O globo
F. Costa Barrios
La solidaridad, palabra tan usada luego de las inundaciones, corre por cuenta del diccionario de corrección política y es pura hipocresía. El individuo que pone cara de triste en los informes de los noticieros de televisión y da números del desastre es el mismo que no cumple con las instrucciones municipales sobre las normas de colocación de basura en las calles (...) La prefectura no es responsable de la falta de educación de las personas, que reclaman cuando son afectadas por los problemas pero son las principales responsables. Pasamos de ser una Ciudad Maravillosa a un Ciudad de Basura.
Zero hora
Editorial
El país no puede prescindir de la creación de estructuras de defensa civil ágiles y eficientes. En aquellos momentos de graves perturbaciones creadas por inundaciones, sequías, vendavales u otras calamidades, esas organizaciones públicas de socorro tienen un papel insustituible. Su capacidad de movilización de recursos y su agilidad definen, muchas veces, el destino mismo de muchas familias y comunidades, salvando vidas y preservando residencias. Luego de la solidaridad, Brasil debe dispensarle a Rio de Janeiro una mirada que esté dispuesta al aprendizaje.