La cuestión. ¿Cómo fue la relación entre Eric Clapton y la hoy primera dama Carla Bruni?
La respuesta / Clapton, la autobiografía
Eric Clapton es una verdadera estrella de rock. Salió del circuito de blues británico, escribió muchas canciones de éxito, pasó por toda la oferta de adicciones posibles, tuvo muchas novias modelos, le robó una esposa a un Beatle y perdió una novia con uno de los Rolling Stones. En su autobiografía (Global Rythm, 485 pesos) el guitarrista no ahorra detalles y se presenta como un inocentón que ha ido cayendo en todas las trampas posibles. Ahora es un tipo serio y su mirada repasa los años más excitantes en la historia del rock. Y lo hace en un gran libro.
Durante las sesiones de grabación de Journeyman me presentaron a una joven modelo italiana muy guapa, Carla, quien se convirtió, por defecto, en mi siguiente profesora para la vida. Me la presentó una amiga de Lori, lo cual en sí mismo fue un poco raro, yo no estaba demasiado interesado, pero resultaba evidente que ella era una fan de la música y parecía que yo le gustaba mucho. Me sentí muy halagado porque Carla solo tenía 21 años y era muy sexy, con una larga melena, un tipo extraordinario y un rostro juvenil de aire asiático, con las mejillas altas y los ojos almendrados. Empezamos a salir, y en muy poco tiempo estaba obsesionado con ella.
Mientras hacía el disco, yo vivía en Nueva York, y la ciudad sirvió de telón de fondo para nuestra historia de amor, muy acelerada y romántica. Carla me llevó a un gran restaurante, el Bilboquet, donde conocí y entablé amistad con el propietario, Philippe Delgrange. Ese sitio era el centro de reunión para los europeos ricos y modernos de Nueva York y yo, en mi inocencia, pensé que encajaba a la perfección. Cuando la historia estaba en su apogeo, los Stones pasaron por la ciudad en su gira Steel Wheels, y Carla mencionó que era una fan suya y me pidió que la llevara a verlos.
Así que fuimos al concierto, y después la llevé al camerino para que conociera a los chicos. Recuerdo que le advertí a Jagger: "Por favor, Mick, ésta no. Creo que estoy enamorado". En el pasado se había tirado varios lances con Pattie (la ex esposa de Clapton) muchas veces, sin éxito, y yo sabía que Carla sería de su gusto. A pesar de mis súplicas, fue sólo una cuestión de días antes de que iniciaran un romance clandestino. En el interín me marché a hacer una gira por África, que empezaba en Swazilandia y continuaba por Botswana, Zimbabwe y Mozambique.
A mi vuelta, pasé por la casa de la familia de Carla en St. Tropez, donde ella me dispensó un tratamiento muy frío, aunque el viaje también me dio la oportunidad de conocer a un par de antiguos novios. Me parecieron grandes chicos. Se compadecieron del trance en que estaba y me insinuaron que Carla tenía tendencia a cambiar de hombre demasiado rápido, a veces de manera bastante despiadada. Poco más tarde, después de que Carla me hubiera plantado en un par de ocasiones, la chica que nos había presentado me llamó para decirme que era cierto que Carla se veía con Mick y que iban en serio. Yo había oído rumores, y ahora al parecer resultaban ciertos.
Seguí en las garras de esa obsesión el resto de este año, que tomó derroteros sombríos cuando aparecí como invitado de los Stones en un par de conciertos, con la certeza de que Carla merodeaba en algún lugar detrás del escenario.
¿Qué aprendí de Carla? Entonces no mucho, pero, cuando pasó el tiempo me enseñó a diferenciar entre lujuria y amor y, un poco más tarde, entre placer y felicidad. Dicho sea en su honor, una vez que completó la seducción no siguió provocando, y tampoco llegó en ningún momento a expresar sentimientos profundos hacia mi, aunque yo en mi locura, era capaz de convencerme de que se trataba del amor de mi vida.
La decepción que supuso su romance con Jagger abrió una profunda brecha entre él y yo, y durante un tiempo me resultó difícil pensar sobre él sin rencor. Más tarde por supuesto, sentí tanto gratitud como compasión por Mick, primero por librarme de una condena segura y, segundo porque el sufrió, en su servidumbre la misma prolongada agonía.
Leyenda viviente
Uno de los guitarristas más elogiados de las últimas cuatro décadas, Clapton es parte fundamental en la historia del rock. Tiene muchos éxitos con picos creativos muy altos y otros muy bajos.