Espiral de costo y precio

En Buenos Aires se pagan 2.000 dólares por metro cuadrado en un barrio medio, en tanto el precio trepa a 3.500 dólares en las zonas más caras. En Punta del Este, como en cualquier parte, los precios varían mucho según la ubicación. Se registran casos de compra-ventas por 10.000 dólares el metro cuadrado, aunque los apartamentos nuevos, de buena calidad, con servicios y bien ubicados oscilan entre los 2.500 y 3.000 dólares el metro. En el caso de un apartamento más antiguo, el precio baja a unos 2.000 dólares, al igual que la compra hecha "en el pozo" (edificación no iniciada). En Montevideo los valores son similares, aunque el precio de un apartamento en la rambla o en Punta Carretas trepa hasta 2.500-3.000 dólares por metro cuadrado.

Si bien los precios en términos reales, o medidos en Unidades Indexadas (UI), de los inmuebles en Montevideo han crecido alrededor de 15% desde 2008, diversos analistas se niegan a hablar de "burbuja": una inflación artificiosa e insostenible de los valores. La demanda no está impulsada por un crédito fácil y abultado, como ocurrió en Europa y Estados Unidos en las últimas décadas.

El boom constructivo "no es artificial: está impulsado por la falta de confianza de los inversores en otros productos, como las monedas, los depósitos bancarios o los bonos", concluye el arquitecto Ricardo Weiss, un capitán de la industria que durante décadas ha contribuido a desarrollar más de 250 edificios en Montevideo y Punta del Este, incluidos hoteles y algunas de las torres más emblemáticas. Esos inversores entonces optan por la agropecuaria o la construcción. "Nada se basa en mucho crédito", asegura.

Si bien el número de transacciones ha aumentado en la capital uruguaya hasta unas 14.000 al año, la gran crecida de precios medidos en dólares es una ilusión debido al desplome de la moneda estadounidense a partir de 2004-2005.

Según cifras de la consultora Julio Villamide y Asociados, los precios de las viviendas en Montevideo, medidos en pesos constantes, aun están 13% debajo de los de 2002 (ver gráfica).

El costo de la construcción en términos reales ha aumentado en gran forma en la última década. "Estamos faltos de competitividad", dice Pedro Gava. "Es más barato almorzar en Madrid que en Montevideo".

Ricardo Weiss, de la firma Weiss Sztryk Weiss, se manifiesta preocupado por el fenómeno. "No sé si otro sector ha tenido un Consejo de Salarios tan generoso como el que benefició al sindicato de la construcción (Sunca), cuyos aumentos duplican la inflación. Se está perdiendo competitividad, aunque el mercado aguanta porque Brasil está más caro". Asegura que una parte del aumento de los costos responde a que "construimos con calidad superlativa". Según el INE, el costo de la mano de obra creció casi 22% en 2011.

Un constructor de viviendas individuales dice que "perdemos trabajos por los costos; los salarios han subido y antes en Uruguay se trabajaba en negro, pero ya no". Estima que el costo mínimo de construcción por metro cuadrado ronda los 1.500 dólares y que, si se suma equipamiento, se llega fácil a los 2.000 dólares.

El empresario Francisco Bistiancic, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Maldonado, dice que "no hay suficiente mano de obra, y menos aun calificada. Las grandes empresas rechazan trabajo por falta de especialistas. Quizás habría que llamar personal calificado de países vecinos".

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