes a mes por el Tribunal de Cuentas. Cada vez que se solicitan los recursos para cubrir los sueldos, el gasto es observado y la situación es notificada al Consejo Directivo del Sodre que levanta las observaciones. Entonces sí, el Ministerio de Economía habilita las partidas.

En el Sodre, hay más de 100 funcionarios bajo régimen de caché. Lo cual representa al 14% de los 690 trabajadores. Sin embargo, este tipo de contratos no es potestad del órgano cultural. Según cifras del "Informe sobre Vínculos laborales con el Estado" de junio de 2009, 14.500 personas mantienen vínculos con el Estado sin ser funcionarios públicos. Allí se incluyó becarios, pasantes, contratos a término y arrendamientos de servicios.

Por esta clase de cosas, se creó una "comisión de reestructura", dijo Alberto Scavarelli, integrante del Consejo Directivo del Sodre. Allí habrá delegados de todas las divisiones del organismo, junto a representantes de las oficinas de Servicio Civil y de Planeamiento y Presupuesto.

Hoy, "hay tres Sodres, y eso es importante que te quede claro", expresó Scavarelli. "Uno es el estudio auditorio Adela Reta, que es el primer mundo. El segundo es la radio, con muy buenas inversiones realizadas. Y el tercero son las escuelas, el casco central (la administración) y los demás cuerpos estables (orquesta y coro)."

El "tercer mundo", aún necesita apoyo y presupuesto, señaló el ex jerarca.

Lo que se haga debe hacerse ya. O por lo menos antes del 1° de enero o cuando finalicen los contratos de los funcionarios del nuevo complejo de salas Adela Reta. Mientras tanto, un grupo de músicos recorre las oficinas tratando de desentrañar qué causó el estancamiento de los concursos. Paseando por el tercer mundo.

Todo estará Como antes

Los funcionarios destacaron las gestiones realizadas para lograr el esplendor que tiene el ballet dirigido por Julio Bocca, pero a la vez opinaron que si no se realizan reformas profundas, terminado el ciclo del argentino, todo volverá a quedar como antes.

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