Los cara tapada

| Las teorías sobre quiénes realizaron el video del Ejército Libertador van desde militares despechados a izquierdistas resentidos con el gobierno. La investigación avanzó poco.

 20110520 417x296

Fernán R. Cisnero

Para ir por un objetivo tan ambicioso, el Ejército Nacional Libertador resultó tener bastante pudor. En los dos meses desde su primera aparición en los medios, este grupo no ha vuelto a estrenar un comunicado audiovisual, no se ha identificado, se ha dejado utilizar en una disputa política que podría resultarle mezquina y, además, no ha empezado a tomar ninguna de las medidas anunciadas. Como si no les importara.

En la Justicia el asunto está en presumario (lo tiene el juez Jorge Díaz, quien, según la prensa, supo tener "alguna idea" de quién podía estar detrás de esto) y la Policía no ha informado de avances de su investigación. Si a eso se le suma el desdén con que el tema ha sido tomado desde el Ejecutivo (aunque fue desde ahí que se magnificó el suceso a base de idas y venidas y torpezas mediáticas), la mayor amenaza a la democracia en mucho tiempo ha terminado convirtiéndose en una broma de YouTube. Pero eso no frena las especulaciones, hipótesis y certezas difíciles de comprobar que circulan en los diferentes colectivos que están vinculados al video.

Así, si hace 25 años Argentina tuvo sus "caras pintadas", un grupúsculo militar que se rebeló contra el gobierno de Raúl Alfonsín, hoy Uruguay aporta unos "cara tapadas" mucho más discretos y menos activos que sus colegas argentinos. Y, por lo visto hasta ahora, menos peligrosos.

A la aparición de ese Ejército Nacional Libertador, además, se le sumó la revelación de una serie de conversaciones entre los tupamaros y los Tenientes de Artigas, una logia militar fundada, precisamente, para terminar con la insurrección armada de la década de 1960; las diferencias, sin embargo, terminaron no siendo tantas.

Todo esto, además, coincide con la discusión sobre la conveniencia o no de interpretar la ley de Caducidad de una manera que permita juzgar a quienes participaron de la represión durante la dictadura. La casualidad no existe, y la intención de entorpecer ese debate es una de las teorías más compartidas por las fuentes consultadas, quienes podrán no saber quiénes lo hicieron, pero no dudan que las intenciones son menos ambiciosas que las de corregir un tema coyuntural. Es tanto el misterio, que el temor a que estén amenazadas las instituciones terminó diluyéndose.

Muchas teorías. Cómo, con quién, cuándo y qué vio el presidente José Mujica son algunas de las tantas dudas que rodean al caso y que desde el oficialismo nadie ha ayudado mucho a responder. Revelaron, eso sí, una improvisación preocupante ante un tema que pareció irse de las manos. La oposición calificó el episodio de "sainete".

El video del que se vieron imágenes muestra a un trío de encapuchados que amenazan con restaurar, al parecer por la fuerza, "el cumplimiento de la Constitución" en nombre de la dignidad militar ejemplificada en el destrato de los presos en la cárcel de Domingo Arena, a quienes prometían, de paso, liberar. Se hace mención a presuntos casos de corrupción no resueltos y a un divisionismo de la sociedad propiciado desde el gobierno. Se termina con un "Viva la Patria" acompañado con una gestualidad que pretende ser combativa, aunque no necesariamente lo consigue.

A partir de ahí lo que abundan, son teorías sobre quiénes pueden estar detrás de esto. Algunos señalan que pueden ser elementos de esa guerra interna frenteamplista, que trasciende a todos los ámbitos del gobierno, entre los tupamaros y el Partido Comunista. Círculos militares suman al Partido Por la Victoria del Pueblo. La aparición del abogado Gustavo Salle aportando uno de los videos a la Justicia, dispara vinculaciones con esa izquierda que está fuera del oficialismo. Otros creen que se trata de un intento de desestabilización de parte de la Inteligencia argentina, una teoría que sustentan por la elección de algunas palabras en el discurso de los encapuchados. Donde parece haber coincidencia es que no se trata de militares.

Es que lo que para un civil es un mero detalle, para todas las fuentes consultadas para esta nota es un argumento categórico: el orden de las banderas patrias no es el adecuado y eso asegura que no se trata de efectivos. Tampoco habla de mucho respeto al protocolo que el Pabellón Nacional sea utilizado como mantel de escritorio.

Los primeros en negar el origen militar fueron los Tenientes de Artigas, una logia de derecha del Ejército, que está así de disconforme con el gobierno y la figura del comandante en jefe de la fuerza, Jorge Rosales, a quien culpan de un mando débil que permite los atropellos contra el arma.

Los Tenientes de Artigas fueron fundados por el general Mario Aguerrondo en la década de 1960 con el objetivo primordial de combatir el marxismo. Su mejor momento fue en la dictadura. Con el tiempo fueron perdiendo influencia y, de hecho, en 2001 cuando Jorge Batlle se salteó el ascenso del coronel Carlos Silva -actual jefe y vocero de la logia- se perdieron, dijeron fuentes militares, la última chance de tener representación en el generalato.

Hay quienes opinan que su presencia es mayor de la que se presume y que sí hay generales y que tienen simpatizantes entre la Policía e incluso civiles. Los detenidos en Chile por el caso Berríos, por ejemplo, son tenientes de Artigas. De acuerdo a fuentes militares, la logia no cuenta con adeptos en las nuevas promociones.

Actualmente administran la Cooperativa de Ahorro y Crédito de los Oficiales de las Fuerzas Armadas, a la que dicen haber saneado de un pasivo millonario. A su vez, son las figuras más presentes en el Foro Libertad y Concordia, una red virtual de efectivos y retirados que enviaron una carta al presidente Mujica reclamando por los militares detenidos.

Los "tenientes" tienen su versión de los motivos detrás de el video: "una operación de Inteligencia, que falló, y que iba contra las Fuerzas Armadas, las organizaciones sociales militares y el Foro Libertad y Concordia", dice una nota de Nación, el periódico "nacional y popular" vinculado a la logia.

Una de las razones por la que no podrían ser ellos, dijeron fuentes castrenses, es que a pesar de un pasado tan disímil, los Tenientes de Artigas tienen una buena relación con figuras del gobierno. Una alta fuente militar que pidió el anonimato ante la sensibilidad del tema, aseguró que el ministro de Defensa, Luis Rosadilla, tiene línea directa con la logia, que asesoraría honorariamente a la cartera. Tupamaros y Tenientes de Artigas son profundamente nacionalistas, una de las razones de su entendimiento original, según las fuentes. Así, aunque desde lugares distintos, podrían estar convencidos de que ambos proponen un sistema de país bastante similar de justicia social y pureza en el gobierno.

La autenticidad de un documento conjunto de los dos grupos en el que se trataban de "combatientes" (dando por terminada la revisión del pasado), es dudosa pero nadie ha negado que existieron esos contactos. Muchos militares consideraban que esa cercanía, la elección de Rosadilla y la presencia de Eleuterio Fernández Huidobro, eran garantías de otro tipo de respeto. Así el proyecto interpretativo de la ley de Caducidad, el arresto de Miguel Dalmao y un presupuesto que consideran exiguo, son percibidos como una "traición".

En ese sentido, dijeron fuentes, la visita de Mujica a Dalmao, debe ser vista como parte del "complejo de culpa" del MLN ante esa situación. La renuncia de Fernández Huidobro lo dignificó frente a los militares, que igual hubieran preferido que renunciara y no votara.

Si no son los tenientes de Artigas, algo que parece irrebatible, quedan pocos sospechosos dentro de las Fuerzas Armadas. Aunque en algún momento convivieron algunos grupos influyentes ("Chucrut" y "La Rodosca", por ejemplo), sus propios presuntos integrantes dicen que solo se trataba de compañeros de promoción que se reunían socialmente. Algunos de ellos serían, luego, comandantes en jefe; hoy están retirados.

Tampoco están funcionando, de acuerdo a altas fuentes militares, grupos castrenses radicales como el "Comando Lavalleja", quienes habrían estado detrás de la explosión con bomba en el estudio del ex presidente Julio María Sanguinetti y el atentado contra el dirigente del PVP, Hugo Cores en la década de 1990. "Esos no existen más", aseguró un oficial. Fueron los últimos en adjudicarse un acto como los que promete el Ejército Nacional Libertador.

Hay quienes, sin embargo, insisten en que podría tratarse de "un grupo con miembros de toda las Fuerzas Armadas, pero sin mayor capacidad de acción al menos por ahora" que "rompieron la cadena de mando", de acuerdo a un legislador de la oposición, especialista en temas militares que pidió el anonimato para hablar sobre este tema. Integrantes del Partido Comunista, por ejemplo, están convencidos de que todavía existen varias inteligencias militares en actividad. Y que una de ellas está detrás de esto.

Pero el diputado del MPP, Víctor Semproni -la única fuente que accedió a ser identificado para esta nota- descarta que se trate de militares, "porque a las Fuerzas Armadas no les sirve que salga esto". Semproni especula por el lado de Asamblea Popular, el grupo de izquierda que critica duramente al gobierno y, por ejemplo, llamó a la "resistencia" en un acto paralelo al del Pit-Cnt el último 1° de mayo. A Semproni le llamó la atención la aparición de Gustavo Salle en todo este episodio. Salle, de simpatías ultraizquierdistas y enemigo declarado del Frente Amplio, le entregó un video al presidente Mujica y a la Suprema Corte de Justicia y compartió en rueda de prensa.

Varias de las teorías prefieren ir por el lado de quiénes son los principales perjudicados con todo esto. En ámbitos militares se presume que el Ejército y el gobierno. Y piensan que los principales beneficiados, por ejemplo, son partidos como el PVP o los comunistas, un enemigo que los militares sienten que tienen en común con los tupamaros. Y algunos en el Ejército piensan que una figura relevante de los dos últimos gobiernos, es de los pocos que tienen la capacidad logística de hacer algo así.

Otra teoría, y que fue compartida a Qué Pasa por un ex ministro de Defensa que pidió el anonimato, es que podría ser un operativo desestabilizador de la Inteligencia argentina. "Ningún militar uruguayo hablaría de Ejército Nacional Libertador, eso es típicamente argentino", dijo la fuente. "Esto puede venir de enfente".

Demasiados sospechosos para un suceso que muchos desean que no hubiera ocurrido y que tiene a otros esperando a ver quiénes terminan salpicados. Hay grandes posibilidades, eso sí, de que todo se vaya apagando, como tantas cosas, y que el episodio quede en el recuerdo solo como un traspié, una broma. Como otro misterio sin resolver.

Cronología

v 16 de febrero

El presidente le pregunta al ministro de Defensa, Luis Rosadilla, si está al tanto de la existencia de un video en el cual se anuncian operaciones militares para liberar a oficiales encarcelados.

v 10 de marzo

El semanario Búsqueda publica una nota en la que se transcribe parte del audio del video.

v 11 de marzo

El secretario de Presidencia Alberto Breccia declara a El País: "No dudo que exista".

v 14 de marzo.

En una nota televisiva para La Tele y rumbo a Brasil, el presidente afirma que el video existe: "Sí, sí, lo vi", expresa enfáticamente.

v 18 de marzo. El comandante en jefe del Ejército, Jorge Rosales, le pide a Rosadilla para ver el video "si es que existe", según Últimas Noticias.

v 21-22 de marzo.

Los ministros de Defensa e Interior -Rosadilla y Eduardo Bonomi- comparecen ante la Comisión de Defensa del Parlamento.

v 25 de abril

El juez Jorge Díaz le toma declaraciones al presidente en la residencia de Suárez.

v 26 de abril

El hoy ex senador Eleuterio Fernández Huidobro dice a Qué Pasa: "Cuando recordamos a nuestros referentes, hacemos bien. Ellos discutían sobre temas importantes. Nosotros, sobre un video. Es ridículo".

v 4 de mayo

El diario El Observador titula en su portada: "El video militar existe".

Una ubicuidad beneficiosa

Entre tantas idas y venidas, silencio oficial y poco avance en las investigaciones, solo ha surgido un nombre, el de Jorge Semblat, quien, según informó El Observador, habría sido quien le acercó el video al presidente José Mujica. Semblat es un coronel aviador retirado, cercano a Tabaré Vázquez, que estaría vinculado a Gonzalo Fernández, con buenas migas con el MLN y los tenientes de Artigas, todos ingredientes de una beneficiosa ubicuidad.

Semblat fue, además, socio del comunicador Abel Duarte y del ex secretario de Mariano Arana, Mario Areán, en el polémico centro de entretenimientos Complejo Bahía en el Cerro. Aunque fue "teniente de Artigas" en los últimos años Semblat se acercó a los tupamaros y sirvió de nexo, de acuerdo a El Observador, para las reuniones con su antigua logia.

Fuentes militares aseguraron a Qué Pasa que Semblat es parte interesada en el asunto ya que el presidente Vázquez pensó en él para ocupar el puesto de coordinador de los servicios de Inteligencia militar. Finalmente no lo pudo ubicar pero los informantes aseguraron que su aparición con el video bien podría ser un intento por tener el cargo. De hecho, desde entonces, no está muy clara cuál es la condición laboral del actual coordinador, Augusto Gregori.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar