La isla del arte

Benesse Art Site Naoshima es un proyecto cultural ubicado en un pequeño archipiélago del mar interior de Seto en Japón. La idea, prácticamente única, nació hace treinta años con el fin de impulsar el desarrollo y el bienestar de la comunidad a través de la belleza.

©Yayoi Kusama.
Yayoi Kusama, Pumpkin 2022.
Tadasu Yamamoto.

La región conocida como Setouchi, en las costas del Mar Interior de Seto, en Japón, es célebre por sus playas, acantilados y bosques de pino negro, que han inspirado a poetas y a pintores a lo largo de los siglos, y por un pequeño archipiélago compuesto por tres islas principales: Inujima, Teshima y Naoshima. Esta última en particular es el núcleo fundacional de Benesse Art Site Naoshima, conocida como “la isla del arte”: un proyecto cultural y comunitario compuesto por un conjunto de museos, galerías y casas de arte que recibe, principalmente, a creadores y a visitantes procedentes de Asia, Europa y Estados Unidos. Tres generaciones de la familia Fukutake, padre, hijo y nieto, son los responsables de esta idea.

La historia comienza en la prefectura de Okayama, de donde es originario Tetsuhiko Fukutake (1915-1986) fundador en 1955 de Fukutake Publishing, una empresa editorial dedicada a la educación. Unas décadas más tarde, en la misma ciudad, nació su hijo Soichiro Fukutake (1945) quien heredó la empresa que desde 1995 se conoce como Benesse Corporation (la academia de idiomas Berlitz es parte de este conglomerado). Hoy en día, Hideaki Fukutake (1977), nieto del fundador y actual presidente de Benesse Holdings y de Fukutake Foundation, las entidades que dirigen Benesse Art Site Naoshima, es el responsable de continuar el legado.

La base filosófica del proyecto se encuentra en la raíz etimológica que da nombre a la empresa: bennese palabra que proviene del latín bene esse y que significa “estar bien”. A partir de ese concepto se ha construido todo. La idea original comenzó con el sueño del abuelo Tetsuhiko de construir un campamento de verano para niños en las islas de este archipiélago. Así sucedió que en 1985, con la complicidad de Chikatsugu Miyake, entonces alcalde de Naoshima, se puso la piedra fundacional del proyecto.

Luego, en la década de 1990 y principio del siglo XXI, su hijo Soichiro (quién aún preside el consejo honorario de la empresa familiar y de la fundación que lleva su apellido) lo desarrolló y afianzó. Más recientemente, Hideaki, el más joven de la familia, lo resguarda e impulsa. Bajo su dirección, cada año, Benesse Art Site Naoshima adquiere más notoriedad entre la élite del arte contemporáneo internacional.

Algunas coordenadas

Naoshima tiene una extensión aproximada de 8 kilómetros cuadrados. Para apreciar los principales atractivos de la isla se recomienda planificar una estancia de al menos un día completo, lo que implica pernoctar una noche. Si es posible permitirse dos o tres días la experiencia será aún más enriquecedora. Lo usual es viajar en tren desde Tokio, Osaka o Kioto hasta la población de Uno donde se toma un ferry que en veinte minutos atraca en el puerto de Miyanoura, la terminal de Naoshima. Una vez allí, se puede elegir trasladarse en un ómnibus que recorre la isla, alquilar una bicicleta, un taxi o caminar.

Gion
Naoshima New Museum of Art.
Gion

Panorámicas de Naoshima New Museum of Art. Al igual que otros nueve museos de la isla, es obra de Tadao Ando (Osaka, 1941). El arquitecto, profesor emérito de la Universidad de Tokio y fundador en 1969 del estudio que lleva su apellido, proyectó edificios que son obras de arte en sí mismas.

Gion.
Naoshima New Museum of Art.
Gion.

Hay dos consideraciones importantes al momento de planificar una visita. La primera es que la mayoría de las entradas a las instalaciones y museos requieren reserva previa. La segunda es que la privacidad en los espacios pertenecientes a Benesse Art Site Naoshima y a la Fukutake Foundation es estricta. Se prohíbe tomar fotografías o grabar en el interior de muchos de los museos y galerías “por razones de garantía de seguridad para las personas, la arquitectura y las obras de arte”.

PAULA visitó Naoshima y recorrió sus callecitas y museos. En este artículo se presentan algunas de las instalaciones más representativas del proyecto cultural. Por un lado, las gestionadas por Benesse Holdings: Benesse House Museum e Hiroshi Sugimoto Gallery: Time Corridors. Por otro lado, las pertenecientes a Fukutake Foundation: Chichu Art Museum y Naoshima New Museum of Art, el espacio más reciente que se inauguró en mayo.

Talento asiático

Es el edificio más nuevo de la isla y el primero que lleva su nombre: Naoshima New Museum of Art. Es la décima contribución del arquitecto japonés Tadao Ando a la constelación de instalaciones artísticas de Benesse Art Site Naoshima.

La construcción se mimetiza con las colinas sobre las que se asienta de tal forma que no se ve a simple vista. Sin embargo, como en el resto de los edificios de Ando, los juegos de luces y sombras entre las paredes de hormigón y la luz natural, son una parte relevante de la experiencia al visitarlo. El recorrido hacia el interior se realiza por una escalera que desciende al subsuelo y conecta la planta baja con cuatro galerías y una cafetería con vistas al mar.

GION
Vistas desde la cafetería del nuevo museo de Naoshima.
GION
Kenryou Gu.
Perspectiva de la instalación Head on (2006) del artista chino, Cai Guo-Qiang.
Kenryou Gu.

En Naoshima New Museum of Art, al menos por ahora, solo se exponen obras de artistas asiáticos. Algunas exposiciones serán temporales y otras permanentes. La muestra inaugural cuenta con piezas de artistas y colectivos procedentes de Japón, China, Corea del Sur, Indonesia, Tailandia, India, Filipinas y Malasia. Dos de ellas son Hub/s, Naoshima, Seoul, New York, Horsham, London, Berlin (2025) del artista coreano radicado en Londres, Do Ho Suh (1962-) y Head On (2006) del creador chino residente en Nueva York, Cai Guo-Qiang (1957-).

En la primera, Do Ho Suh, reconocido por reproducir lugares en los que vivió, presenta el pasillo de una casa con transparencias de colores. El artista trabaja con dibujos, películas y obras escultóricas, y sus temas de interés giran alrededor de cuestiones como el hogar, el espacio físico, el desplazamiento y la memoria individual y colectiva. Además de representar a Corea en la Bienal de Venecia en 2001, Do Ho Suh ha participado en exposiciones internacionales. Entre ellas, una muestra individual en la Tate Modern en Londres este año que tituló The Genesis Exhibition: Do Ho Suh: Walk the House.

La segunda obra mencionada fue creada originalmente por Cai Guo-Qiang para el Deutsche Guggenheim de Berlín. Se compone de una instalación en la que 99 lobos de aspecto realista avanzan con determinación hasta chocar de frente contra un inmenso muro de cristal. La pieza reflexiona sobre la condición humana en la que el muro simboliza las divisiones ideológicas y culturales “intangibles, pero profundamente sentidas”, entre personas y comunidades de distintas partes del mundo.

Cai Guo-Qian es reconocido por sus instalaciones a gran escala al aire libre y por sus pinturas con pólvora. De su trayectoria destacan varios hitos, entre ellos, que fue el director de efectos visuales y fuegos artificiales de las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos de Pekín. El artista también explora con las nuevas tecnologías como la realidad aumentada y la inteligencia artificial.

Expresión moderna

Chichu Art Museum, uno de los más visitados en la isla hasta ahora, se inauguró en 2004, y cómo no, lleva la firma de Tadao Ando. Este espacio, como los demás concebidos por el arquitecto japonés, propone conectar la naturaleza con las personas. Se encuentra bajo tierra y el hormigón es el material predominante. Sin embargo, a pesar de su condición subterránea, el espacio dialoga con el entorno a través de la luz natural que tiñe el interior a través de vanos y tragaluces. Es decir, la atmósfera que se percibe varía a lo largo del día y durante las cuatro estaciones del año.

Chichu Art Museum.
Chichu Art Museum.
Fujitsuka Mitsumasa.

A pesar de ser principalmente subterráneo, Chichu Art Museum deja entrar una abundante cantidad de luz natural que cambia la apariencia de las obras y la atmósfera del espacio con el paso del tiempo, a lo largo del día y durante las cuatro estaciones del año. En este edificio se exhiben obras de arte de Claude Monet, James Turrell y Walter De Maria.

NC-010.jpg
Chichu Art Museum.
Mitsuo Matsuoka

En este caso el acceso al museo se realiza a través de un jardín, donde un estanque y sus “ninfas de agua”, son un presagio de la serie Nenúfares, pintada por Claude Monet poco antes de morir en Giverny, Francia, y que se aprecia en una sala especialmente diseñada para ellas. Las cinco pinturas expuestas forman parte de la colección privada de Fukutake Foundation. El tamaño de la sala que contiene los cuadros, su diseño y los materiales utilizados, fueron seleccionados para integrarse a las pinturas y resaltarlas. Por ejemplo, el suelo es de mármol de Carrara y consiste en unos 700.000 cubos de 2 centímetros, incrustados uno por uno. El blanco impoluto de las paredes y marcos tampoco es casual.

El edificio es también un diálogo entre el arquitecto y los artistas que exponen allí. Además de Monet, el visitante encontrará obras de arte contemporáneo de los estadounidenses James Turrell (1943-) y Walter De Maria (1935-2013), uno de los primeros exponentes del land art, reconocido mundialmente por Lightning Field (1977), la obra que atrae rayos en la región desértica de Nuevo México. En particular la instalación de este último, concebida para Chichu Art Museum es extraordinaria.

La obra de Walter De María se titula Time/Timeless/No Time (2004) y ocupa una sala entera del edificio en la que se halla una esfera de granito de 2.2 metros de diámetro. La pieza es tan perfecta que tiene un margen de error de menos de un milímetro. En las paredes de esta sala, el artista dispuso otras 27 esculturas geométricas de madera cubiertas con pan de oro. En algunos momentos el silencio del lugar se rompe con el sonido de un tambor creado por De Maria para reverberar en la habitación.

Estamos tan habituados a registrar todo con celulares y cámaras, que olvidamos el valor de la sorpresa. En este museo, en la isla en general, es un propósito mantener ciertas experiencias a resguardo, para que se conozcan, bien a través de anécdotas, bien yendo hasta allí. Por eso, las únicas imágenes que se conocen son las que difunden los coordinadores del lugar. Al menos, las que se pueden apreciar legalmente.

Naoya Hatakeyama.
La sala de Claude Monet en Chichu Art Museum.
Naoya Hatakeyama.

Ceremonia del té

Hiroshi Sugimoto Gallery: Time Corridors, es el nombre del espacio que reúne las obras del artista homónimo, nacido en Tokio en 1948 y radicado en Nueva York desde 1974.

Hiroshi Sugimoto desarrolla su actividad artística en diversos campos de la creación, como la fotografía, la escultura, el teatro y el paisajismo. El tema central de su trabajo es lo transitorio, en la historia y en la existencia, y su intención desde el comienzo de su carrera ha sido tender puentes entre oriente y occidente.

Masatomo Moriyama
Edificio Hiroshi Sugimoto Gallery: Time Corridors.
Masatomo Moriyama.

La luz y sus efectos ópticos son obras de arte en sí mismas desde la cafetería del edificio Hiroshi Sugimoto Gallery: Time Corridors.

Masatomo Moriyama
Edificio Hiroshi Sugimoto Gallery: Time Corridors.
Masatomo Moriyama

Esta galería de Naoshima es uno de los espacios que demuestran cómo contenido (las obras) y continente (el edificio) coexisten en armonía en toda la isla. La instalación Glass Tea House, Mondrian, es un cubo traslúcido que vale como ejemplo de la fusión entre arquitectura, arte y entorno.

El objetivo de Sugimoto en este caso es que los visitantes experimenten los cambios de la naturaleza y el fluir del tiempo, a la vez que reflexionan sobre la historia y el significado de la vida.

Tal como el nombre lo indica, la obra hace referencia a la ceremonia del té, ese acto cotidiano que desde el siglo XVI en Japón se elevó a la categoría de arte para agasajar a los visitantes de una casa.

Huéspedes del arte

El nombre lo adelanta, Benesse House Museum, es un museo y es un hotel con 65 habitaciones categoría cinco estrellas. Fue de los primeros edificios inaugurados en la isla (1992) y sintetiza el concepto de simbiosis entre naturaleza, arquitectura y arte que define el proyecto global en Benesse Art Site Naoshima.

Benesse House Museum
Benesse House Museum.
Benesse House Museum.

Las obras en Benesse House Museum se encuentran en el edificio y en lugares dispersos a lo largo de la costa de la isla. Si al llegar hasta allí, el visitante se centra en un destino específico, es posible realizar una excursión de un día. Sin embargo, si desea disfrutar plenamente de las instalaciones, las obras de arte y el ambiente de la isla, se recomienda pasar la noche. Más detalles en https://benesse-artsite.jp/en/

Benesse House Museum
Benesse House Museum
Benesse House Museum

Las galerías del hotel exponen obras concebidas para este lugar, junto a otras de la colección privada de los fundadores. En algunos casos, los artistas visitaron Naoshima, seleccionaron un área de trabajo y crearon sus piezas exprofeso: esculturas, cuadros, fotografías, instalaciones que están dispuestas en espacios cubiertos o al aire libre.

Entre los artistas que conforman el catálogo del hotel-museo se encuentran Alberto Giacometti (Diego sur Stele I, 1962); Hiroshi Sugimoto (Time Exposed, 1980-97) y Andy Warhol (Flowers, 1967). También destacan la espectacular Seen/Unseen Known/Unknown (2000) del estadounidense Walter De María o la célebre Pumpkin (1994) de Yayoi Kusama que abre este reportaje visual.

Aunque el acceso a algunas obras de arte en Benesse House Museum se reserva a los huéspedes, otras están disponibles para los demás visitantes a la isla, siempre y cuando hayan adquirido la entrada correspondiente con al menos tres días de antelación. Es un dato a recalcar: la visita a Naoshima requiere planificación. El riesgo de llegar sin agenda previa es quedarse afuera.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Revista Paula Noviembre 2025

Te puede interesar