Silencios de palacio

Cuando un secreto sale a la luz, lo usual es que tenga repercusión inmediata. No fue así con Los novios de Felipe VI, el libro más reciente de este conocido periodista y escritor español. El escándalo se demoró unos meses y hoy da qué hablar en la Madre Patria. PAULA exploró con su autor esta trama de intimidad y poder.

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Hay historias que parecen repetirse, como si se heredaran. Algo de eso sucede con Los novios de Felipe VI, el nuevo libro del periodista español Joaquín Abad: un ensayo que se adentra en aquello que muchos intuyen y pocos se animan a decir. Porque las biografías de los monarcas —y la del actual rey de España parece no ser la excepción— van más allá de las versiones oficiales o de lo que muestran los paparazzi.

Joaquín Abad —escritor, editor y director periodístico— lleva décadas desentrañando historias de personalidades públicas, sobre todo, de su país. En una lista de más de cuarenta títulos se encuentran varios dedicados a los miembros de la realeza española: Leticia, una biografía no autorizada; Descubriendo a Juan Carlos I: un recorrido por los amores y la vida privada del rey emérito durante sus 37 años de reinado y Los novios de Sofía. Llegó entonces el turno de poner en la mira a Felipe de Borbón.

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Ya en la contratapa del libro se lee: “Los novios de Felipe VI, un retrato íntimo y sutilmente provocador del hombre que creció entre los silencios de Zarzuela, marcado por una madre sola, un padre ausente y una corona que exigía descendencia, no libertad. Desde su infancia, rodeado de mujeres hasta su educación militar, pasando por amistades masculinas que fueron mucho más que compañía, esta obra traza las relaciones personales que han marcado la vida del actual rey de España: compañeros de juventud, confidentes de vida, amantes discretos y vínculos ocultos que desafiaron la narrativa oficial. A través de capítulos elegantes y sin concesiones, se revela el peso de un destino heredado, los pactos sentimentales con mujeres como Letizia Ortiz y los lazos profundos con figuras como Álvaro Fuster, Pepe Barroso, Miguel Bosé, Lucas Almeida, Tomás Páramo. Este libro no es solo una crónica de nombres: es la historia de un monarca dividido entre el deber y el deseo. Una corona sin amor. Un amor sin nombre”. Sin adelantar demasiado sobre el contenido del libro, Joaquín Abad conversó con PAULA desde su estudio en Ávila, España.

–Su libro más reciente Los novios de Felipe VI, ¿es una biografía no autorizada?

–Es un ensayo. Me baso en comentarios que ha habido desde hace muchos años. Ya en el siglo pasado se hablaba de la posible homosexualidad del príncipe. Él era pequeño y ya se comentaba, y publicaba sobre esto. En base a lo que se ha dicho, y lo que he recopilado en mis conversaciones e investigaciones, escribí este libro. Como es de esperar en estos temas no hay cámaras que lo graben, esto se encuentra dentro de un territorio de la intimidad. Por eso es un ensayo sobre esas relaciones, con novios y con novias. En muchos casos no se sabe hasta qué punto de intimidad llegó. Se supone que Letizia conocía de sobra que Felipe podía ser bisexual. De hecho, en el libro he mencionado a más chicas que chicos. La Casa Real ya se ha molestado en enseñarnos muchas veces a modelos y a jóvenes que salían con él. Lo hacía con intención de que se viera que habría descendencia, porque los reyes, la monarquía sin descendencia, desaparece.

–Sostiene el libro en la mano ahora mismo, ¿hay algún fragmento que le gustaría compartir?

–No, es que estoy pensando mientras conversamos y lo que pienso de este tema es que a Felipe lo han educado así. Se ha criado con una madre, dos hermanas bastante graciosas y sin padre. El padre estaba en lo suyo, con sus amigas y demás. No hacía vida marital realmente. Eso, por un lado. Por otro lado, es que tiene una herencia, porque el abuelo de Felipe también era homosexual. A Pablo I de Grecia le obligaron a que se casara con Federica de Hannover para tener hijos y que la monarquía continuara en Grecia. Tuvo a sus hijos y resultó ser un padre magnífico. Federica por su parte mantenía relaciones con otro hombre, un director de la CIA.

Actualmente, Joaquín Abad dirige un canal en streaming del que participan corresponsales en distintos países. Allí comparte y actualiza información cada semana.
www.youtube.com/@soyjoaquinabad

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–Tiene varios libros que apuntan a la intimidad en núcleos de poder como este. ¿Los novios de Felipe VI es resultado de todos los títulos anteriores?

–No, este es un ensayo puntual. Con lo que sí tiene relación, es que tomo la experiencia de otros libros en los que traté temas así, tanto de Sofía, la madre de Felipe, que tampoco ha estado quieta, ella ha tenido muchísimos amantes. Es famoso un hotel en Londres en el que tenía una habitación para ella (el autor se refiere al Hotel Claridge's). En el libro Reconciliación que publicó Juan Carlos (en colaboración con la autora francesa Laurence Debray) pactó que no se sacara este tema, y al parecer lo ha conseguido. En 2018 publiqué otro ensayo en el que escribí sobre esto mismo. Respondiendo a tu pregunta, de los cuarenta y tantos libros que he publicado, solo algunos están relacionados con la Zarzuela y la Casa Real. Serán siete u ocho.

–¿Cómo fue el proceso de investigación de Los novios de Felipe VI?

–Hablando con gente que lo conoce, que ha estado relacionada, con amistades, con escoltas. También con lo que se ha publicado, porque de casi todo lo que digo hay referencias escritas anteriores, lo que pasa es que hay que recopilarlas.

–¿Tiene un método de trabajo al momento de iniciar una investigación?

–No lo he pensado demasiado. Cuando tengo que estudiar un tema, hago una ficha, y conforme tengo un nombre, lo investigo, lo añado y cuando tengo lo suficiente, pues hago el libro. Son fichas documentadas, y como en cualquier trabajo de investigación respeto mucho la fuente. Hay muchísima gente que me ha contado cosas, y muchas de ellas tampoco las he contado, o sea, cuento lo más genérico, no entro en otros detalles.

–¿Se pone límites a la hora de mostrar la intimidad?

–Sí, claro. No pretendo injuriar. Es decir lo normal, y después, que la imaginación del lector haga el resto.

Los novios de Felipe VI es un libro polémico, ¿cómo maneja las repercusiones que ha tenido?

–A mí lo que me extraña en realidad es que se haya hecho mediático ahora, porque este libro salió en el verano (europeo) pasado. Me sorprendió. Yo me fui de viaje en medio de la polémica, estaba en un congreso en La Rioja, y no paraba de recibir mensajes. Me llamaban de Estados Unidos. Fue un boom. De hecho, todos los días, en las alertas que tengo activas en Google con mi nombre, salían noticias de un montón de periódicos. Muchos de Argentina. Tengo el listado, pero como los periódicos online están lanzando tanta publicidad, es muy molesto y no leí todos. Pero la repercusión fue inmensa. De hecho, en Estados Unidos lo hizo famoso un canal mexicano que tiene estudios en Los Ángeles y sacó este tema en un programa. Fue muy gracioso porque lo hacían todo escandaloso. Yo creo que por eso tuvo ese alcance tan fuerte. El conductor decía: '¡Ah! ¿Y Fulanito y Menganito? ¿Ah!', y se ponía la mano en la cabeza y comentaba: '¡No me lo creo!'.

Cena de gala de Reyes de España

–Un show.

–Sí, exactamente. Lo hacía muy bien. La verdad es que fue muy gracioso. Me reía mucho. Lo hacía perfecto.

–¿Que el libro se exponga así le divierte también?

–Tiene su parte graciosa cómo lo hicieron.

–¿La visibilidad mediática repercute en las ventas?

–Sí. En Estados Unidos ha tenido una venta como nunca. De hecho, se vende más ahora que cuando se lanzó. En España se agotó en librerías y se vendió muy bien cuando se publicó en julio-agosto de 2025.

–¿Le había pasado antes que un libro alcanzara repercusión tanto tiempo después de publicado?

–No. Realmente mis éxitos editoriales son con las novelas. Por ejemplo, El Andorrano, fue un éxito de ventas, y se sigue vendiendo muy bien desde 2018. En su momento, fue número uno en ventas en Amazon. Luego en las librerías también se agotaba y había que estar reponiéndolo continuamente. De hecho, ahora se va a hacer una película de ese libro.

–¿La ausencia de respuestas por parte de la Casa Real es algo a lo que está habituado?

–¿Cómo va a entrar la Casa Real en ese avispero?

–Bueno, por lo menos a desmentir.

–No, no. Es que si se desmiente puede salir alguien que les contradiga.

–¿El silencio es una estrategia de comunicación?

–Creo que hay temas que es mejor no moverlos y dejarlos pasar. Creo que eso han hecho. Saqué el libro Letizia, una biografía no autorizada. Fue número uno de ventas también. Conté toda la relación de amigos íntimos que había tenido, incluso con abortos. De todo eso no se dijo nada. También pasó con Juan Carlos cuando sacamos el tema de sus amantes.

–Al fin de cuentas forma parte de sus vidas privadas.

–Claro. Siempre trato de que en todo esto no haya injurias.

–¿Cómo cuáles?

–Injuriar es insultar. Aquí no hay insultos. Si acaso hay algo es un desvelar cosas que no gusta que se digan. Pero bueno, hoy en día la sociedad española cambió muchísimo. Es más abierta... En el 2000 hubiera sido un poco más escandaloso.

–¿Usted cuestiona a la monarquía como institución?

–No digo nada respecto a eso en el libro. Personalmente entiendo que es una institución donde tienes poder vitalicio y hereditario, y me parece un poco fuerte. O sea, que no hay méritos. Me parece poco acorde con este tiempo. Pero bueno, si la gente lo acepta, lo que diga la colectividad es lo que manda. Para mí el peligro que tiene ahora es que Pedro Sánchez utilice la restauración de la Tercera República para continuar en el poder. Entonces, claro, que todo este tema le puede beneficiar. Por eso hay gente que dice que yo soy un adorador de Pedro Sánchez y en absoluto. No lo hago por eso.

–¿Las interpretaciones del libro escapan de su dominio?

–Así es.

–¿Pensó alguna vez qué le gustaría que quede pensando el lector al terminar este libro?

–No. Solo me limité a sacar las fichas que había ido documentando y las puse todas juntas en un libro con cierto criterio y sin más pretensión. Es un ensayo. Uno más.

–¿Tiene otros en producción?

–Acabo de sacar una novela Diamantes nazis en Andorra: Un tesoro olvidado en un banco de El Principado. El libro ya está a la venta en Amazon. En librerías estará primero en las de Andorra y Seu d'Urgell (municipio en la provincia de Lérida, en los Pirineos españoles). Es una novela basada en hechos reales sobre cómo los nazis escondían dinero en bancos de Andorra. Muchos de ellos fueron fusilados y los bancos quedaron con sus riquezas.

–Como escritor qué elige, ¿la ficción o el ensayo?

–La ficción. De hecho, de todos los libros que he escrito, que son cuarenta y tantos, el que más me gusta es El secreto bajo Engolasters: Ángeles y demonios luchan para hacerse con las alas de Gabriel, escondidas en el fondo del lago. Esta, quizás, es la novela que más me ha gustado escribir y que más satisfacciones me ha dado. Es totalmente ficción, claro. Hablamos de ángeles y demonios en un lago de Andorra.

–¿Qué significa Andorra en su vida que suceden tantas historias allí?

–¡Ah! Descubrí Andorra por casualidad. Cuando era director de un periódico en Almería en la década de 1980 la mafia mandó a matarme porque había sacado a la luz noticias sobre ellos. Entonces mandaban sicarios a tirotearme. Obtuve la protección de la Guardia Civil y en ciertos momentos me decían: “vete que han venido de Italia para matarte”, “escóndete, no digas dónde estás”, “no vuelvas hasta que te lo digamos”. Me iba a Andorra y ¿qué pasó? Qué me gustó tanto que al final iba a veranear con mis hijos y también a esquiar. Y estando allí, empezaron a contarme cosas que no conocía y descubrí la historia negra del lugar, del que mucha gente hablaba, pero que no se había escrito demasiado porque era tabú. Entonces, cuando publiqué El Andorrano fue un bombazo. n

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