Un drama contemporáneo, que retrata de forma íntima y honesta el amor cuando deja de ser promesa y se convierte en pregunta. En plena crisis de mediana edad y ante un divorcio inminente, Alex intenta reinventarse en el circuito de la comedia neoyorquina, mientras Tess revisa los sacrificios hechos por la familia y aprende a habitar una nueva identidad. Dirigida por Bradley Cooper, la película mira de frente la crianza compartida, el desgaste emocional y la posibilidad de que el amor mutile o mutar con él. Cine adulto, sensible y sin golpes bajos, de esos que incomodan porque dicen verdad. Estreno en cines el 19 de este mes.