El maestro sacó un crédito

EFE

Un maestro tuvo que solicitar un préstamo a un banco para poder alimentar a los alumnos de una remota escuela de la provincia argentina de Salta en la que funciona un comedor donde pueden llegar a desayunar, almorzar, merendar y cenar hasta 45 niños.

Como la partida de dinero necesaria para dar de comer a los chicos no llegaba, Raúl López, director y único docente de la escuela, solicitó un préstamo personal de 1.000 pesos (unos 314 dólares) con los que compró carne, pan y alimentos no perecederos. Además tuvo que pagar los 400 dólares para pagar el transporte que llevó los alimentos.

En la escuela del paraje Pascha, que significa "paz" en quechua y está situada a unos 3.800 metros de altura, funciona un comedor para los niños de la zona, que en su gran mayoría son hijos de pastores de ovejas de la Puna argentina.

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