"Las nuevas tecnologías ofrecen fantásticas posibilidades para difundir cultura y conocimiento a todo el mundo casi sin costo, pero también facilita la construcción de una sociedad controlada a un nivel nunca visto hasta ahora". Cuando Rick Falkvinge escribió eso para el manifiesto del Partido Pirata sueco en 2006, difícilmente podría imaginar que su idea resultaría, y que se extendería al resto de Europa a una velocidad pasmosa.
Después de la victoria del Partido Pirata sueco, que consiguió un asiento en el Parlamento europeo, los aires piratas se han expandido por Europa: ya hay un Partido Pirata francés y uno checo.
"Nuestras propuestas son una reforma de la ley de propiedad intelectual dirigida a hacer posible el acceso universal a la cultura a través de herramientas digitales" afirma el fundador del partido francés, Remy Ceresiani. A pesar de que el partido dispone de poco más que un grupo en Facebook y un blog, Francia, con sus últimas leyes anti P2P, parece un buen lugar donde intentar extender sus ideas sobre la propiedad intelectual.
El Partido Pirata checo, que acaba de ser certificado como partido oficial por el Ministerio del Interior, ya tiene 2.500 firmas electrónicas y espera poder competir en las elecciones de octubre. Como sus compañeros europeos, no posee un programa electoral extendido; le interesan sólo aquellos asuntos relacionados con la propiedad intelectual. (El País de Madrid)