Para algunos periodistas o aspirantes a periodistas uruguayos, los blogs representaron una libertad que, dicen, no se cuenta en los medios más tradicionales. El blog le dio voz a la persona detrás del periodista, dicen, a ese que siempre deben postergar a cambio de la "objetividad", esa quimera. Sin embargo, ante el libre albedrío sólo afloraron broncas, caprichos, resentimientos y egolatrías, que terminaron por agotarse en sí mismos al año o dos.
Los blogs son sitios web personales que se crean a partir de herramientas básicas, sin un costo mayor a la conexión a internet y que son utilizados como bitácoras donde se abordan temas personales o colectivos, que son comentados directamente por los usuarios.
La movida bloguera paraperiodística uruguaya empieza como un gran chiste interno, aunque cualquier ciudadano puede acceder a ellos con sólo poner en un buscador el nombre del blog o el seudónimo de su creador. Desarrollo sustentable, por ejemplo, debe su nombre a "ese latiguillo que usan todos los políticos pero ninguno sabe qué quiere decir", dice su responsable y "Benito", el bloguer de Dragon Lieder y ex Fuck you tiger tomó su seudónimo de su perro labrador. Así, en la llamada blogósfera, cada uno fue gestando una identidad propia que determinó códigos de comunicación interna. En ciertos lugares está permitido burlarse de alguien con nombre y apellido, mientras que en otros se habla de "éste" o "aquél". Y quienes comentan deben respetar este tipo de reglas o son censurados.
"Lo que me gustaba de los blogs eran los momentos en que se armaban diálogos, no enfrentamientos, cuando te daba la sensación de que llegabas a otro lado", dice el periodista y crítico de cine Juan Andrés Ferreira, creador del pionero Big Chanch y único bloguer con seudónimo que quiso dar su nombre. Al igual que él, muchos de los entrevistados trabajan en medios de prensa (El País, El Observador, La Diaria, Plan B, Brecha, Búsqueda), donde hasta tienen puestos jerárquicos.
"Las primeras épocas de No vale ventar era bien foro, sentías que ibas construyendo algo con los demás", dice Ferreira. "Ghetta Life", autora de ese blog y periodista cultural, explica: "De repente en los comentarios ninguno habla de mi post (el artículo original) o dicen algo de un adjetivo y se va todo al diablo. Una vez empezamos a hacer anagramas con el nombre de Tomás de Mattos -`Matemos datos`, `Sed mata tomos`, `Damos tomates`- e hicimos una infinidad de combinaciones muy graciosas. Pero, no me acuerdo de qué era el post".
Sin embargo, no todos los lectores interpretan esos códigos implícitos. Nunca falta el que sin conocer el estilo narrativo del bloguer, sus preferencias y sentido del humor, llega a su sitio y deja insultos o toma por cierta una broma. Muchas veces ante la proliferación de desubicados y su propio hartazgo, el autor explicita sus intenciones. "Esta página nace de una pequeña obsesión personal, que comparto con algunos amigos, sobre la baja calidad de mucha parte de la prensa". Este fragmento de post del español Malaprensa fue retomado por el uruguayo Bocabierta y representa gran parte de los blogs paraperiodísticos nacionales. Aunque cada uno tiene su estilo, las opciones de contenido son tres: opinar sobre lo que publican los medios, reproducir información bizarra o inaccesible, y desarrollar temas originales pero no noticiables.
Yo según yo
El blog es la exaltación del yo. Los posts, los comentarios en otros sitios y la selección de links favoritos, no hacen más que exponer al autor y marcar sus preferencias. Por eso las opiniones de los bloguers sobre las noticias, raras veces pueden confundirse con una columna de opinión.
El copiar y pegar no tiene valor. Es necesario que haya una ideología, una intencionalidad, un atractivo singular en la transcripción. "Elso R. Azul" en su blog El rincón de Elso solía postear cables de agencia insólitos, como: "RIO DE JANEIRO, 18 (Ansa) -Ronaldo es un atleta sexual, que tiene la pasión de siete gorilas juntos, afirma un libro que revela intimidades del goleador brasileño…". Estas noticias son las que llegan todos los días a las redacciones y son descartadas.
La blogósfera está llena de temas hiper-específicos. El periodista, eximido de las burocracias de los medios, puede escribir sin justificación previa: no necesita esperar al aniversario de la muerte de un artista, sino que el gusto u odio por él es motivo suficiente. Pero como medio democrático y hasta sincero, es la gente quien decide cuál blog es interesante. Las visitas y comentarios son testigos de que no todo lo que escribe el bloguer importa.
Cuando "Benito" empezó Fuck you tiger trabajaba poco y escribía menos, lo cual era casi una tortura para un grafómano como él. De allí sus característicos posts de 30 mil caracteres sobre cultura under y más de 500 visitas diarias, un número récord para un blog uruguayo. "Al principio vehiculicé bastante información de objetos culturales no evidentes o secretos, que para determinados círculos es muy interesante".
Aunque en estos sitios existe una voluntad loable de difusión gratuita, también denotan una actitud egocéntrica, caprichosa y autorreferencial. Ramiro Alonso posteó en su El Manipulador al respecto: "El diario es el vehículo ideal para informar de la mayoría de los temas que atañen a la sociedad. El lector de deportes, tiene la posibilidad de enterarse acerca del agro, la política, la cultura y tiende a hacerlo. Esto no sucede en internet, donde la información está distribuida en segmentos claros e inconexos, está guetizada (...). Internet tiende al no lugar, si bien es una herramienta preciosa para integrar iguales o similares, no muestra al diferente". Alonso es diseñador e ilustrador del periódico Plan B.
Aunque parezca contradictorio, pocos blogs están firmados. Los seudónimos predominan por diferentes motivos (moda, desdén, necesidad) y quienes figuran en este artículo sin nombre completo, lo pidieron explícita e insistentemente.
Para "Prudencia", "el anonimato es parte de la naturaleza y gracia de este medio, donde lo relevante es lo que se dice, no quién lo dice". Ella abrió Querida Prudence cuando se fue a vivir a Paraguay, como medio de comunicación más práctico que el mail. Luego de siete meses y aunque no ejerce como periodista, su blog devino en un bestiario metódico de su experiencia guaraní.
Uno que generó tantos personajes como malentendidos fue The Tarariras Herald. El falso diario "fundado en Colonia en 1867 por inmigrantes ingleses" tiene desde director hasta periodistas especializados, y adopta el formato y estilo narrativo de las noticias. Por ejemplo, después del Pilsen Rock, The Tarariras Herald publicó una nota bajo el título: "Preocupan al ministerio de Educación y Cultura los `horrores de ortografía` y `pobre confección` de las banderas agitadas en el Pilsen Rock", con el colgado: "Escriben Buitres con v, Trotsky sin t y Hereford con J; los `trapos` desconocen por completo la proporción áurea, adolecen de incoherencias cromáticas y presentan aberraciones semióticas y conceptuales". El autor del blog reconoce la influencia del sitio estadounidense The Onion y de la revista argentina Barcelona, y apunta que la mayoría de sus lectores son periodistas porque "entienden mejor las guiñadas".
Pero el motivo recurrente del anonimato es la dificultad para separar al bloguer del periodista. En un "país de cercanías" no hay distancia entre las opiniones privadas y la vida pública, dicen. Un bloguer que ni siquiera quiere ser mencionado por su apodo explicó: "Si las cosas funcionaran bien y la gente comprendiera que se puede hacer periodismo serio y profesional separado de las opiniones personales, no vería mayores inconvenientes en que un periodista diera a conocer sus preferencias. Pero no funciona así, y la gente siempre está buscando conspiraciones. Si escribo en mi blog que Tabaré Vázquez es un fascista y alguna fuente mía vinculada al gobierno se entera que yo escribí eso, probablemente piense que el trato periodístico que hago de los temas políticos va a ser tendencioso". ¿Persecución real o autocensura?
Este medio permite ocultar cualquier información personal, incluso el lugar geográfico desde donde se escribe, aunque en Uruguay siempre existe la posibilidad de averiguar quién es el bloguer por un conocido de un conocido. Desarrollo Sustentable fue el único que se sorprendió al ser contactado en su trabajo por el tema. Quizás le causen temor sus posts con aclaraciones del estilo: "Ojo: Desarrollo Sustentable tiene su faceta de catarsis periodística. Ergo, si se le canta puede no chequear la información", o quizás ya no le causen gracia sus crónicas "Puebluchos inmundos de nuestro Uruguay", que bien le valieron la fama en la comunidad.
Si se reduce la autoría de los blogs a una caricatura, entonces sólo firman los periodistas renombrados y/o mayores de 50 años; unos por la necesidad de utilizar su status para avalar el contenido y otros por su profundo respeto a la palabra escrita.
Mi blog, yo y los medios
Así como algunos políticos ponen trabas a los periodistas que informan sobre temas perjudiciales, algunos medios se sintieron amenazados por la presión lateral de los blogs y quisieron frenarla. El 28 de setiembre de 2006, El Observador dedicó una contratapa a "una pequeña comunidad" para quienes "nadie está a su altura", ni siquiera "las plantillas de periodistas de todos los medios de este país juntos". A la cabecera de esta comunidad está "Cursos para/lelos", un blog que publica errores (ortográficos, sintácticos, de coherencia y cohesión, etc.) de la prensa, junto con una imagen-prueba de la falta y un comentario irónico, todos bajo el lema: "La absoluta carencia de rigor periodístico".
A Uruguay todavía no llegó la moda mundial de cooptar bloguers que empezó The Washington Post entre otros, y a la cual ya adhieren La Nación y Clarín. Lo que sí sucedió fue que algunos consiguieron trabajo gracias a sus blogs ("Benito", "Sigmur" de Motoraway), varios publicaron posts en la prensa con o sin modificaciones ("Goestobitburg", "Benito") y "Ghetta Life" incluso se citó como bloguer en un artículo periodístico.
Unos abandonaron por falta de tiempo, otros por aburrimiento o porque se había convertido en una obligación sin paga ni gloria. Lo cierto es que los blogs paraperiodísticos fueron desapareciendo a lo largo de 2006, hasta llegar a menos de un tercio del total de los existentes entre 2004 y 2005.
Ferreira desde su experiencia con Big Chanch que trataba objetos culturales de elite, opina: "Se utiliza al blog como herramienta de libertad de expresión pero sin la más absoluta responsabilidad. Hay periodistas que desde el anonimato se dedican a tirar abajo a los demás y que en lugar de criticar su trabajo, se ponen a hablar del tamaño de las tetas. Es el viejo chiste de reírse del gordo, del dientudo, que terminan gastándose".
La facilidad para difamar en internet está ligada, en primer lugar, con la confusión entre información pública y privada. Si una persona sube a internet textos, fotografías o datos suyos, no tiene forma de impedir que otros los reproduzcan, refuten o ridiculicen. El caso al cual hace referencia Ferreira comenzó con el post de una periodista en su blog sobre la herencia familiar de sus dotes femeninos, que después publicó en un diario. Desde la blogósfera se le cuestionó la relevancia periodística de la información y las implicancias éticas de publicar algo como novedoso cuando no lo era.
En segundo lugar, la falta de regulación de internet en Uruguay y el mundo también dificulta el control. Antonio Ladra, secretario de redacción de Plan B, consideró "seriamente" la idea de elevar una denuncia al Departamento de Delitos Complejos de la Jefatura de Policía de Montevideo ante la "agresividad muy marcada hacia mí de parte de una persona que logré detectar", aunque al final optó por ingnorarla y los insultos desaparecieron.
Pero por fuera de los resentimientos y venganzas, el principal factor de malentendidos es la casi nula cultura de debate. "Básicamente la idea de mi blog es romper con el blanco y negro -afirma el periodista jubilado Carlos López Matteo de Francotirador-, con esa mentalidad de `si no estás con nosotros, estás con ellos`, que nació en los `60 y `70, y nos hizo mucho mal". Por su experiencia de ex cronista parlamentario afirma que "disminuyó el nivel de debate en las cúpulas políticas" y lo proyecta al periodismo, a la cultura, a toda la sociedad.
Un reciente coloquio universitario con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa probó en pequeña escala la sed de debate, la inanición del periodismo y la falta de acceso de los estudiantes de comunicación a varios temas de fondo del oficio. Dejando de lado las apreciaciones específicas, la dinámica del foro insinuó que sin instancias concretas de intercambio y confrontación, la profesión se vuelve llana. Nadie se cuestiona, nadie se pregunta, ninguno se supera. En octubre de 2005 Bocabierta escribió: "La tarea principal de un diario no es ayudar al conocimiento y a la cultura, para eso están los libros, las enciclopedias y el sistema educativo. No los periodistas. El aporte esencial del periodismo es promover la participación de los ciudadanos en la democracia, abrir debates entre los conflictos de esta sociedad y plantear los problemas del mundo, denunciar la corrupción en el gobierno y otros centros de poder". En este sentido, ¿es posible el periodismo sin marco institucional, sin historia ni identidad? Por lo pronto, la blogosfera demostró que no.
¿Qué es un blog?
Para publicar en la World Wide Web es necesario pagar un dominio de forma anual, manejar el lenguaje específico de programación web y tener un conocimiento de diseño gráfico. A la www se la llama "vidriera", porque los internautas sólo pueden pasar y ver. Con la llegada de los blogs, la situación cambió. Sitios como Blogger.com y WordPress.com ofrecen de forma gratuita sitios con estructuras predeterminadas, tan fáciles de utilizar como el correo electrónico. Etiquetas como "Editar entradas", "Guardar como borrador" y "Vista previa", no dan margen de error. Cualquiera con un mínimo de intuición puede ser bloguer y contar su vida, su punto de vista, sus gustos. A través de una dirección única y fija se accede al blog de un autor que coloca textos e imágenes con frecuencia periódica, ordenados de forma cronológica inversa (el más nuevo arriba). Cada una de estas entradas tiene además un título con vínculo permanente, fecha y hora de publicación, que se archivan automáticamente. En la mayoría de los casos, los lectores tienen la posibilidad de escribir comentarios a los distintos posts. El autor puede habilitar o no las opiniones, y responder.