Ni muy joven ni muy viejo

El mercado laboral y los mayores de 50.

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Fabián Muro

Alberto es taxista. Regresó a Uruguay luego de 16 años en el extranjero y puso una ferretería. Quebró. Con 55 años, las posibilidades que se le presentaban no eran las más prometedoras. Estuvo cerca de un año y medio sin trabajo y recién hace unos meses consiguió un empleo como taxista, con el que gana mensualmente cerca de 9.000 pesos en la mano.

Como se separó -la quiebra de su pequeña empresa y la posterior desocupación tuvo que ver con eso- y vive solo le alcanza, aunque no le sobra casi nada. "La verdad, no es lo ideal. Porque no siento que pueda progresar como taxista. Este laburo es para pagar las cuentas y parar la olla, nada más".

Washington perdió su trabajo como panadero a los 49 años. Hace unos años lo echaron de la panadería en la que trabajaba, le hizo un juicio a su ex patrón, perdió y, como dice él, se quedó "sin el pan y sin la torta".

Le costó casi un año reinsertarse en el mercado laboral. Se presentó a uno de los puestos en la planta industrial canaria PTC, un emprendimiento municipal destinado a estimular a los emprendedores. Ahí puso su propia panadería artesanal y hoy saca entre 12.000 y 15.000 pesos para mantenerse junto a su esposa.

Las dos historias tienen un denominador común: la pérdida del trabajo y las dificultades que tienen aquellos que superan los 45 años para poder volver a trabajar. Aunque la cercanía a los 50 establece una línea demarcatoria en las posibilidades de conseguir empleo, políticos y expertos miran en la actualidad hacia otros grupos.

"Hoy, los principales problemas lo presentan los jóvenes y las mujeres. Esos son los sectores que tienen más dificultades para conseguir trabajo", dice el sindicalista Héctor Maisselot, quien representa a los trabajadores en el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop), organización heredera de la Junta Nacional de Empleo.

Milton Castellano, del secretariado ejecutivo del Pit-Cnt, coincide. "Si para los hombres que tienen entre 30 y 50 años hay menos de 10% de desempleo, para los jóvenes, por ejemplo, esa cifra es superior al 20%". Y la desocupación entre las mujeres, de acuerdo a los más recientes datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística, mayo de este año, es casi exactamente el doble que el de los hombres: 10,6 %.

Por esas razones es que el más reciente estímulo para los empresarios -expresados en el programa Objetivo Empleo- apunta a los jóvenes. Pero como recordó el presidente de la Cámara de Industrias Juan Mailhos cuando se dio a conocer el programa Objetivo Empleo: "Está bien generar incentivos para la contratación de jóvenes, pero debe tener los contrapesos necesarios para no afectar a otras áreas vulnerables, como los mayores de 45 años".

De esa vulnerabilidad sabe algo Lorenzo. En su caso, se encontró con la barrera de la "formación". Según contó, puede que en el aviso clasificado no esté definido el límite de edad. "Pero cuando vas a la entrevista, te encontrás con que te exigen una calificación que en mi época no existía. Porque no se preparaba a la gente para que supiera computación. ¡Si no habían computadoras!", dice con 56 años. Hoy es chofer privado y cuenta que le costó unos tres años conseguir empleo luego de que su empresa quebrara.

Esta realidad se reproduce a nivel regional. De acuerdo a un estudio realizado por la consultora internacional ZonaJobs, que asesora en la búsqueda de trabajo, el 80% de las ofertas de trabajo excluye a profesionales con más de 45 años. Así lo reveló un estudio elaborado por la compañía latinoamericana ZonaJobs que brinda ayuda en la búsqueda de empleo.

El rubro formación es una de las variables más importantes a la hora de conseguir trabajo. Y se calcula que cuatro de cada 10 trabajadores son "no calificados", lo que significa que tienen menos de nueve años de educación formal.

"Jóvenes, mujeres y adultos sin calificaciones. Esos son los grupos que actualmente tienen los mayores problemas para conseguir trabajo", sostiene Juan Manuel Rodríguez, director de Inefop e integrante del Gabinete Productivo del Poder Ejecutivo. Aún teniendo en cuenta la situación de los mayores de 45, Inefop no cuenta con ningún programa específicamente pensado para ellos. Sí los hay para mujeres, personas con capacidades diferentes, emprendedores de diversos niveles, entre otros.

Con todo, el programa de apoyo más grande de Inefop es el que asiste con cursos de capacitación a trabajadores en seguro de desempleo. Actualmente, ese programa abarca a unas mil personas, de acuerdo al director del Inefop. Ese mecanismo institucional se prepara para recibir a aquellos que acudan luego de la ola de envíos a seguro de paro que se registraron en las industrias del cuero y la carne, que superan las mil personas. De todas formas, son pocos los que temen que esos trabajadores se instalen definitivamente en las filas de los desocupados. "Algo similar a esto ocurrió el año pasado. Estos sectores dependen mucho de los vaivenes económicos internacionales", explica Rodríguez.

"La pregunta de cómo conseguir trabajo luego de los 45 debería ser acompañada por la frase: `y no morir en el intento`", concluye Milton Castellano.u

Oferta y demanda

Richard Read, de la cúpula del Pit Cnt, explica que edad avanzada y poca formación es la combinación más peligrosa. "Y aunque hoy muchas empresas bajen sus exigencias para contratar, lo cierto es que esa gente accede a trabajos precarios"

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