Cuando Inju, una reconocida pintora, muere en un accidente de auto, un crítico de arte afirma que la artista se suicidó. Su mejor amiga, Cheonghee, se niega a creerlo y para desmentirlo se embarcará en una investigación obsesiva que la llevará a desentrañar aspectos desconocidos de una biografía cargada de fragilidad y desamparo. Pero la búsqueda de la verdad, a ratos peligrosa, supondrá remover su propia historia, hurgar en viejas heridas y padecer el vértigo que produce el misterio de la existencia.
* Tinta y sangre, de Hang Kan. Random House, 312 páginas.