Ibragim Ibragimov está pegado a una máquina tragamonedas en el club X-Time de Moscú. Inserta rublos y trata de aparejar hileras de tres hongos para ganar el pozo acumulado. "Me gusta por la adrenalina``, dice Ibragimov. Esa fascinación ha creado alrededor de 3 millones de adictos a los juegos de azar en Rusia, según el centro de rehabilitación NarcoDen de Moscú. También ha desatado una campaña del primer ministro Vladimir Putin y el presidente Dmitry Medvedev de exiliar los juegos de azar a cuatro zonas especiales para julio del 2009 (Bloomberg).